Cientos de negocios cerraron sus puertas en solidaridad con trabajadores e inmigrantes

Comercios medianos y pequeños y varias grandes cadenas de supermercados, entre otros, cerraron sus puertas este lunes para solidarizarse con el 1 de Mayo y un "dia sin inmigrantes". Trabajadores campesinos, de la salud, cuidado infantil y "securities" entre otros, acudieron a marchar en vez de ir al trabajo.
Cientos de negocios cerraron sus puertas en solidaridad con trabajadores e inmigrantes
Supermercados, restaurantes y otros negocios colocaron carteles o misivas en sus puertas para reflejar su cierre y la solidaridad con el "día sin inmigrantes" este 1 de Mayo (Proporcionada por Sergio Angel)

Grandes cadenas de supermercados latinos, como Vallarta, Cardenas y El Super, así como numerosas tiendas y pequeños negocios en diversas ciudades del país cerraron sus tiendas este lunes, en observación del 1 de Mayo y del llamado “Día sin inmigrantes”, que buscaba hacer presión para demostrar la importancia de estos trabajadores para la economía de los Estados Unidos.

Mientras cientos de miles de manifestantes y trabajadores, liderados por grupos pro inmigrantes, sindicatos y otros marchaban en diversas ciudades, numerosos comercios cerraron sus puertas para demostrar su solidaridad con los inmigrantes, en momentos en que están en la mira por parte del gobierno de Donald Trump.

El impacto de la comunidad inmigrante en la economía estadounidense puede apreciarse en la importancia de estos en la vitalidad de los pequeños negocios. Según un estudio de la organización New America Economía, los propietarios de negocios inmigrantes contribuyen más de 775 mil millones de dólares anuales a la economía y emplean a uno de cada diez estadounidenses en negocios privados.

Vallarta, un supermercado con 49 tiendas en California y más de 9000 empleados, publicó en su página web un comunicado en el que explicaban su decisión de solidarizarse con el llamado a una “huelga general” y un “día sin inmigrantes”.

“Estamos apoyando a nuestra comunidad y a los derechos de los inmigrantes que son también derechos civiles y humanos. Igual como muchos de ustedes, venimos a este país de las mismas raíces, con los mismos sueños. Valoramos las contribuciones de nuestwros clientes y miembros de equipo, por estas razones todas las 49 tiendas estarán cerradas el primero de mayo”, reza el comunicado publicado en la página web de la cadena.

Lo mismo hizo la cadena El Super, con casi 60 locaciones en California, Nevada, Texas, Arizona y Nuevo México: todas cerraron sus puertas por orden corporativa.

Pequeños negocios, entre los que se encontraban restaurantes y tiendas en diversas ciudades, cerraron sus puertas y colocaron letreros alegóricos al paro.  Otros lo anunciaron por medios sociales, en su página de Facebook o su Twitter.

Por ejemplo, este negocio de venta de vehículos en Milwakee anunció su cierre.


Y también esta taquería en el área de la Bahía en California.

También la cadena de tiendas “La Michoacana” en Columbus, Ohio, anunció lo propio.

En Los Angeles, la mayoría de los restaurantes de la comunidad oaxaqueña tampoco abrieron y en Chicago, Nueva York, Filadelfia y otras ciudades de gran población migrante, se repitieron las imágenes del cierre temporal de comercios o de empresas que dieron a sus empleados el tiempo libre para ir a las marchas que se sucedieron en todo el país.

Una fábrica de tortillas que distribuye sus productos en varios estados, incluyendo a varias empresas grandes como Walmart, Sams y Target, anunció que no estaría dando servicio o haciendo entregas a las empresas.

La empresa Facebook INC, que emplea a más de 17,000 personas, dijo que no castigaría a empleados que tomaran el tiempo libre para asistir a las protestags del primero de mayo y también aseguró que investigaría a contratistas que también dan servicios para la empresa -entre ellos para seguridad, limpieza y otros- si estos castigaban a personas por asistir a las marchas.

“En Facebook estamos comprometidos a mantener una política incluyente y queremos que nuestros empleados se sientan comfortables expresando sus opiniones y participando”, dijo la empresa en un comunicado.

Miles de miembros del sindicato Internacional de Empleados de Servicio, incluyendo agentes de seguridad de aeropuertos, trabajadores de salid y empleados públicos  participaron en las marchas y algunos funcionarios públicos a través del país dieron horas libres a sus empleados para unirse a las marchas.  Maestros y administradores de escuelas en diversos puntos del país detuvieron sus actividades durante algún momento del día para conmemorar la jornada y la Unión de Campesinos promovió un “día sin campesinos” para movilizar a la mayor cantidad posible de trabajadores de los campos, una mayoría de los cuales son inmigrantes.

Negocios en la capital del país, Washington D.C. no se quedaron atrás.

No está claro todavía cual será el efecto económico de la llamada “huelga del día sin inmigrante”, pero la presidenta de SEIU dijo que estas actividades están destinadas a dar un mensaje sobre la importancia de esta comunidad en la economía de los Estados Unidos.

“Los inmigrantes hacen trabajo vital para muchas familias y para la economía, cuidan a niños, a enfermos y a personas mayores, hacen trabajo de seguridad y de limpieza en oficinas y aeropuertos, cuando ellos puedan salir de las sombras para ser participantes totales en nuestras comunidades, todos se beneficiarán”, dijo Mary Kay Hendry, de SEIU.

Muchas de las cadenas o tiendas que cerraron eran propiedad de inmigrantes o descendientes de inmigrantes. Por ejemplo, una cadena de comida griega con 10 tiendas en el norte de California y numerosos restaurantes italianos y mexicanos, como este mercado en Illinois.

Diversas organizaciones pro inmigrantes en Washington, Los Angeles y otras ciudades también cerraron sus oficinas temporalmente para movilizarse hacia las diversas marchas.