Voluntarioas proveen alimentación para niños

Voluntarioas  proveen alimentación para niños
Niños reciben almuerzos de manos de Olga González (izq.) y Madeline Ortiz (ext. der.), entre otros, en Faith Baptist Church, en Kissimmee.
Foto: Migdalia Fernández. La Prensa

Kissimmee

Durante la temporada escolar muchos jóvenes dependen de la alimentación provista en la escuela. Sin embargo, en el verano es posible que estos jóvenes no tengan garantía de una buena alimentación.

Es por esto que un programa en la iglesia Faith Baptist Comunity Church de Kissimmee provee desayunos y almuerzos gratuitos a los niños de esta comunidad.

La voluntaria comunitaria Olga González recibió unos salones en la iglesia para ayudar a las familias necesitadas. Desde allí, ella organiza eventos y provee a diario desayunos y almuerzos para los niños.

“Hay mucha necesidad”, asegura González, directora del programa y además de una alacena de comida para familias en necesidad y quien también organiza ventas de garaje para sufragar fondos para comprar en el banco de alimentación Second Harvest comida para el food pantry y ayudar a los demás.

Pequeñas cosas, como los cupones de descuento en los supermercados y donaciones privadas, sirven para sustentar estas iniciativas de alimentar a los más necesitados.

Las madres Marguie Ryan y Vanessa Pearce van a diario dos veces al día, transportando a más de ocho niños de su vecindario en sus vehículos para que reciban sus comidas.

“Muchos de sus padres trabajan o no tienen la capacidad económica para mantenerles una dieta”, comentó Ryan.

Además de proveer desayunos y almuerzos durante el verano, González, quien sirvió hasta su retiro como consejera para una mejor calidad de vida de los empleados de General Motors, dona su experiencia como trabajadora social para crear enlaces entre las familias o personas necesitadas y agencias que los puedan encaminar a una mejor calidad de vida.

Allí mismo llena también los documentos para el programa SNAP y Access Florida, llevó una feria de salud y organizó un taller informativo para asuntos de inmigración.

“Tuve la necesidad de usar mi conocimiento para ayudar a los demás y no lo hago por dinero. Es una vocación que me surge del corazón”.

Gracias a su gestión, los niños del condado Osceola tienen un lugar donde recibir alimentos este verano.

Tanto González como sus tres voluntarias -Madeline Ortiz, Elena Carrastegui y Sonia Aponte-, están disponibles a diario para recibir los alimentos, organizar el comedor y repartir la comida.

“Si estuviera en mi casa estaría sintiéndome inútil y pensando en problemas”, comentó Madeline Ortiz.

Para repartir comida, no se le pide ningún documento de ingreso o de residencia a aquellos que piden ayuda, dijo González. Solo tienen que llegar a la iglesia y pedir ayuda.

Igualmente, el programa de desayunos y almuerzos está capacitado para alimentar a muchas más personas. Aun hay espacio y tiempo. Solo tienen que llegar allí y se les proveerá comida.

Unas 25 familias se benefician de los desayunos y almuerzos gratuitos actualmente y se espera que continúe en crecimiento.

Aunque el programa no tiene nada que ver con la creencia religiosa, la iglesia Faith Baptist Church provee un centro espacioso y cómodo para otorgar los desayunos y almuerzos gratuitos y mantener las puertas de ayuda abiertas a quien las necesite.

González asegura que las personas a veces tienen miedo a pedir ayuda porque no están acostumbrados a eso o porque les da vergüenza pero, si llegan a ella, hará todo lo posible por extenderle una mano amiga.