Fraude telefónica desde cárceles

Fraude telefónica desde cárceles
Las llamadas son realizadas desde una cárcel en Bayamón y en la mayoría de ocasiones un cómplice en los estados escucha en una tercera línea.
Foto: Archivo

Todo comienza con una llamada telefónica: usualmente con el código de área 407, 787 o 939 a una persona que se escoge al azar y, una vez se establece la comunicación, se le advierte a la persona que tienen secuestrado a algún familiar, ya sea un primo, hermano o hijo.

“Le dicen tenemos aquí a tu hijo, le acabamos de dar una paliza, el nos chocó el automóvil; siempre es un carro de lujo -un BMV, Mercedes Benz -, o en algunas ocasiones dicen que es una motora”, explicó el detective José Ramírez de la Unidad de Robos de la Oficina del Alguacil del Condado Orange. “Después proceden con la amenaza de muerte sino entregan una cierta cantidad de dinero”.

De acuerdo con las investigaciones realizadas por el alguacil, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y el Departamento de Justicia de Puerto Rico, las llamadas son realizadas desde una cárcel en Bayamón, Puerto Rico, y en la mayoría de ocasiones un cómplice en los estados escucha en una tercera línea.

Entre los principales materiales ilegales incautados en las cárceles de Puerto Rico se encuentran los celulares y cargadores y auriculares (“handsfree”), mayormente cometidos por mujeres, según el Departamento de Correcciones y Rehabilitación de Puerto Rico.

El secretario de Corrección, Jesús González Cruz, indicó que la agencia está atendiendo la incidencia de entrada de material ilegal a las cárceles de manera efectiva. Con una inversión de $35,000, se adquirieron cinco nuevos canes para la Unidad integrada por 43, de acuerdo con un comunicado.

“El esfuerzo de nuestros oficiales por seguir el plan está rindiendo los resultados proyectados. Hemos sacado sobre 2,000 celulares de las cárceles”, comentó González Cruz.

Sin embargo, el público debe mantenerse alerto.

Ramírez de la Unidad de Robos de Orange dijo que “en una ocasión, una mujer que fue estafada se mantuvo en el celular con el victimario mientras retiró efectivo del cajero automático hasta que realizó el envío por Western Union”, dijo Ramírez.

En el año 2011, Ramírez investigó cerca de 50 casos de los que se realizaron dos arrestos.

Los nombres de los implicados son confidenciales por tratarse de una investigación en curso y porque están cooperando con los detectives.

Este año, los alguaciles han recibido un total de cinco querellas, entre ellas, la que afectó a una madre dominicana residente en el sur de Orlando.

La mujer, quien prefiere no ser identificada por temor a represalias, recibió la llamada un sábado temprano en la mañana este verano. Cuando contestó, el estafador le dijo que tenía a su hijo secuestrado y da la casualidad que en realidad la víctima tiene solamente un hijo varón.

Según la parte que se le ofreció a la policía, el agresor le dijo a la mujer que su hijo había chocado la motora de un pariente y que el costo de la reparación costaba miles de dólares.

“Ya me estaba preparando para conseguir el dinero, me puse bien nerviosa, pero entonces logré comunicarme con mi hijo y me di cuenta que se trataba de un fraude o de una broma de mal gusto”, expresó la afectada.

En esta ocasión, el timador indicó que continuaría golpeando a su hijo si no le enviaban $2,000 de inmediato.

“Me dijo que fuera al Publix y que le enviara el dinero en las próximas horas y que, si no recibían el dinero, lo iban a matar”, agregó la mujer.

Mientras se efectuó la pesquisa, los detectives recibieron información de que existía la posibilidad de que empleados de la telefónica de celulares Metro PCS pudieran estar involucrados, cediendo las listas de los números de sus clientes.

Sin embargo, la investigación arrojó que las llamadas se realizan de teléfonos prepagados y descartaron ese ángulo.

La policía recomienda que al recibir una llamada sospechosa debe evitar ofrecer cualquier tipo de nombres o información personal.

De sentirse amenazado, debe contactar de inmediato a las autoridades.

Código de área 407, 787 o 939

Persona se escoge al azar

Advierten que tienen secuestrado a algún familiar

Aamenazan de muerte si no entregan cierta cantidad de dinero

Contactar de inmediato a las autoridades