A partir de qué edad tener mucho sexo puede ser fatal para los hombres

Un estudio realizado en más de 2200 personas de entre 57 y 85 años derriba mitos y explica cuándo tener relaciones se vuelve peligroso
A partir de qué edad tener mucho sexo puede ser fatal para los hombres

Tanto años predicando recetas saludables y ahora la ciencia viene a desmitificar aquello de que mientras más sexo tengas, más larga será tu vida. Será cuestión entonces de empezar a comer más nueces, aceite de oliva y pescado, hacer caminatas diarias, meditar y no pelearse con nadie, practicar yoga (mucho) y disfrutar un poco más del amor romántico, pues pasada cierta edad el sexo frecuente puede resultar letal para los hombres.

“Sorprendentemente, nuestros hallazgos muestran que el tener sexo una o más veces a la semana supone un riesgo casi dos veces superior de sufrir un episodio cardiovascular que mantenerse sexualmente inactivo” sentenció la mujer.

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Aumenta el riesgo de sufrir un episodio cardiovascular en algunos escenarios

Cuando está “contraindicado”

La causa del riesgo sería el esfuerzo adicional que exige el acto. “Dado que los varones mayores presentan más problemas sexuales y más dificultades para alcanzar el orgasmo, ya sea por razones médicas o emocionales, que sus homónimos más jóvenes, deben someterse a un mayor grado de agotamiento y forzar en mayor medida su sistema cardiovascular para alcanzar el clímax. También hay que considerar el papel que juegan los niveles de testosterona y la medicación para mejorar el rendimiento, pues los medicamentos o suplementos tienen efectos negativos sobre la salud cardiovascular de los hombres longevos” cierra el estudio (va el link arriba). Lo curioso es que en las mujeres adultas de esas mismas edades el sexo frecuente demostró incluso aliviar la hipertensión arterial, al cabo de los cinco años, concluye Hui Liu.

Las cosas no están como para que el mundo se quede sin buenos amantes (aunque es cierto que las canas tampoco son garantía de calidad). En fin, habrá que moderar la dosis y saborearla como al permitido de la dieta, evitar el Tantra, achicar el repertorio de poses e ir por las sencillitas. y evitar las mujeres con mucha cuerda.

Entrada publicada originalmente en Sexo a Diario