Orden de protección no siempre ayuda

Orden de protección  no siempre ayuda
El cuadro de violencia de una víctima puede ser muy complicado.
Foto: Archivo

Una racha de homicidios por violencia doméstica en las últimas semanas han tenido un denominador común: sus víctimas habrían sido ultimadas después de buscar protección legal contra sus abusadores.

“Marta” (nombre ficticio) recuerda que el mismo día que acudió desesperada al tribunal buscando protección, al regresar a su residencia su pareja le dió una golpiza, según narró a La Prensa.

“Tuve que irme a un refugio con mis hijos. De haberme quedado allí seguramente no estuviera contando esta historia”, dijo la joven de 29 años, actualmente residente en otro estado por temor a represalias de su ex-compañero sentimental.

El cuadro de violencia de una víctima puede ser muy complicado. Existen aquellas madres que no trabajan y se sienten atadas económicamente a sus parejas. Están las jóvenes que son abusadas por sus novios lo que se conoce en inglés como “dating violence”. Por otro lado, están aquellas que son indocumentadas y por temor a la deportación sufren el maltrato en silencio, aunque hay leyes que las protegen y les ayudan a legalizar su situación migratoria en los E. U.

Cabe señalar que una orden de alejamiento temporal no le garantiza a la víctima que su vida no corre peligro; al contrario, expertos señalan que se trata del momento más crítico del proceso por lo que no se puede bajar la guardia.

“La violencia doméstica es un asunto de poder y control. Cuando una persona decide buscar protección, eso es un acto de independencia por lo que se deben tomar medidas adicionales de precaución”, dijo la abogada Mary-Kogut Lowell.

Kogut-Lowell trabaja a diario en el tribunal ayudando a víctimas de violencia doméstica y, su trabajo no solo implica la tarea de la interpretación legal de los casos, pero junto a consejeros, le dan a las víctimas una mano para que obtengan un plan de seguridad individualizado.

“Pero siempre se les recomienda a las víctimas a cambiar sus rutas habituales, los lugares que frecuentan a cambiar su número de celular”, sostuvo.

Existen cinco tipos de órdenes de protección: por violencia doméstica, acoso, violencia sexual, dating violence y a los reincidentes.

En la mayoría de los casos, el juez emite una orden de protección temporal, la cual puede ser obtenida el mismo día si la solicitud se realiza antes de las 3 p. m.

Las partes luego deben regresar a la corte dos semanas después, siempre y cuando el presunto agresor reciba de las manos de un alguacil la citación del tribunal.

El ejemplo más reciente de violencia doméstica a raíz de una orden inhibitoria se registró en Kissimmee a las 3:42 a. m. dos domingos pasados.

Marco Didona, de 28 años, acababa de apuñalar mortalmente a su compañera, Jeanette Leigh Paolillo, de 32 años, después que la mujer pidiera a la corte una orden de alejamiento.

Paolillo se convirtió en la undécima víctima mortal de violencia doméstica en el centro de la Florida, a casi dos semanas que un hombre con antecedentes criminales irrumpiera en un salón de belleza en Casselberry y matara a tres mujeres y dejara una seriamente herida.

La tragedia sucedió el mismo día que el agresor, Bradford Baumet, debía presentarse ante un juez que decidiría si hacer permanente o no una orden de protección en su contra.

De acuerdo con Harbor House of Central Florida, el año pasado la organización ayudó a solicitar unas 4,000 órdenes de protección en la corte del condado Orange.

“Hemos visto que cada día recibimos más personas buscando asistencia legal que otras ayudas que ofrecemos como refugio temporal”, dijo la portavoz de Harbor House, Kat Kennedy.