Armados hasta las mochilas

La legislatura de la Florida considera dos proyectos de ley que permitirían a los estudiantes universitarios portar armas de fuego
Armados hasta las mochilas
La activista estudiantil Melanie Andrade protesta en el Capitolio de Florida en el 2012 por la muerte del afroamericano de 17 años Trayvon Martin a manos de George Zimmerman, un vigilante de seguridad en Sanford. Zimmerman fue absuelto de los cargos de asesinato en segundo grado que pesaban en su contra.

Además de sus libros, tabletas y cuadernos, los universitarios de Florida podrían, tan pronto como en el próximo semestre, portar armas a las clases.

Al menos dos proyectos legislativos buscan relajar las leyes actuales que prohíben la portación de armas de fuego en las universidades y otros altos centros de estudios, motivados por los recientes tiroteos, algunos mortales, ocurridos en universidades en EEUU.

Se trata de los proyectos de ley HB 4005 y SB 176. El primero, el HB 4005, fue presentado en primera lectura por el republicano Gregory Steube, representante del Distrito 73, de Sarasota, el pasado enero ante el subcomité de justicia criminal de la Cámara de Representantes de Florida, que lo aprobó con una votación de 8 a favor y 4 en contra.

El segundo, el SB 176, que hasta el cierre de esta edición se encontraba en el comité de educación del Senado estatal, donde llegó el pasado 17 de febrero —un día después de que el comité judicial votara tres a favor y dos en contra— fue preparado por el también republicano Greg Evers, senador por el Distrito 2 que cubre los condados de Escambia, Santa Rosa y parte de Okaloosa, en el noroeste de Florida.

Con similar lenguaje y buscando el mismo resultado, ambas propuestas legislativas tienen el propósito de enmendar los incisos 12 (a) y 13 del estatuto 790.06 de las leyes de Florida que prohíbe a quienes cuentan con permiso para la portación de armas llevarlas consigo, sea de manera visible o no, cuando entran a una universidad, colegio u otro centro de alta educación.

Ambos proyectos de ley formarán parte de la agenda que este mes de marzo les aguarda tanto a los miembros de la Cámara de Representantes como a los del Senado, donde los legisladores hispanos de la Florida Central tendrán oportunidad de delinear su posición en cuanto a la portación o no de las armas de fuego en los campos universitarios.

“Yo de plano digo que votaré no a esa medida”, dijo a La Prensa el demócrata John Cortés, recién estrenado miembro de la Cámara de Representantes por el Distrito 43, que cubre áreas de gran presencia hispana, como Kissimmee y Osceola.

“Como padre de familia, con hijos que van a la universidad, me identifico con la comunidad que tal vez no quiera enviar a sus hijos a los colegios sabiendo que en cualquier momento podría sentarse al lado de un estudiante armado”, dijo Cortés.

Y es que, aunque éste representante demócrata entiende que las medidas presentadas por los republicanos pudieran estar motivadas por los recientes arranques de violencia de armas en varias universidades —como el acontecido en la Universidad del Estado de Florida (FSU) en noviembre del 2014, que dejó a tres estudiantes heridos— piensa que permitir armas de fuego en las universidades no resolverá el problema de la violencia de armas.

“Nunca he visto que la violencia de armas se pueda resolver con más pistolas”, sostuvo Cortés. “Armar a los estudiantes es una idea que no apoyaré; mira, por ejemplo, lo que acaba de pasar en la Bethune Cookman”, añadió, refiriendo al reciente tiroteo universitario ocurrido en esa universidad ubicada en Daytona Beach, en la que tres estudiantes resultados heridos durante un incidente que aún continúa bajo investigación.

La legislatura de Florida no está aislada en su búsqueda de derogar leyes y estatutos que prohíben la portación de armas de fuego en universidades y otros centros estudiantiles de alta educación. En 2013, al menos otros 19 estados presentaron piezas legislativas con propósitos similares, como en Idaho, que en 2014 promulgó leyes para permitir la portación de armas en sus colegios y universidades.

Aunque la Segunda Enmienda de la Constitución permite a todo ciudadano el derecho a portar armas de fuego, estados como California, Nueva York y las Carolinas prohíben portar armas en sus planteles universitarios. Por otra parte, los estados de Arkansas, Mississippi, Oregon, Utah, Colorado y Wisconsin aprobaron en marzo de 2014 la portación de armas en sus campos universitarios, según un informe de la Conferencia Nacional de Legisladores Estatales.

Darren Soto, quien durante las elecciones pasadas se convirtió en el primer hispano de origen puertorriqueño en ocupar una curul en el Senado de Florida, explicó a La Prensa que aunque entiende que la mayoría de universidades, agencias policiales, estudiantes y profesores rechazan la portación de armas de fuego en los planteles, si los estudiantes y personal académico portan sus armas o no es un tema que compete a las universidades.

“Es una opción de las universidades”, dijo Soto, añadiendo, no obstante, que transigir con su voto dependería en gran media de su posición con relación a las leyes constitucionales que garantizan el uso de armas de fuegos a todos los ciudadanos calificados: individuos mayores de 21 años que no cuenten con impedimento criminal o de salud mental que los proscriba de portar de armas.

“Es un asunto que tiene que ver con la Segunda Enmienda de la Constitución y como tal tomamos una reacción comprometida”, afirmó Soto, representante del Distrito 14 que comprende parte de los condados Osceola, Orange y Polk.

Motivados por la tragedia

Los eventos trágicos en universidades como Virginia Tech en 2007 y, más reciente, el tiroteo que dejó a varios estudiantes de la Universidad del Estado de Florida heridos, han sido citados por los legisladores, como Steube para sostener su pieza legislativa, argumentando que pese a que las leyes actuales de Florida prohíben portar de armas de fuego no sólo en campos universitarios sino también en alcaldías, juzgados, prisiones, centros de votaciones y escuelas, estos lugares cuentan por lo general con guardias de seguridad y detectores de metales que se aseguran de mantener esos inmuebles como ‘zonas libre de armas’.

“Que Dios no permita otro tiroteo (en universidades) en Florida, pero lo que busco con este proyecto de ley es que los ciudadanos de 21 años en adelante que se atienen a las leyes puedan tener la habilidad de defenderse a sí mismos y a sus familias”, dijo Steube.

“Las universidades de Florida cuentan con 1,181,483 estudiantes”, explicó el representante republicano. “Sólo el 0.2% de ellos, que son mayores de 21 años, podrían portar un arma de fuego oculta”.

Steube argumentó asimismo que mientras cerca de un millón y medio de residentes de la Florida cuentan con licencias para portar armas, de acuerdo con datos del Departamento de Agricultura y Servicios al Consumidor (DACS, en inglés), agencia estatal que regula la obtención de licencias de portación de armas, “sólo 2,272 son personas de 21 años y no todos son universitarios”.

Mientras que las leyes de control de armas han sido un tema candente, con una gran mayoría de universidades y agencias policiales opuestas a la portación de pistolas y revólveres en los planteles, es un tema que cuenta con sus adeptos, como Students for Concealed Carry, una organización sin fines de lucro conformada por unos 43,000 estudiantes, catedráticos, empleados y padres universitarios que abogan por la legalidad de la portación de armas de fuego en los campos universitarios. Según esa organización, esta medida permitiría la defensa personal en contra de criminales que aprovechan la vulnerabilidad de las zonas libres de armas para atacar.

“Las leyes actuales garantizan a los criminales un disparo libre”, dijo en un comunicado reciente David Burnett, vocero de esa entidad. “Permitir la portación de armas de fuego daría a los potenciales agresores pausa y ultimadamente daría a las víctimas inocentes la oportunidad de pelear”.

No todos piensan igual

Pero no todos los estudiantes quieren esa oportunidad de una pelea a tiros en sus campos universitarios, así lo dejaron claro varios estudiantes de distintas universidades, entre ellas FSU, durante la presentación del proyecto HB 4005, como la defensora de los soñadores hispanos Melanie Andrade.

“Esta es una medida que derrumbaría el muro de seguridad que tenemos los estudiantes en las universidades”, dijo Andrade frente a subcomité de justicia criminal de la Cámara de Representantes.

“Permitir la portación de armas de fuego en las universidades dará paso para que en las mismas se presenten casos de ‘defiende tu posición’ (Stand Your Ground) y quién puede matar y salirse con la suya. Ese es un pensamiento que asusta”, afirmó la estudiante universitaria hispana.

La Legislatura de Florida verá ambos proyectos de ley en su próxima sesión en marzo. De ser aprobadas y promulgadas por el gobernador Rick Scott, los universitarios podrían empezar a llegar a las salones de clases armados hasta las mochilas el 1 de julio de 2015.