Concejal hispana busca la reelección

Se propone continuar representando los intereses de los hispanos primero, después los de su partido

KISSIMMEE

Humilde pero tenaz, Wanda Rentas quiere seguir sirviendo como concejal del Distrito 2 del municipio de Kissmmee, aunque a veces se encuentre en el centro de un mundo dominado por hombres.

Ella afirma que no le intimida que la traten de encasillar con estereotipos o prejuicios por ser mujer, de tez trigueña y latina.

“Yo soy alta de estatura, pero me gusta ponerme tacones, para que algunos hombres tengan que subir la mirada para hablarme”, dijo Rentas entre risas a La Prensa. Es oriunda de Brooklyn, Nueva York, de padres puertorriqueños.

Kissimmee, de unos 60,000 habitantes según el Censo de 2010, sigue intentando recuperar la vibrante actividad comercial que una vez caracterizó la carretera 192, zona que sufrió un embate económico devastador a partir de 2007. La creciente ola de desamparados que ha poblado los moteles a lo largo de la vertiente de tránsito ha ocupado titulares nacionales, pero el turismo que una vez perdió su lustre parece resurgir.

De muy pequeña, Rentas vivió en el pueblo de Isabela, conocido por sus hermosas playas, regresó a Nueva York, fue madre por primera vez en el frío, hasta que el destino le preparó una cita definitiva con el estado del sol.

Por años ha ejercido su profesión de analista para el South Florida Management District, agencia regional gubernamental que regula los suministros de agua en 16 condados, hasta la zona de los cayos.

La concejal, afiliada al Partido Republicano, se ha labrado una reputación de no titubear a la hora de expresarse. Entre sus logros, se adjudica el brindar asistencia a los veteranos y en sus prioridades de trabajo están la creación de empleos y el desarrollo económico. En su celular tiene más de 30 contactos de los soldados Borinqueneers, a los que llama sus “viejitos” con un timbre particular.

En agosto 26 se enfrentará a dos contricantes varones: Germán R. Taveras y George W. Fisher. Las elecciones por este escaño no son partidistas.

Sobre el rol de la mujer en cargos de poder opinó: “Es importante que como mujeres hispanas aceptemos estar en una posición de liderazgo solamente si nuestra voz es escuchada”. Todos los fines de semana, Rentas recorre las calles de Kissimmee sola y toca puertas en busca de apoyo electoral. Su esposo, Edwin, siempre la sigue en el automóvil y la espera con una botella de agua.

“Quiero que la gente me vea a mí, a la persona que los quiere seguir representado, no a un voluntario. No a otra persona que diga, mira, vota por Wanda Rentas”, expresó.