Cómo ahorrar para hacer frente a los gastos de salud

Muchos empleadores ofrecen Cuentas de Gastos Flexibles (FSA) para pagar por gastos médicos con dinero antes de impuestos
Cómo ahorrar para hacer frente a los gastos de salud

Aunque se tenga seguro médico, la salud cuesta mucho dinero. Y ¿cómo hacer frente a estos gastos de la manera más económica? Para las personas que estén empleadas hay una herramienta, las FSA.

Además del seguro médico muchas empresas ofrecen una Cuenta Flexible de Gastos (FSA en sus siglas en inglés). Se trata de una cuenta en la que se puede depositar un máximo de $2,600 por persona anualmente. Es una cantidad que no paga impuestos y que además reduce la base impositiva.

Una familia con dos salarios puede llegar a tener $5,200 en estas cuentas.

Como explica Jeremy Miller, presidente de FSAStore.com, con este dinero “se pueden pagar deductibles, copagos, medicinas que estén recetadas por el médico o tratamientos (como control de natalidad) y condiciones médicas (como pañales para la incontinencia) además de equipamiento médico o productos que previenen enfermedades como crema solar, por ejemplo”. Lo que no se puede pagar con este dinero es la prima del seguro, vitaminas, el gimnasio, etc.

Miller, cuya empresa es una tienda en la red en la que solo se ofrecen productos que se pueden comprar con la FSA, explica que aunque esta es una manera de ahorrar apenas uno de cada cinco empleados usa estas cuentas. No son muy populares “porque mucha gente no las conoce y no saben como funcionan, pueden ser confusas”, explica. Pero para Miller la matemática funciona. “Se ahorra mucho y para los empleadores es bueno porque tampoco pagan impuestos por esa cantidad, no importa cuan pequeña sea la empresa”.

Un año para usarla

En cualquier caso es conveniente calcular cómo usarla y, de hecho, si tiene sentido teniendo en cuenta que la contribución anual (se llegue al máximo o no) ha de ser agotada a final del año fiscal para que no haya que tributar sobre ella. Dependiendo de las condiciones del contrato de cada trabajador puede haber, en algunos casos, un periodo de gracia para usar estos fondos  de 75 días más después de que se haya agotado el año, o puede pasarse una pequeña cantidad a la cuenta del año siguiente. Se puede ofrecer una de las dos opciones pero no las dos.

Teniendo en cuenta la cobertura (que incluye servicios dentales o para la visión) es importante prever qué cantidad se gasta cada hogar en estas cuestiones para determinar cuánto se ahorra anualmente. Es un cálculo difícil de hacer porque es complicado prever un dolor de muelas o que se rompan los espejuelos. En caso de que haya en el hogar una condición médica que atender como una diabetes, la previsión es más fácil.

Estas cuentas se usan normalmente con una tarjeta de débito o presentado las recetas y documentos para reembolso.

Quienes compran seguro con Obamacare o tienen planes individuales no de empresas no existen las FSA. Pero Miller recuerda que para quienes tienen seguros con altos deductibles hay otras cuentas, las Health Savings Account, o HSA ,cuyos fondos no tienen que pagar impuestos.

Según el IRS un seguro de alto deductible es un plan que tiene un pago mínimo del bolsillo de cada uno de $1,300 o máximo de $6,550. Para una familia las cifras se duplican.

Los proveedores de seguros pueden abrir una HSA,y a ellas se puede contribuir lo que se desee o se pueda anualmente siempre y cuando el saldo de esta cuenta no supere los $3,400 en el caso de una persona o $6,750 en caso de una familia. Compensa porque las contribucione son libres de impuestos, rebaja la base imponibe y el dinero puede crecer en la cuenta también libre de impuestos. Y no solo en caso de que suban las tasas de interés porque es un dinero que puede ser invertido.