Candente contienda en Distrito 3 de Orange

Candente contienda en   Distrito 3 de Orange
Damiani (centro) a pesar de no ser hispano, ha recibido el respaldo de muchos latinos en la comunidad.
Foto: Iza Montalvo. La Prensa

La fogosa batalla por ganar el escaño que representará al Distrito 3 del condado Orange, una vez ocupado por la excomisionada Mildred Fernández, para algunos hispanos es un asunto de nacionalidad y para otros de experiencia.

Entre los cinco candidatos que se disputan el puesto, que por décadas ha sido controlado por latinos, solamente uno de ellos es de descendencia hispana: Michael Avilés. Avilés es un joven bartender de 29 años, de madre colombiana y padre puertorriqueño y afiliado al Partido Demócrata, que incursiona en la política con gran pasión y entusiasmo.

Creció en el distrito cuando sus progenitores se divorciaron. “Cuando transito por la Semoran veo la casa donde me crié”, dijo Avilés en una entrevista publicada a principios defebrero. “Pero veo que muy poco a cambiado; veo desamparados, gente desempleada, y la juventud expuesta a las drogas y al crimen”.

Pero el joven se enfrenta al más fuerte contendiente en la carrera por ganar el voto latino, Lui Diamani, un candidato independiente que nació en Ohio con una extensa experiencia en los negocios que detrás del telón de su campaña para su elección cuenta con una considerable lista de hispanos que lo están apoyando a pesar de que no es latino.

Damiani, cuyas prioridades de campaña incluyen la creación de empleos y la revitalización de vecindarios, ha recibido el respaldo de la alcaldesa de Orange, Teresa Jacobs, el alcalde de Orlando Buddy Dyer, el concejal Tony Ortiz, pequeños empresarios latinos y el sindicato de bomberos.

En el 2011, la Asociación Borinqueña lo nombró Ciudadano del Año y la Cámara de Comercio de Mujeres Hispanas le otorgó el Galardón del águila.

Durante el año y medio que sirvió en la comisión después que el pasado gobernador Charlie Christ lo nombrara como comisionado interino tras el arresto de Fernández por cargos de corrupción, Damiani realizó 18 nombramientos a diferentes juntas de los cuales 12 de ellos fueron latinos.

“Soy genuino y mi prontuario, demuestra todo lo que he logrado”, dijo Damiani. “Yo trabajé muy duro para asegurarme que la comunidad hispana estuviera representada”.

De acuerdo con récords públicos de la Oficina del Supervisor de Elecciones del Condado Orange, Damiani ha sido el candidato que más dinero ha recolectado para su campaña: $86,221.

Algunos de los que han contribuído monetariamente son: la Dra. Sylvia Cáceres, Linda González Landman, la gerente editorial de este rotativo Dora Casanova Nelson, abogados y compañías con intereses en proyectos urbanos de desarrollo.

“Yo lo apoyo porque es un hombre comprometido que hace un intento verdadero de entender nuestros problemas y cultura”, dijo Dina Ortiz, voluntaria de Damiani y residente del Distrito 3 hace siete años. “Es un hombre de política limpia lo han atacado bien bajo y él se defiende con los logros obtenidos”.

María Luyanda, presidente de la Cámara de Comercio Puertorriqueña del Centro de la Florida; Raúl Gaya, pasado presidente de la Cámara de Comercio de Puerto Rico en San Juan, entre otros hispanos influyentes, se encuentran en la lista de sus simpatizantes.

Palmira Ubiñas, presidenta y Fundadora de la Asociación Internacional de Poetas y Escritores Hispanos y vicepresidenta de la Asociación Borinqueña describe a Damiani como un hombre “de integridad, servicio y compromiso con nuestra comunidad”.

Sin embargo, algunos en la comunidad no le perdonan que haya votado en contra de un distrito de mayoría hispana durante el rediseño de los mapas políticos electorales.

El nuevo distrito cuenta con un porcentaje de 38% de votantes hispanos en lugar de un 41% que tenía en el 2000, una movida que para sus opositores diluyó el voto latino. En el Distrito 4 aumentó de 35% a 40%.

A consecuencia, el grupo nacional de derechos civiles Latino Justice amenazó al condado con demandar por violación a la ley de votantes.

“Tratar de rediseñar el distrito de la manera que un pequeño grupo de personas quería que se hiciera hubiese sido ‘gerrymendering’ o una maniobra política que está en contra de la ley”, dijo Damiani. “Para poder hacer lo que ellos intentaban lograr había que añadir 35,000 personas cuyas líneas se extendían casi hasta el condado Osceola pero remover primero unas 50,000”.

Lo que Irma Enriquez, propietaria de Mi Viejo San Juan Restaurant, recuerda de Damiani es que una vez se cayó un árbol cerca de su negocio que le averió la electricidad y él inmediatamente vino a su rescate.

“Es mi muchacho; yo soy su segunda mamá. Es un muchacho que vale oro, ha ayudado a muchos latinos y siempre está presente cuando lo necesitamos”.