Premian una servidora de la comunidad

Premian  una servidora de la comunidad
Norma Asencio dice que desde joven siempre se ha involucrado en algún esfuerzo comunitario. Migdalia Fernández

Kissimmee

Cuando un héroe anónimo toca la vida de muchas personas, no tarda en ser reconocido. Norma Asencio, gerente de ventas de WellCare Health Plans, ha sido un ángel para muchos que la han conocido.

Su pasión por el cuidado de los menos afortunados la ha llevado a donar de su tiempo, dinero y esfuerzo para proveer comida, cobija, apoyo emocional y hasta algunos servicios de salud a aquellos que no tienen los recursos para pagarlos.

“No quería que nadie se enterara de las cosas que hago por mi cuenta. Es algo que me sale del alma”, dijo con humildad Asencio, quien ha sido homenajeada con varios premios por su labor y servicio a la comunidad, entre ellos el Coquí de Oro en 2012, otorgado por la Casa de Puerto Rico, en Orlando; y en este año los premios El Faro, otorgado por la organización Trabajando Juntos, y El Josco, otorgado por la Cámara de Comercio de Puerto Rico, en Orlando.

“Todos los premios son importantes, pero el recibir un premio, El Josco, me llenó mucho de inspiración, ya que es el símbolo de aquel que lucha, de aquel toro que ya está viejo y lo quieren reemplazar por uno más joven, y ¡para colmo por un americano! Es algo que vivimos como comunidad hispana”, dijo con fuerza Asencio, quien es presidenta del Comité para Enlaces con la Comunidad Minoritaria del Concilio de Envejecidos del Condado Orange y también es miembro de la Junta de Ssesoría del programa HOLA y miembro de la Junta del Centro para las Familias de la vecindad de Englewood, en Orlando.

Asencio nació en Cabo Rojo, Puerto Rico, un pueblo que es famoso por sus playas y su faro. De allí se fue a estudiar a California y luego sirvió en la Guardia Nacional de Puerto Rico, donde fue oficial de servicios médicos por 10 años. Desde jovencita aprendió a trabajar en servicios a la comunidad de manera voluntaria.

“Siempre me envolví en algo y cuando vine a Florida [en 2003] con mis dos hijos, no conocía a nadie. Pero al ver la necesidad de este lugar, me tuve que envolver”, dijo Asencio.

Ella recuerda visitar casas móviles cuando llegó a Orlando, donde vio a una familia pobre poner a su bebé a dormir en el piso porque no tenían cobija, ni cuna y ella fue a su casa y buscó un edredón y se lo dio a esa madre.

“No fue mucho lo que hice, pero eso abrió un sentimiento en mí de continuar ayudando”, dijo Asencio. “Aquí en la Florida Central hay mucha necesidad y poca gente ve eso cuando ve las fotos de vacaciones en Disney, sobretodo los puertorriqueños que se siguen mudando en masa para la Florida y no saben que a veces aquí tienen que tener dos o hasta tres trabajos para sobrevivir”, comentó.

En estos días Asencio está colectando alimentos para donarle la cena de Acción de Gracias a unas 25 familias necesitadas.

“Y si puedo ayudo a muchas más”, concluyó.