Segundo término para Obama

Segundo término para Obama
El presidente Barack Obama celebra su triunfo
Foto: EFE

Chicago

Fue el momento que todos esperaban. Las miles de personas que llegaron al Centro Lakeside, en McCormick Place, no pudieron contener las lágrimas y gritos cuando se anunció: el presidente Barack Obama fue reelegido.

Un minuto de silencio que luego dio pie a una enorme celebración, así se vivió el triunfo del candidato demócrata, tras una extenuante campaña, más de 100 eventos públicos y cerca de $1 mil millones en costos.

Un virtual mosaico humano, pintó de colores al centro de convenciones McCormick Place. En su mayoría, jóvenes asiáticos, afroamericanos, latinos, hindúes y blancos, decoraron en lugar, llenándolo de energía.

Casi sin voz, pero contento. Así llegó el mandatario, para ser recibido con el fervor popular. Fueron 18 largos meses desde que su engranaje electoral comenzó a desplegarse a lo largo del país.

El director de Obama For America, Jim Messina, describió la estrategia a La Opinión como “la mejor campaña en terreno en la historia política moderna”.

Fue la elección más reñida que se ha visto en el país desde el año 2000, pero finalmente los estados clave que dieron los primeros indicios sobre la victoria de Obama fueron Colorado, Ohio, Pennyslvania, Iowa y Nuevo Hampshire. Estos indicaron que el presidente superaría los 270 votos del colegio electoral, necesarios para ganar.

“Hoy la tarea de perfeccionar la unión de Estados Americanos avanza, porque ustedes reafirmaron el espíritu de este país”, dijo el mandatario, mientras el público gritaba eufórico “cuatro años más”.

“Luchamos juntos como una nación […] Sabemos en nuestros corazones que lo mejor está por venir. Quiero agradecer a cada estadounidense que participó en esta elección”, enfatizó.

“Gracias por creer durante todo el camino. Ustedes me levantaron y estaré por siempre agradecido”, dijo.

Obama recordó la conversación telefónica que tuvo con Mitt Romney y expresó su intención de trabajar junto al líder republicano en un futuro cercano.

“Algunos de ustedes son nuevos, otros estuvieron conmigo desde el principio, ahora todos somos familia”, aseguró el Presidente a sus voluntarios.”Gracias por creer durante todo el camino. Ustedes me levantaron y estaré por siempre agradecido”, dijo. Citas Obama XXX

Jóvenes como Taha y Ruby, esperaron por tres horas para entrar a Lakeside Center en McCormick Place, sólo para vivir este momento. Su paciencia fue recompensada. Cerca de la medianoche escucharon al presidente, en la primera fila del público.

“Trabajé como voluntario en su campaña en Chicago y no me quería perder la oportunidad de estar acá. Es un momento histórico. Estoy feliz”, aseguró Taha.

“Yo estuve como voluntario en Wisconsin. Sé que es una elección verdaderamente cerrada y quería estar aquí, dándole mi apoyo”, dijo Ruby.

Fue un día intenso para Obama For America y sus voluntarios, que contaban con más de 5,000 áreas de operación en todo el país, para incentivar a los votantes y asistirlos, como ya lo habían hecho durante este fin de semana, en los estados que se pudo votar por adelantado.

En su breve discurso de aceptación de la derrota, que tardó más de 90 minutos en hacer, Romney se declaró esta madrugada “preocupado por Estados Unidos”, porque “la nación se encuentra en un punto crítico”.

“En estos tiempos de difíciles desafíos para nuestro país, rezaré —añadió el candidato derrotado—, porque el presidente Obama tenga éxito como líder del país”, una manera de augurarle grandes dificultades.

Sin embargo, Obama en su discurso pidió un poco de ayuda a la suerte.

En las primeras horas de la tarde, salió del hotel Fairmont, para cumplir con una cábala: jugar baloncesto. En Attack Athletics, en pleno centro, Obama jugó con personalidades como el Secretario de Educación Arne Duncan y amigos cercanos como Marty Nesbitt. Durante el día, los votantes se desplazaron con calma y sin mayores problemas en Chicago. “No he visto el mismo entusiasmo y movimiento que en 2008. Ahí todo se paralizó. Ahora parece una elección más”, aseguró Yamal, un taxista que había recorrido el centro durante todo el día. “Yo voté hace cuatro años, pero ahora no tengo tiempo”, dijo. Atrás quedaron aquellos días en Grant Park cuando miles de personas celebraron la elección de Obama en 2008.

Las puertas de McCormick Place -con capacidad para 10,000 personas-, se abrieron a las 7PM. Pantallas gigantes mostraron los resultados en tiempo real, durante la tarde, mientras el público celebraba paso a paso, los estados que el Presidente conseguía. Afuera, la campaña instaló su propia tienda con camisetas, gorros y pancartas, para quienes se les antojara un souvenir.Obama For America acreditó a más de 2,000 reporteros, para el evento, que llegaron desde la mayoría de los estados y países, para relatar la elección.A pesar de la lluvia y el frío, grupos inmigrantes marcharon hacia el lugar, para darle su apoyo al mandatario. Entre ellos Fair Immigration Reform Movement’s (FIRM) family unity campaign e Illinois Coalition for Immigrant and Refugee Rights (ICIRR).

La idea fue celebrar el poder del voto hispano y realizar un llamado para concretar una reforma migratoria después de la elección.

Y es que a pesar del cansancio, las largas horas de campaña y los innumerables viajes por el país, el trabajo del presidente Barack Obama recién comienza.

Le esperan cuatro nuevos años en la Casa Blanca, donde tendrá que lidiar, nuevamente, con un Congreso dividido.