Casi, casi $4 por galón

Casi, casi  $4 por galón
Este era el precio de la gasolina en el 2008. Muchos consumidores sueñan con regresar a esos días de combustible a precio moderado.
Foto: Archivo

A esa cifra, súmele otros $80 adicionales a la cantidad que gastaba al mes en gasolina regular su Nissan SUV de ocho cilindros.

“Con eso puedo pagar otra hipoteca”,expresó Sánchez, de 43 años, dueño de una empresa de reciclaje de cartón.

Para muchos automovilistas, esto es un déjà vu que los transporta al año 2008, donde la clase trabajadora tuvo que ingeniárselas para sacar a flote la canasta familiar.

“Es un efecto dominó, cuando sube el costo del petróleo, despunta la inflación y todo encarece”, dijo Kelle Cepeda, gerente de un supermercado latino en la calle Oakridge, en Orlando.

Expertos de la Asociación Automovilística de América (AAA) vienen pronosticando que para esta semana el precio promedio de los carburantes en Florida será de $4 el galón, aunque ya en 11 estados tal es el costo.

En Orlando,la gasolina más barata puede conseguirse en SJM entre la Avenida Rose y la Orange Blossom Trail a $3.75 la regular y la diésel o gasóleo (sin azufre) a $3.99 por galón, según informes a inicios de semana del portal GasBuddy.com.

En las áreas turísticas, como en Lake Buena Vista y cerca del aeropuerto en la Semoran, los precios superan el promedio nacional con un costo de $5.90 el galón.

“La tendencia es que para principios de mayo cuando nos acerquemos al verano y por los viajes en automóvil, el precio haya superado los $4 en toda la Florida”, dijo Jessica Brady, portavoz de la AAA.

Según Brady, el incremento en el costo del crudo se debe a varios factores, entre ellos, las sanciones del presidente Barack Obama y otros líderes mundiales contra Irán, en un intento por prevenir que ese país siga desarrollando armas nucleares.

Otros estudiosos del tema apuestan que el alza responde a varios factores como la revitalización de la economía, un reajuste favorable en la empleomanía y una mayor demanda.

Dos meses atrás, Sánchez recuerda que pagaba 60 centavos menos por los 500 galones de gasóleo que consumen sus dos tractores de 53 pies todas las semanas y el golpe, dice, era un tanto sostenible.

Pero con la carrera alcista del precio del preciado líquido, no puede dejar de preocuparse.

“No puedo parar de trabajar, tengo contratos, no puedo aumentar el costo de mis servicios, no puedo darme ciertos lujos pues soy una compañía pequeña”, agregó.

Reginaldo Cruz tiene su propia estrategia para sobrevivir la semana en su auto modelo Toyota Camry.

“Yo le echo 20 pesitos”, dijo Cruz, quien trabaja en el almacén de una fábrica. “Cuando puedo le lleno el tanque pero no todo el tiempo”.

Cruz además explica que antes para alargarle la vida al motor de su Camry le echaba gasolina “premium”. Como Cruz, muchas familias ya comienzan a realizar ajustes en sus gastos, como el no comer fuera de la casa o ir al cine y gastar menos en los centros comerciales.

Una historia similar a la de Sánchez, la comparte Miguel Morejón, propietario y chofer de cinco camiones tractores.

Durante la semana realiza nueve viajes para hacer entregas saliendo desde Miami hacia las ciudades de Orlando, Tampa, Jacksonville y Lakeland.

Para poder continuar cumpliendo con sus clientes y amortiguar el costo semanal de $5,000 en petróleo crudo, Morejón se vio obligado a aumentar sus tarifas.

“Seis años atrás con ese dinero yo iba a Nueva York”, dijo indignado el hombre de 69 años.

He aquí unas opiniones sobre el efecto del alto precio del combustible en casos individuales.