Tendencia criminal: robo de gomas y aros

Tendencia criminal:  robo de gomas y aros
Un auto afectado por la tendencia delictiva
Foto: Iza Montalvo. La Prensa

Levantarse para ir al trabajo o realizar alguna diligencia y encontrar su vehículo en cuatro bloques, sin aros y sin gomas (llantas), se ha tornado en una actividad criminal cada día más común en la ciudad de Orlando.

Pero la peor parte de esta pesadilla es que los casos no son una prioridad para la policía a pesar de que continúan amenazando con afectar la calidad de vida de sus residentes, especialmente de familias hispanas.

¿Quiénes podrían estar detrás de estos robos? ¿Es un acto de un grupo en particular?

Muchas de estas preguntas no tienen respuesta, puesto que la Policía archiva los casos bajo la clasificación de robo mayor y por ende no pueden identificar que se trate de una tendencia delictiva.

“El oficial que responde a estas llamadas no tendría más información (que la que está en el informe policial). Puede que hayan otros”, dijo vía electrónica el Sargento Vincent Ogburn de la Policía de Orlando.

“No tenemos forma de saber a menos que tengamos los números de los casos. No tenemos tiempo para leer cada informe de robo mayor solo para saber si un par de aros fueron robados”, comentó.

Las anécdotas de los afectados cuentan una historia de frustración, de temor por su seguridad, que va más allá del hurto de unos aros.

Recientemente, un matrimonio reportó el crimen a las autoridades. La pareja había adquirido el vehículo dos semanas antes del incidente.

El oficial asignado a la investigación encontró huellas dactilares en el automóvil.

Por la seguridad de las personas entrevistadas, las mismas no serán identificadas por La Prensa.

“No sentimos ni escuchamos nada. Nos acostamos a las 2 de la madrugada y cuando despertamos para llevar las nenas a la escuela nos encontramos con este trago amargo”, dijo la madre afectada sobre su experiencia, que vive en el sur de Orlando.

“Desde esa noche, se me hace difícil dormir porque estoy todo el tiempo a la expectativa y preocupada”.

Los afectados viven en una zona residencial de clase media bastante tranquila, por lo que acostumbraban a dejar uno de los carros fuera del garaje. El crimen le costó un reclamo al seguro de $5,000.

Sin embargo, en esa misma calle, ellos no han sido los únicos blancos de la delincuencia.

Y en otra zona residencial, a unos 10 minutos de distancia donde reside esta familia, otro joven encontró su Toyota Venza en cuatro bloques y todo su día de trabajo se echó a perder.

Alvaro Lezcano, gerente de ventas del concesionario Greenway Ford, en la East Colonial, dijo que hace unos meses una decena de vehículos amanecieron inoperables.

“Han ocurrido otro tipo de robos aquí”, señaló Lezcano. “Pero en aquella ocasión en particular, nos dejaron 15 carros en bloques”.