¡Saque la aguja y el dedal!

Una nueva escuela de costura es una opción educativa y laboral para muchas mujeres en Kissimmee
¡Saque la aguja y el dedal!
Yudamy Tejeda recibe las instrucciones de la profesora Josefina Rosario
Foto: Cecilia Figueroa, Especial para La Prensa

Kissimmee

Ayudar a que otras mujeres se ganen la vida por medio de la costura y la escasez de profesionales en esta industria para atender la demanda de su clientela, motivó a la puertorriqueña Josefina Rosario, a abrir su primer taller en Kissimmee.

La costura no solamente es un oficio, es el arte de confeccionar ropa, cortinas, tapicería, mantelería, lencería, ropa de cama y de hacer reparaciones.

Ya sea para aprender a coser, adaptarte la ropa que compres, diseñar tus propios modelos o simplemente coser un botón, este taller acepta principiantes hombres o mujeres para que aprendan lo más básico o para que afinen sus destrezas.

“Quiero que otras mujeres, niñas, jovencitas, madres solteras, tengan la oportunidad de aprender a coser, sigan su vocación y sean independientes económicamente. Si lo hice yo, cualquiera lo puede hacer”, dijo Rosario, la propietaria de Josey’s Sewing Classes.

Una de sus más pequeñas alumnas, Camille Quezada, de 7 años, ya con tan sólo tres clases en esta escuela, confeccionó su primer bolso. La menor aspira a ser diseñadora de modas.

Su madre, Reina Quezada, explicó que había buscado un sitio donde su hija pudiera desarrollar su habilidad para la costura. “Estamos muy contentos de encontrar este sitio, mi hija tiene esa pasión por la costura y con el entusiasmo de Josefina, eso la ha motivado más”.

Al igual, que esta niña, otras pequeñas también están aprendiendo a coser en este taller que dicta sus clases en español e inglés, que cuenta con 60 máquinas industriales y todo lo necesario para la producción de ropa, alteraciones y alta costura.

La empresaria y sastre Rosario cuenta con más de 45 años de experiencia en Puerto Rico, Nueva York, Miami y Kissimmee.

Desde los cinco años descubrió su pasión por la costura al confeccionar ropa para sus muñecas, habilidad que luego convirtió en negocio, al vender sus creaciones a sus amiguitas.

A los 13 años, en sus vacaciones de verano en Nueva York, trabajó en una fábrica donde fue perfeccionando su talento con las telas e hilos.

A los 17 años, regresó a Puerto Rico y abrió su primer negocio, que continuó en Miami. En el 2002, llegó a Kissimmee, estableciendo tres diferentes locales: Josey’s Alterations.

“A lo largo de mis negocios, me he dado cuenta que hay mucha necesidad para que las mujeres aprendan el arte de la costura, por eso quiero inspirarlas, a lograr sus sueños, es un oficio en demanda aquí por los parques y empresas que necesitan costureras”, dijo la empresaria.

Con una tasa de desempleo de 6.9 % en agosto en el condado Osceola, contar con un oficio le abre las probabilidades a muchos para buscar trabajo.

Yudamy Tejeda, quien inició sus clases de costura, ve las posibilidades de convertirse en una empresaria de la moda.

“Desde chica me ha gustado la costura, pero en Cuba no se podía conseguir las máquinas. Aquí, voy a aprender a coser mi ropa, para mi familia y ver si en el futuro puedo vivir de esto”, dijo esta madre de familia.

Por su parte, Betsy Franceschini, directora regional de la Oficina de la Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico, (PRFAA), en Kissimmee, manifestó que la costura es un panorama prometedor en la región de la Florida Central.

“Estamos muy contentos con la apertura de este negocio. En Puerto Rico, se enseñaba la costura, hoy en día se ha ido perdiendo este oficio, pero vemos que esta escuela va a desarrollar muchos talentos, es de gran valor para nuestra comunidad”, dijo, Franceschini, durante la apertura oficial de la escuela.

De igual modo, Wanda Rentas, comisionado de Kissimmee, destacó la necesidad por este tipo de negocios en el área, “yo misma seré una de sus clientas. Me gusta que niñas vayan a aprender este gran oficio y mujeres puedan cumplir sus sueños”, indicó.

Mientras, Diane Simmons, está feliz porque ha encontrado realizarse en algo que le gusta, “he encontrado que tengo mucha habilidad, esto es por nosotras, sé que muchas oportunidades se nos van a abrir”.

Las clases son dictadas con horarios flexibles para los cursos: básico, intermedio y avanzado. Los cursos son abiertos a personas de todas las edades e incluso a varones, como el dominicano Miguel Ángel Soriano, quien está perfeccionado sus conocimientos y será profesor en este taller.

“Esto es una carrera para cualquiera que sienta la pasión por la costura”, dijo.

Para más información pueden llamar al teléfono: 407-873-0303. La escuela está ubicada en 2530 Michigan avenue, en Kissimmee.

?>