Quejas médicas acumulan polvo

Quejas médicas acumulan polvo
La Junta de Medicina de la Florida, responsable de disciplinar la profesión médica, se reunió recientemente en Orlando. Mendy Indek

Los profesionales de la medicina en la Florida se aferran a sus licencias y siguen operando mientras autoridades estatales tienen que hacer frente a un prolongado proceso disciplinario que puede demorar años, según un análisis del Florida Center for Investigative Reporting (FCIR).

Entre el 2010 y 2012, a la Junta de Medicina de la Florida le tomó un promedio de 434 días decidir sobre acusaciones de conducta indebida a médicos, asistentes médicos y asistentes de anestesiólogos, según el Departamento de Salud estatal.

En otros estados, las autoridades completan sus investigaciones en un tiempo mucho menor. En Texas demoró un promedio de 282 días solucionar una denuncia en el tercer trimestre de este año. En California la cifra fue de 264 días en su año fiscal 2012.

El Departamento de Salud estatal, que emite licencias a los profesionales de la medicina, declinó ofrecer comentario para este reportaje.

Las razones de la demora en la Florida se deben en parte a que el Departamento de Salud tiene menos fondos porque en el 2011 le redujeron el presupuesto en $55.6 millones. La reducción de presupuesto, alegan algunos, lleva a una carga abrumadora de casos para los abogados que investigan las denuncias.

Otros dicen que los bajos sueldos en Salud han provocado cambios de personal constantes. Los sueldos de los abogados de la Junta de Medicina van desde $52,000 hasta un poco más de $100,000 al año, según registros.

“Los abogados llegan y se van constantemente porque les pagan muy poco”, dijo David Spicer, abogado del condado Palm Beach que representa a profesionales de la medicina en disputas de licencia y disciplinarias. “El público corre peligro con esta reducción de fondos porque permite a los médicos funcionar mientras se investigan sus casos, cuando quizás no deberían estar trabajando”.

Las medidas disciplinarias entre el 2010 y el 2012 incluyen 55 suspensiones, 30 revocaciones y 88 casos en que los acusados entregaron voluntariamente la licencia, según un análisis del FCIR.

Las autoridades estatales tienen la capacidad de tomar decisiones rápidas cuando un médico constituye un peligro para el público. Pero los casos que no son de emergencia — la mayoría de las denuncias—, con frecuencia demoran mucho en solucionarse. Informes de prensa del 2011 revelaron el poco positivo historial de supervisión de los médicos con problemas. En respuesta, el estado estableció la Unidad de Medidas de Emergencia para revisar las denuncias.

Esta entidad no ha podido hacer frente a todas las nuevas denuncias y algunas de las medidas de emergencia demoraron un año en concretarse. En su primer año, la unidad emitió 287 medidas de emergencia, en lo fundamental suspensiones y varios retiros de licencia. El año pasado esa cifra aumentó a 500, según el Departamento de Salud.

Al mismo tiempo, los intereses especiales de la profesión médica entran en juego. Los acusados en la Florida con frecuencia son acompañados a las audiencias ante la Junta por alguien de la organización Professionals Resource Network (PRN), que en el 2010 recibió un contrato de $5.4 millones del Departamento de Salud para asistir a profesionales médicos que tengan problemas de salud mental, como adicción a las drogas y desórdenes mentales. El contrato se renovó este año por $7.2 millones.

PRN usa la misma dirección en su declaración fiscal que la Asociación de Médicos de la Florida, un grupo que representa a 20,000 médicos. La red también les brinda “servicios de contabilidad y gestión de beneficios de los empleados”, dijo Penelope Ziegler, directora de asuntos médicos de PRN.

En todo el país, las demoras en las investigaciones a los profesionales médicos han llevado a que los acusados se vayan de un estado a otro. Debido al prolongado proceso de audiencias, los médicos pueden irse a otro estado mientras no se presta atención a las acusaciones en otro, o sencillamente no se detectan.

No existe un centro nacional que identifique todos los profesionales médicos sancionados, pera que el público verifique el estatus de sus médicos. En la Florida, los pacientes pueden investigar el historial de los médicos en la página de Internet del Departamento de Salud.

Un historial limpio no significa un pasado limpio. Los médicos que pierden la licencia pueden solicitar que se la devuelvan, y en ese caso reciben un número de licencia nuevo. Si un médico vuelve a meterse en problemas, el sistema de registros del Departamento de Salud dificulta vincular los dos casos.

La Federación de Juntas Estatales de Medicina, una asociación que representa a las 70 juntas médicas de Estados Unidos, ofrecía antes información sobre medias disciplinarias, pero dejó de hacerlo este año.

Dos de cada cinco profesionales de la medicina en la Florida tienen licencia de otro estado o estados, según la Federación de Juntas Médicas Estatales. El sistema es una combinación de informes, en que las juntas estatales de salud y los sistemas de hospitales reportan medidas disciplinarias a una base de datos nacional.

Los nombres de los individuos sancionados no están disponibles al público, lo que permite a los médicos suspendidos sacar la licencia en otro estado. El sistema es accesible a los hospitales y otras instituciones de servicios de salud que cumplen ciertos requisitos.

La prolongada demora en el proceso de audiencias, combinado con un sistema nacional problemático para reportar acciones indebidas de los profesionales de la salud permiten que médicos mantenga su licencia en la Florida después de ser suspendido.