Hispanos sin entusiasmo por Obama

En mi última columna predije que el presidente Barack Obama perderá el voto electoral de Florida este año de elecciones. Pero también predije que Obama ganará la presidencia sin Florida. ¿Por qué y cómo?

En la elección presidencial de 2008 unos 8.39 millones de electores votaron en Florida. Obama ganó el voto popular por 4.28 millones de votos, el 51% en Florida y el 52% nacionalmente. Pero en E.U. elegimos nuestros presidentes por el arcaico Colegio Electoral, que Obama ganó por 68%. El presidente logró 365 votos de un total de 538 votos emitidos por los 50 estados.

Recuerden que, en el 2000, el entonces gobernador de Tejas, George W. Bush, ganó la presidencia por el Colegio Electoral, habiendo perdido el voto popular nacional frente al entonces vicepresidente Al Gore, por 500,000 votos. En el 2000, la contienda Bush/Gore terminó en un empate técnico. El Tribunal Supremo paró el reconteo de votos en Florida y Bush ganó Florida por poco más de 500 votos.

El voto hispano inscrito en Florida subió del 2008 al 2009, pero luego bajó por 141,000 votos para el 2012. Hoy el voto hispano en Florida está en 1.47 millones y el afroamericano en 1.47 millones. La participación latina en la elección del 2008 nacionalmente fue 50%. En el 2010 en Florida la participación latina en el condado Oceola, en donde proporcionalmente existe la inscripción mayor de puertorriqueños, fue de menos del 20%. Si los cubanoamericanos en el 2012 participaran en un 70% (350,000) y nosotros los puertorriqueños participamos solo el 50% (150,000), podría invertirse el 54% con que ganó Obama el voto hispano en Florida en el 2008, a una ventaja republicana en el 2012. Será el voto blanco no hispano que decidirá los 29 votos de Florida en el Colegio Electoral.

En el 2008 el voto blanco no hispano favoreció al republicano John McCain por 55% vs 45% por Obama. Si este fenómeno continúa en Florida, la pluralidad de 800,000 votos afroamericnaos no será suficiente para evitar la derrota de Obama en Florida en el 2012.

Las extensas primarias republicanas del 2012 han aumentado el sentimiento anti hispano del voto blanco no hispano. El discurso en Arizona del probable candidato republicano, Mitt Romney, en contra del Dream Act, le restará votos latinos.

Pero, por otra parte, las mismas encuestas demuestran antipatía también en contra de Obama por no haber logrado el Dream Act después de tantas promesas. Ni ha aclarado Obama el percibido sentimiento antiestadista que afectará la votación puertorriqueña a favor del estado 51 en Florida. Si esto, y más, se traduce a bajo entusiasmo del voto hispano no cubano en Florida, le costará caro a la reelección de Obama.

Claro, mucho puede cambiar en los siete meses que quedan de campaña presidencial. Pero si el entusiasmo hispano en Florida no cambia en los próximos cinco meses, antes de la convención republicana en Tampa en agosto próximo, no tendremos gran esperanza los amigos de Obama en Florida.

Es el entusiasmo y la alta participación de sus partidarios en los “swing states” lo que elige presidentes hoy día en E.U., conjuntamente con los votos independientes, no partidistas.