Tragedia en salón dominicano

Tragedia en salón dominicano
Bradford Baumet
Foto: foto de la policía

Kissimmee

Por años, Eugenia “Mary” Marte, estuvo embelleciendo las mujeres de Orlando, y otras regiones del área central, con el arte que tenía en sus manos y la pasión que la llevó a convertirse en estilista.

Un arte que aprendió siendo una adolescente en Santo Domingo, República Dominicana, y que pudo ejercer profesionalmente al emigrar a E. U. hace 10 años.

Como madre soltera, Marte, de 45 años, trabajaba largas horas hasta que pudo lograr el sueño de abrir su propio salón.

Esos años de esfuerzo se vieron truncados la semana pasada, cuando resultó ser una de las víctimas de la masacre a tiros dentro de su propio negocio, Las Dominicanas M&M, en la Carretera 436, en Casselberry.

“Ella era sumamente alegre, siempre tenía una sonrisa para mí y para mi”, dijo a La Prensa Gregory, de 21 años, hijo de Marte.

Gregory trataba de contener el llanto y mantener la compostura mientras cientos de personas llegaban a darle el último adiós a su madre en la Funeraria Porta Coeli, en Kissimmee, la noche del domingo.

“Ahora le digo a todo el mundo: cuida mucho a tu mamá porque no sabes si el día de mañana la vas a tener al lado”, continuó el joven. “No sabemos qué vamos a hacer sin ella. Ella lo era todo para nosotros”.

Marte fue despedida por familiares, amigos y sus más fieles clientas vestida de blanco, con su cabello suelto y rosas blancas sobre su ataúd.

Algunos se abrazaban en llanto incrédulos por la pérdida. Otros llevaban puestas camisetas blancas con su fotografía y un mensaje que leía: “Nunca te olvidaremos”.

La masacre en el salón de belleza caló hondo en la comunidad dominicana de Orlando y expuso una vez más el flagelo de la violencia doméstica, que continúa en crecimiento, justo durante el Mes de la Concientización de la Violencia Doméstica.

Un mes durante el cual han habido talleres y seminarios en la Florida Central para educar al público, sobre todo las mujeres, de lo que es la violencia doméstica.

Según la investigación de la Policía de Casselberry, la copropietaria del establecimiento, Marcia Santiago, y amiga de Marte, temía por su vida por lo que impuso una orden de protección en contra de su exnovio, y autor del crimen, Bradford Baumet.

Baumet abrió fuego indiscriminadamente. El asesino dejó seriamente herida a Santiago y acabó con la vida de otras dos mujeres: Noelia González, empleada del salón y aparentemente embarazada, y la clienta, Gladys Cabrera.

Más tarde se quitó la vida de un balazo en la residencia de un amigo en Paradise Lane, en Winter Park.

“Le disparó a su chica…estaba haciéndome el pelo….(sollozos) hay tres cadáveres en el piso”, se escucha a una mujer en la llamada al 911 reportando el incidente a la policía.

“Estaba mirando mi teléfono y, cuando volteo hacia mi lado derecho, veo a un hombre con una pistola y le digo, ‘no he hecho nada’. Y me responde, ‘esto no es contigo’. Entonces corrí a un cuarto pequeño …y empecé a orarle al Señor”.

En un vídeo grabado por el negocio adyacente, Metro PCS, y divulado por la Policía de Casselberry, se ve un joven vestido en camiseta blanca y jeans caminar frente a Metro PCS a eso de las 11:24 de la mañana el día 18.

Luego un cliente sale de Metro PCS y dos empleados se paran en la puerta para mirar hacia afuera, cuando de repente cierran la puerta y corren adentro. Unos segundos después, se ve el mismo joven de camiseta blanca y jeans corriendo en la dirección opuesta del negocio.

Todo transcurrió en poco más de un minuto.

La Policía de Casselberry ahora investiga la muerte de Roberto Carlos Colón, de 28 años, debido a que su auto habría sido el utilizado por Baumet para perpetrar los homicidios.

El cuerpo sin vida de Colón fue hallado en Gatlin Avenue, en los condominios Venetian Place.

Al cierre de La Prensa no se había establecido qué relación sostenían Colón y Baumet.