Buscan firmas para liberar a López Rivera

Buscan firmas  para  liberar a López Rivera
Lourdes Lugo (centro), sobrina de Oscar López Rivera,
Foto: cortesía

La sobrina del preso político puertorriqueño Oscar López Rivera llamado por algunos el “Nelson Mandela del Caribe”, todavía recuerda cuando viajaban a la cárcel federal en Terre Haute Indiana a visitarlo y el único contacto que mantenían era a través de un cristal de cuatro pulgadas y media.

“Mi tío es el único preso político en la historia de las cárceles federales de Estados Unidos que estuvo 12 años preso en solitario sin contacto humano con nadie —12 años, una persona que no ha matado a nadie”, expresó Lourdes Lugo, durante una reciente visita a Orlando para pedir la excarcelación de López Rivera, de 67 años.

Lugo, junto a activistas del Boricua Human Rights Network, el Comité Pro-Libertad Oscar López Rivera, capítulo de la Florida Central, líderes religiosos y el asambleísta de Nueva York, José Rivera, sostuvieron una conferencia de prensa en la Asociación Borinqueña en Orlando en la que anunciaron que están recolectando firmas para entregarlas a la Casa Blanca en enero próximo. En abril pasado, el hermano de Rivera, José López, también hizo un llamado para que éste sea puesto en libertad debido a su frágil condición de salud.

En el portal change.org, el Movimiento Independentista Nacional Hostoniano ha logrado recolectar 2,124 firmas. En la página Web boricuahumanrightsnetwork.org también se aúna un esfuerzo para seguir expandiendo la petición. Los congresistas de Nueva York José Serrano y Nydia Velázquez ambos demócratas, han apoyado la causa, al igual que el comisionado residente de Puerto Rico, Pedro Pierluisi, y dos ex gobernadores de Puerto Rico: del Partido Popular Democrático, Aníbal Acevedo Vila y el ex gobernador del partido contrario, el Partido Nuevo Progresista, Pedro Rosselló. Ambos ex gobernadores han catalogado la condena de “excesiva”.

“Hay un caso pendiente que se tiene que resolver y es la excarcelación de mi tío. El presidente Barack Obama ganó por nuestro voto y esperamos y tenemos fe de que el presidente le va a dar la clemencia”, enfatizó Lugo.

Algunos simpatizantes de López Rivera han dejado mensajes de solidaridad en la página de Internet www. change.org.

“Por amor a la patria uno debe ser elogiado no penalizado”, escribió Alberto Ramírez, de la ciudad de Dorado, en Puerto Rico. Ana M. Lozada, de Orlando, expresó: “Ya es suficiente”. Y Edgardo Daviu, de Rio Piedras, Puerto Rico, dijo: “Ya basta de violaciones a los derechos humanos, que liberen ya a éste héroe de la nación puertorriqueña”.

López Rivera nació en San Sebastián, Puerto Rico, pero se mudó a los estados a los 9 años de edad. Posteriormente sirvió en la guerra de Vietnam, por lo que la milicia le otorgó una Estrella de Bronce(Bronze Star), una parte de la vida del nacionalista que exalta el asambleísta Rivera.

Esta es la segunda vez que el funcionario viaja a la Ciudad Bella para apoyar el movimiento de excarcelación de López Rivera, quien ha cumplido 31 años tras las rejas por cargos de conspiración sediciosa (sublevación) de una condena de 70 y por su presunto liderazgo en las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional de Puerto Rico (FALN), grupo que buscaba la independencia para la isla.

“Le pedimos a Obama que según ha viajado a otros países intercediendo ante los gobiernos por la liberación de otros presos políticos que vuelva su mirada a su propia casa y tome acción sobre este caso porque es vergonzoso y es una contradicción”, sentenció el asambleísta.

“Esto es una injusticia, ha sido una sentencia muy dura para los cargos que se le imputaron, el luchó en la guerra de Vietnam por la democracia y merece regresar junto a su familia”. El Gobierno federal vinculó a FALN con más de 100 detonaciones de bomba y cinco muertes en la década de los años ’70. López Rivera nunca ha desmentido o admitido su participación como miembro de la FALN. Su arresto se registró el 29 de mayo de 1981. En el año 1999, el presidente Bill Clinton le conmutó la sentencia a López Rivera con la condición de servir 10 años con buena conducta, entre otros requerimientos, y a otros 16 presos políticos, pero éste rechazó la oferta debido a que no se incluyeron otros correligionarios como Carlos Alberto Torres, cuya liberación estaba pautada para el verano del año 2010. “No queremos que esto sea un asunto que se quede cobijado entre sábanas y que la gente olvide”, afirmó Lugo.