‘Crisis humanitaria’ toca nuestra zona

‘Crisis humanitaria’ toca nuestra zona
El centro comunitario Hope está en busca de alternativas para asisitir a decenas de niños indocumentados que han llegado en busca de ayuda. Marina Jiménez/La Prensa

El centro comunitario Hope ubicado en Apopka está viendo un incremento en el número de niños indocumentados que están tocando sus puertas en busca de asistencia.

Muchos de los menores están entre las edades de 12 y 13 años provenientes de países en Centro América donde la pobreza y la violencia está a la orden del día.

De acuerdo con voluntarios del centro, el cual ofrece servicios para aprender inglés básico y cursos en computadora, más de 50 niños han llegado en las últimas semanas.

El presidente Barack Obama llamó una ‘crisis humanitaria’ el reciente flujo de menores que han cruzado la frontera, una cifra que oficiales estiman alcanza los 50,000.

Por otro lado, se informó que este estado está incrementando el número de camas de los albergues disponibles para acogerlos y estudia la posibilidad de abrir un nuevo centro.

La abogada Farahnaz Jamette, que colabora en el programa legal para menores del grupo Americanos Pro-Justicia Inmigrante, realizó el anuncio recientemente.

La acogida de estos menores se lleva realizando “desde hace años”, dijo Farahnaz Jamette, quien recalcó no obstante, que las últimas oleadas de menores inmigrantes han obligado a aumentar la capacidad de los albergues.

Actualmente se está considerando “abrir un nuevo centro en el sur de la Florida”, que se sumaría a los albergues ya existentes en la región.

En el año fiscal 2013, que concluyó en septiembre pasado, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de Estados Unidos registró unos 24,000 niños que cruzaron la frontera sin compañía, mientras que para mayo de este ejercicio el número se había incrementado hasta los 47.000.

La organización Miami Americanos Pro-Justicia Inmigrante se encarga de proporcionar información a los menores sobre sus derechos en los EU y “tratamos de ver si se les puede calificar para algún beneficio migratorio”, expresó Jamette.

Todo ello con la finalidad de evitar que los menores sean devueltos a su país de origen, ya que “están expuestos a la deportación”.