Seis años sin lograr justicia en caso de asesinatos

Seis años sin lograr justicia en caso de asesinatos
Han pasado seis años
Foto: Cecilia Figueroa. Especial para La Prensa

Kissimmee

Luego de pasar seis anos, la familia de Alejandro Rivera aún busca justicia en el trágico caso de su asesinato, que además terminó con la vida y la de su amigo, Héctor Santiago. , en Kissimmee.

“Estamos esperando conseguir justicia. No importa que el tiempo pase; aquí vamos a estar luchando para dar cierre a este capítulo triste para nuestras familias”, expresó Carmen Molina, ex suegra de Rivera.

En vísperas del día de Acción de Gracias, el 20 de noviembre del 2006, en horas de la madrugada, Rivera y , junto a su amigo Santiago fueron confrontados por tres o cuatro hombres hispanos en el estacionamiento del complejo de apartamentos Willows, ubicado en 1640 West Carroll St.

Los sospechosos huyeron en un carro, posiblemente un Toyota Camry blanco con parachoques negros, que se estima sea estilo de 1985-1990, según el Departamento de Policía de Kissimmee (KPD). Las víctimas fueron robadasa las víctimas, incluso un pendiente de oro con la cara de Jesúcristo que portaba Santiago.

El joven Rivera estaba casado con Michelle Dunn, con quien procreó un hijo, Joshua, que tenía 2 años cuando perdió a su padre y ahora tiene 8 años.

“No hay palabras para describir el dolor. Aún no hay respuestas para darle a mi nieto, fue un proceso muy doloroso”, dijo Molina, quien ha liderado una lucha activa para no dejar que este caso pase desapercibido ni por las autoridades, los medios de comunicación, ni en la comunidad.

Su constancia y perseverancia han llamado valido la pena hasta ahora, consiguiendo la atención del programa televisivo American Most Wanted, que incluyó el caso en su página con gran acogida. Molina participa cada año en el evento de recordación del Día de Víctimas de Asesinatos en Orlando y ha escrito sin cesar a diferentes autoridades policiales y gubernamentales pidiendo ayuda. para resolver este crimen.

“Ciudadanos como ella es lo que necesitamos, que se envuelvan, sean parte de la comunidad”, expresó Jefferson “Lee” Massie, jefe del departamento de Policía de Kissimmee (KPD, quien asistió a una vigilia en honor a Rivera. “KPD aún sigue trabajando en el caso. He hablado con los investigadores y entienden la situación de las familias, no importa si pasó 30 años o fue recientemente, estamos aquí para decirles que los apoyamos y estamos siempre dispuestos a escucharlos”.

De igual forma, Molina obtuvo la respuesta inmediata de Wanda Rentas, comisionada de Kissimmee, quien asistió al evento. “Han pasado muchos años del sufrimiento de esta familia. Vamos a apoyarlos y ver como con el nuevo jefe de Policía de Kissimmee podemos lograr una efectiva comunicación”, expresó Rentas.

Por su parte, Molina recordó el dolor de la madre de Rivera, MariCarmen Llabrés, quien murió el pasado mayo, sin ver justicia por la muerte de su hijo. “Sé que ahora debe estar descansado con su hijo allá arriba, pero aquí no descansaremos hasta ver justicia”.

En los alrededores del complejo de apartamentos, familiares y amigos elevaron sus oraciones y encendieron una vela en honor a su ser querido.

Hasta allí, llegó Mariano Arroyo, buen amigo de Rivera, quien pidió a la comunidad colabore. “Quisiera que se arresten a los criminales, que no estén sueltos por allí”, comentó. “Nos quitaron a nuestro amigo, nos hace mucha falta. Si alguien sabe algo, por favor hablé”.

Para comunicarse con KPD de La Unidad de Crímenes Mayores del KPD pide a la comunidad que den cualquier información de forma anónima, llamar el ndo a la línea del CRIMELINE: 1-800-423-8477, o por correo electrónico: seeitsayit@kissimmee.org.

“Vamos a seguir recordando a los ciudadanos sobre el asesinato de Alejandro Rivera y Héctor Santiago con la esperanza de que cualquier persona con información, por pequeña que sea, será dada a conocer. Vamos a seguir cada pista que recibamos y seguiremos trabajando este caso hasta que podamos hacer justicia a las víctimas y sus familias “, dijo el investigador del caso, Omar Berrio, detective del KPD.