Tras la tragedia en salón Las Dominicanas

Hace ya cinco meses del fatal ataque en el salón de belleza Las Dominicanas M&M, en Casselberry, donde un hombre dejó seriamente herida a Marcia Santiago y acabó con la vida de otras tres mujeres: Eugenia Marte, propietaria del salón; Noelia González, empleada del salón; y Gladys Cabrera, clienta.

Los estragos de este incidente aún continúan causando sufrimiento para familiares.

Las víctimas y sus familiares aún tienen necesidades que no se han cubierto. Santiago, quien fue abaleada severamente, ha sufrido unas cinco cirugías, incluyendo la reconstrucción de parte de su rostro. Todavía necesita otras cirugías más para llegar a ser quién era antes. Entre las intervenciones quirúrgicas futuras se encuentra la necesidad para reconstruir parte de su dentadura.

El Nuevo Sendero, un grupo comunitario de ayuda, ha creado un plan de acción para ayudar a Santiago y a otras víctimas de violencia doméstica que, al igual que ella, sufren las consecuencias de un crimen.

Y luego de ser noticia, aparentan ser olvidadas por el resto de la sociedad.

En el condado Orange, la violencia doméstica es una de las principales causas de crímenes en el área, con 8,500 casos reportados al 911 en 2011, y unas 27 personas muertas a causa de esto.

Según la organización Harbor House, esto significa que aproximadamente una persona muere cada dos semanas a causa de la violencia en el hogar. Además, el costo total de intervención en ese año tuvo un total de 24, 41,347 para los pagadores de impuesto en este condado.

Diana Mejía, directora de Nuevo Sendero, comenta que “la condición de Santiago es de mucha necesidad de ayuda. Emocionalmente la familia está afectada y económicamente también”.

Aparte de las cirugías y de la condición física, la escasez de recursos económicos para sufragar los gastos médicos, la pérdida de su negocio y la manutención de sus hijos y hogar hacen que la recuperación de Santiago sea más difícil.

Santiago tiene una hermana que vino de la República Dominicana a ayudarle con su cuidado personal y médico. Sin embargo, desconoce el sistema de ayuda en los Estados Unidos.

“Algo tan crucial como llenar una solicitud de ayuda para alimentos es muy difícil. Por eso decidimos intervenir y ayudarla, creando enlaces con líderes y agencias comunitarias que la puedan ayudar”, dijo Mejía.

Zulma Vélez-Estrada, miembro de Nuevo Sendero, comentó que buscan “lograr una unión con ella y con otras víctimas que necesiten apoyo y ayuda, desde cómo llenar una solicitud para ayuda, hasta donaciones de lo que le haga falta para ponerse nuevamente en pie”.

La abogada Ingrid Morfa, parte de la organización Unidas por Una Causa en Contra de la Violencia Doméstica, que usa como cara principal al caso de Santiago, dijo que “lamentablemente en nuestro país (República Dominicana) la violencia doméstica es un crimen de alta incidencia. No se hace mucho para prevenir y en los Estados Unidos algunos llegan con esa mentalidad”.

Bradford Baumet, el excompañero de Santiago, una dominicana fue el quien generó esta matanza, y luego se suicidió, según la Policía.

“Como mujer y como dominicana me preocupa que esto vuelva a ocurrir con cualquier otra mujer”, dijo Morfa.

Esta situación le puede ocurrir a cualquier mujer. “Es triste que esto ocurra. Hoy es una dominicana, mañana puede ser una venezolana, colombiana, puertorriqueña o cualquier otra mujer. Hay que unificarnos para ayudar y prevenir estas situaciones”, dijo Mejía.

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