¿Por qué tres ex gobernadores en Michoacán podrían ir a prisión?

Entre los cargos que los acusan es nexos con el narcotráfico
Sigue a La Prensa en Facebook
¿Por qué tres ex gobernadores en Michoacán podrían ir a prisión?

MÉXICO – El estado de Michoacán tuvo tres gobernadores entre 2012 y 2015: Fausto Vallejo, Jesús Reyna y Salvador Jara, un periodo de tiempo corto en el que uno sucedió a otro entre escándalos de corrupción por los que todavía no rinden cuentas y por los que el actual gobierno local en manos de Silvano Aureoles quiere verlos ante la justicia.

Según la secretaría de la Contraloría del estado, Silvia Estrada, los ex mandatarios habrían dejado sin pensiones a miles de viejitos; sin casa a muchos trabajadores que merecían un crédito y sin los servicios de infraestructura básica o refuerzos para la seguridad a un centenar de municipios.

“Esto es sólo el comienzo”, alertó Estrada. “Lo que estamos haciendo público es nada más lo que se detectó en el proceso de entrega-recepción (del gobierno)”.

Las irregularidades en las cuentas suman alrededor de 187 millones de dólares de dinero público cuyo destino final aún se desconoce, pero, dados los antecedentes de comportamientos similares por parte de otros gobernadores en  el país, se presume que pudo haber ido a parar a sus bolsillos o a los de  compinches y colaboradores.

Para una investigación más precisa, el gobierno de Michoacán inició una demanda penal desde el pasado 17 de enero por los delitos de peculado, fraude y abuso ante la fiscalía estatal y la Procuraduría General de la República (PGR).

Aún sin detallar quien hizo qué, la contraloría asegura que en esos años no se entregó el pago para el fondo de aportaciones de pensiones, no se pagó el Fondo General de Participaciones a 113 municipios, no se dio el dinero que le correspondía al Instituto de la Vivienda y se desvió dinero del Régimen de Protección a la salud además de que “hay indicios” de desfalcos en diversas áreas de la educación pública.

Hace años que estos políticos están en la mira. Jesús Reyna, por ejemplo, fue detenido por la PGR en abril de 2013 por una investigación sobre sus vínculos con los Caballeros Templarios con quienes presuntamente tuvo varias reuniones encabezadas por sus líderes Servando Martínez, “La Tuta”, y Nazario Moreno, “El Chayo”.

En 2014, Fausto Vallejo dejó el cargo para enfrentar un cáncer y poco después algunos miembros de su propio partido lo señalron de desvío de  unos 200 millones de dólares. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) anunció que abriría un proceso en su contra por expulsarlo de sus filas por corrupción y por encubrir a un capo, pero este nunca se concretó.

A Salvador Jara, quien le sucedió, la Auditoría Superior de la Federación le detectó 12 observaciones de 19 programas federales relacionados a rubros de salud, educación y seguridad, entre otros, que nunca aclaró.