Buscan excarcelación de preso político

El nacionalista puertorriqueño y preso político que más tiempo ha cumplido tras las rejas, se está convirtiendo en el rostro de un movimiento social en la Florida Central.

Un grupo de hispanos adelantó a La Prensa que se están organizando para intentar que el presidente Barack Obama le conceda un indulto a Oscar López Rivera y su pronta excarcelación tras cumplir 31 años de una condena de 70 años.

El Comité Pro-Libertad de Oscar López Rivera, capítulo del Centro de la Florida, se unirá a otras organizaciones nacionales e internacionales que están abogando por su liberación, debido a que se encuentra sumamente enfermo.

López Rivera nació en San Sebastián, Puerto Rico, pero se mudó a E.U., cuando tenía 9 años de edad. A los 14, se trasladó a Chicago, posteriormente sirviendo en la guerra de Vietnam, por lo que la milicia, le otorgó una Estrella de Bronce (Bronze Star).

El reverendo Roberto Morales, uno de los organizadores del comité, dijo que se estarán reuniendo esta semana para presentar su agenda públicamente, el 26 de abril.

“Se trata de un asunto humanitario, esto no tiene que ver con fines partidistas o intenciones políticas”, aclaró el reverendo, miembro activo de un ministerio episcopal en Kissimmee.

“Creemos que el castigo que ha recibido es demasiado. Hay personas que han cometido crímenes más serios y no se les ha mantenido en la cárcel tanto tiempo,”, interpretación que varía de acuedo al código penal de cada país.

López Rivera fue hallado culpable de conspiración sediciosa (sublevación) y por su presunto liderazgo en las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional de Puerto Rico (FALN), grupo que buscaba la independencia para la isla y que operaban en Chicago y Nueva York.

El Gobierno federal vinculó a FALN con más de 100 detonaciones de bomba y cinco muertes en la década de los años ’70 y por consiguiente a López Rivera por señalarlo como partícipe del grupo.

López Rivera nunca ha desmentido o admitido su participación como miembro de la FALN.

En el año 1999, el presidente Bill Clinton le conmutó la sentencia a López Rivera con la condición de servir 10 años con buena conducta, entre otros requerimientos, y a otros 16 presos políticos, pero éste rechazó la oferta.

Morales junto a otras 10 personas comenzaron a congregarse después de recibir la visita de José López, hermano de Oscar López, y su abogada Jan Susler en Orlando.

Durante tal visita, José López le pidió a los organizadores locales a que se unieran en su lucha por tratarse de un año electoral, decisivo para lograr que sea liberado.

Rosario Martínez, también miembro del comité local, agregó ,por su parte, que “Ya tiene 70 años y ha pagado un precio alto por lo que ha hecho que solamente fue protestar y no por haber cometido un acto criminal”, expresó.

“Ya es tiempo de que le regresen la libertad”.