En busca del voto latino

Reportaje Especial

La historia reciente lo ha dicho una y otra vez: los candidatos republicanos a la presidencia que hacen algún tipo de acercamiento al voto latino y logran un porcentaje mínimo del 35% del voto de este sector en estados claves tienen una oportunidad de ganar la Casa Blanca.

Los que no lo hacen tienen en camino mucho más complicadopara llegar a ese destino.

Ocurrió en 2000 y 2004: George W. Bush vino con Karl Rove y Lionel Sosa en busca del voto latino, condenando medidas antiinmigrantes y apareciendo en medios en español. Bush ganó más de un tercio del voto latino y con ello, la ventaja para la presidencia.

Dada esta realidad histórica, la campaña del republicano Mitt Romney ha tenido, hasta ahora, una estrategia latina muy poco obvia y llena de contradicciones que hace pensar a algunos que la campaña no tiene muy claro qué camino seguir o siquiera si vale la pena intentarlo dada la bajísima aprobación que Romney ha tenido hasta ahora entre los votantes latinos.

Algunos observadores esperan que esto cambie cuando Romney se presente ante la convención de la Asociación Nacional de Oficiales Latinos Electos Nombrados (NALEO), en Orlando, y pronuncie un discurso esperado por activistas latinos. Romney hablará en la convención hoy jueves, un día antes que lo haga Obama, quien hablará el viernes.

“Nosotros entendemos que el problema primordial del país en este momento es la economía y que Romney es la persona capacitada para enderezar esa dirección”, dijo José Fuentes Agostini, exsecretario de justicia de Puerto Rico y uno de los presidentes de la campaña latina de Romney.

Fuentes, quien además apuntó una serie de medidas que implementaría el republicano y que según él están siendo pedidas por muchos latinos, sobre todo personas de negocios.

Romney plantea así una campaña centrada en los empresarios y comerciantes latinos que es tradicional entre los republicanos. Pero según otros expertos, esto no es suficiente mientras el tema de inmigración y la dura retórica de la primaria republicana siga latente en el aire.

Algunos opinan que lo que se ha visto de la campaña de Romney hacia los latinos por el momento es muy poco. La formación de un grupo “Juntos con Romney” de asesores latinos de su campaña cuenta con una serie de latinos conservadores, exfuncionarios y políticos muchos de los cuales, sin embargo, difieren con Romney en su postura de inmigración.

Melissa Salas Blair, conservadora y presidente de Puentes Research and Communications en Houston, dijo que la estrategia latina de Romney no tiene sentido para ella. “Conozco a tantos republicanos latinos que no han escuchado ni una palabra del partido”, dijo Salas.

Para Salas Blair, Romney no puede evitar el tema migratorio y tiene que presentar claramente sus planes al respecto. “Ignorar el gigante dormido es muy arriesgado y, si no pagan hoy, lo harán en elecciones por venir”.

Las cifras de aprobación entre los votantes latinos no han cambiado mucho durante meses. La más reciente encuesta por Latino Decisions halla al presidente Barack Obama con una ventaja de 43% por encima de Romney, que recibe sólo el 23% de la preferencia, generalmente el voto republicano latino duro, que siempre vota por el republicano.

Los latinos, sin embargo, son un voto independiente y cambiante de importancia vital en estados de batalla como Florida, Colorado y Nevada. Y, hasta ahora, la campaña de Romney ha hecho poco o nada para congraciarse o acercarse a este bloque de votantes.

Por ejemplo, según versiones publicadas, mientras la campaña de Obama ha gastado $1 millón en comerciales en español en las últimas semanas, la campaña del republicano ha gastado solo $13,000 en producir comerciales para la Web.

Hasta ahora, el mensaje de los republicanos hacia los latinos ha venido de la campaña en español realizada por el Comité Nacional Republicano, que se ha concentrado en traducir al español mensajes diseñados para la campaña en inglés o se han concentrado en criticar a Obama por el desempleo entre los latinos, e incluso por no cumplir sus promesas relativas a inmigración.

Si el objetivo de estos mensajes negativos era deprimir el voto latino para que se quedara en casa, hasta ahora el propio presidente Obama parecía estar logrando ese objetivo por su cuenta.

En una serie de encuestas realizadas por Latino Decisions e Impremedia, compañía matriz de La Prensa y La Opinión, en el último año, los votantes latinos se decantaron por Obama, pero menos entusiasmados para votar.

No obstante, la reciente decisión de la Casa Blanca de proporcionar alivio migratorio contra la deportación a los jóvenes “Dreamers” puede haberse convertido en el estímulo que logrará que Obama cemente la base demócrata latina y que estimule a este grupo a salir a votar.

“Es una movida brillante. Veo aquí una intención de galvanizar y motivar a jóvenes, latinos y liberales que veían a un presidente muy centrista y que había faltado a muchas de sus promesas”, dijo la politóloga Cristina Greer, de Fordham University, en Nueva York.

“Además esto marca una diferencia grande con Romney, que ha tenido durante la primaria una postura muy anti inmigrante”., comentó.

Romney, por su parte, se ha apoyado indirectamente en personas como el senador Marco Rubio de Florida, que ha estado reuniéndose con grupos pro inmigrantes y Dreamers, buscando apoyo para una alternativa al Dream Act mucho más limitada.

Rubio dijo que la acción del presidente el viernes “es temporal y dificulta una solución permanente”.