Comunidad venezolana exige justicia y paz

Unos 29 globos blancos lanzados al cielo dedicado a la actriz venezolana Mónica Spear, y canciones de hermandad y paz marcaron un momento emotivo en la jornada de oración y misa por la paz de Venezuela, en Orlando.

“Por sus 29 años, globos al infinito por nuestra querida Mónica”, expresó William Díaz, junto al padre Miguel Alberto González, de la iglesia católica St. John Vianney, y decenas de personas unidas por el dolor en este servicio religioso.

El acto, organizado por Casa de Venezuela en Orlando, estuvo lleno de cánticos y reflexiones para que reine la paz en Venezuela y otras partes del mundo, frente al reciente suceso donde Spear y Thomas Henry Berry, su exesposo, perdieron la vida en manos de la criminalidad en su tierra natal.

“Este episodio tan dramático no ha silenciado al país. Su rostro ha despertado a muchos para alzar la voz en nombre de ella, Henry y las miles de personas que han sido víctimas del azote y el crimen”, expresó el padre González, durante la misa.

El crimen es un drama que viven muchas familias, según varios venezolanos que coincidieron que “todos tenemos un familiar que ha sido víctima del crimen”.

Así, Adi Acurero indicó que su tío fue muerto en su casa en Venezuela por robarle, hace cuatro años, reviviendo el tema de la inseguridad y creciente problema de la violencia con lo sucedido a Spear y su ex esposo.

“No hay seguridad en Venezuela, todos los días matan a alguien. Esto explotó con el asesinato de Mónica, muy conocida. Es muy triste [porque] esto le pasa a muchos hogares que han perdido sus seres queridos por el crimen. Ya basta, ¡no podemos seguir así!”, exclamó Acurero, quien dejó Venezuela hace 11 años y es propietaria del restaurante Q’Kenan, en Orlando.

Otra venezolana, Virginia Brown, coordinadora de la organización VENMUNDO en Orlando, clamó para que pronto llegue a su país un cambio severo para que cese la violencia.

“Venimos a orar a pedir a Dios por el bien de Venezuela, que se pare tanta violencia”.

[Ver nota relacionada en la pág. 22].

Mientras, Marlene Herrera, pidió justicia por la muerte de Spear y otros asesinados.

“Ella es un mártir de todos los inmigrantes, los que salimos de Venezuela por tanta inseguridad. Que su muerte no sea en vano”, exclamó Herrera, que portó una bandera venezolana lastimada por la violencia.

A este servicio, asistieron líderes de la comunidad hispana como Marytza Sanz, Trini Quiroz y el abogado Anthony Suárez, entre otros, quienes se solidarizaron con esta jornada para pedir paz no sólo para Venezuela, sino para otras regiones atacadas por la violencia.

La emoción embargó a los asistentes, cuando el cantante venezolano Juan Carlos Salazar dedicó una canción a Maya, la hija de Spear. Junto al cantante Carlos Barbosa interpretaron canciones de hermandad y unidad.