Activistas exigen que el Senado postergue audiencia sobre Sessions

Sessions, nominado al cargo por el presidente electo, Donald Trump, ya había sido rechazado para un puesto como juez federal en 1986 debido a declaraciones consideradas racistas
Activistas exigen que el Senado postergue audiencia sobre Sessions

WASHINGTON.– Líderes de diversos grupos cívicos instaron este viernes al Senado a que postergue las audiencias de confirmación del senador republicano, Jeff Sessions, como próximo fiscal general, y prometieron una “campaña de oposición” para descarrilar su instalación en el cargo.

En conferencia telefónica con periodistas, los activistas apoyaron el llamado de la senadora demócrata por California, Dianne Feinstein, a que se posterguen las audiencias de confirmación entre el martes y miércoles próximos, para dar más tiempo al escrutinio del historial de Sessions a lo largo de casi 40 años en la vida pública.

Los líderes cívicos se quejaron de que Sessions “omitió” décadas de su carrera política en el cuestionario que entregó al Comité Judicial del Senado, sobre su historial como fiscal del distrito sur de Alabama, y fiscal general y posteriormente senador por ese estado. El pasado 23 de diciembre, Sessions entregó un documento adicional que, a juicio de los activistas, tampoco es suficiente.

Sessions, nominado al cargo por el presidente electo, Donald Trump, ya había sido rechazado para un puesto como juez federal en 1986 debido a declaraciones consideradas racistas.

Un historial problemático

Es que a Sessions, nacido y criado en Selma (Alabama) en la era de segregación racial, lo persiguen controversiales declaraciones y votos relacionados con las relaciones raciales, el derecho al voto, los derechos civiles, y los derechos de los inmigrantes.

Se prevé que las audiencias saquen a colación un controvertido caso de derechos civiles de 1985, en el que Sessions trató de enjuiciar a tres activistas afroamericanos, acusados de fraude electoral en el Condado Perry, en Alabama.

Los activistas explicaron que no estaban manipulando las papeletas de votación y sólo estaban ayudando a votantes en barrios pobres y con escasa educación a llenarlas. Fueron absueltos por un jurado, pero el caso quedó en el historial de Sessions como una mancha de su presunta persecución racial.

Según Tom Saenz, presidente de MALDEF, las preguntas del Comité deben centrarse en determinar si Sessions “entiende y acepta las leyes de los derechos civiles adoptadas en las últimas seis décadas”, relacionadas con el derecho al debido proceso, la protección equitativa de todos los estadounidenses, y los derechos de los inmigrantes.

Para Saenz y los demás activistas, el hecho de que solo habrá dos días de audiencias con apenas unos pocos testigos, no es suficiente para “una exploración plena” de su pasado, sus posturas, y su visión como próximo titular del Departamento de Justicia.

Janet Murguía, presidenta del Concejo Nacional de La Raza (NCLR), destacó que Sessions tiene un historial “preocupante” respecto a los inmigrantes -apoyó la ley anti-inmigrante HB56 en Alabama- y tiene, a su juicio, “el historial anti-inmigrante más extremo de cualquier senador estadounidense”.

“Necesitamos a un fiscal general que cree en el tratamiento equitativo y en los derechos plenos para todos los estadounidenses”, dijo Murguía, quien recordó que Sessions criticó el nombramiento de la jueza Sonia Sotomayor al Tribunal Supremo.

Wade Henderson, presidente de la coalición “Leadership Conference on Civil and Human Rights” (LCCHR, por su sigla en inglés), subrayó que el fiscal general “es uno de los cargos más importantes” de toda la burocracia federal, porque tiene la responsabilidad de velar por los derechos y libertades de la población, y el historial sobre los derechos humanos y civiles  de Sessions, así como su falta de transparencia lo inhabilitan para el puesto.

“El Senado debe postergar su audiencia de confirmación para dar más tiempo a que haya una examinación plena de su extenso historial de servicio público, que el pueblo estadounidense merece”, enfatizó.

Más protestas

Cornell William Brooks, presidente de la agrupación afroamericana NAACP, no descartó que haya más protestas,  movilizaciones y actos de desobediencia civil contra la confirmación de Sessions, en el marco de una “creciente campaña de oposición”.

Brooks figuró entre el grupo de seis activistas que el martes pasado fueron arrestados y multados tras protagonizar un acto de desobediencia civil en la oficina de Sessions en Mobile (Alabama), en la que incluso algunos rezaron de rodillas.

Christopher Kang, director del “National Council of Asian Pacific Americans”,  pidió que los senadores no se dejen cegar por su amistad con Sessions y, en vez de darle “tratamiento especial”, realicen el escrutinio que merece todo nombramiento presidencial.

En ese sentido, a los activistas les resultó irónico que Sessions en el pasado se opuso a uno de los nombramientos judiciales del presidente Barack Obama porque éste no presentó información completa al Comité Judicial.

El reverendo Al Sharpton, fundador y presidente de la Red de Acción Nacional, ha convocado una marcha el próximo 14 de enero para protestar contra Sessions y otros nombramientos de Trump, en vísperas del aniversario del natalicio de Martin Luther King.

“Nada en su carrera pública sugiere que (Sessions) entiende lo que es justicia… no es la persona adecuada para el cargo y nosotros haremos todo lo que podamos para bloquear su nombramiento”, prometió Sharpton.