Procurador Becerra se une a batalla contra restricciones al aborto que pretenden erosionar su legalidad

El procurador de California, junto a los de otros 15 estados, interviene en apelación sobre Ley de Alabama que pretende eliminar los abortos de segundo trimestre, los más usados para proteger la salud de la madre y una pequeña minoría de los que se hacen las mujeres en Estados Unidos.
Procurador Becerra se une a batalla contra restricciones al aborto que pretenden erosionar su legalidad
Xavier Becerra, quien ha sido legislador estatal y luego congresista durante dos décadas es ahora el procurador de California (Araceli Martínez/La Opinión).

El procurador de California Xavier Becerra, encabezando una coalición de 16 estados del país, presentó argumentos en contra de la apelación del estado de Alabama a una ley que limitaría las opciones de abortos en segundo trimestre para las mujeres de ese estado.

California y otros quince estados alegan que la ley de Alabama no solo es inconstitucional, sino que si llega a prevalecer, la erosión de los derechos de la mujer a tener una voz en sus decisiones médicas se extendería a otros estados y por todo el país.

“Esta ley de Alabama prohibiría efectivamente el método más seguro de aborto en el segundo trimestre: la dilatación y curetaje, y es parte de una estrategia nacional para limitar el acceso al aborto e interferir en los derechos constitucionales que tienen de decidir sobre su salud reproductiva”, explica el documento de “amigo de la corte”, presentado este martes.

La ley aprobada por Alabama prohíbe el uso de D & C en abortos de segundo trimestre, que son los que más se hacen por razones médicas cuando la vida de la madre está en juego, pero el estado aprobó una ley que prohíbe hacer este tipo de procedimiento a menos que primero cese la vida del feto.

Un tribunal federal prohibió que se implementara la ley, alegando que esta obligaría a los médicos a “no hacer abortos a las 15 semanas o más tarde si deben primero usar métodos más riesgosos para la madre y cesar la vida del feto dentro del útero”.

“Las mujeres ya no podrán hacerse un aborto usando este método, que es el más médicamente seguro, al llegar a las 15 semanas”, alega el documento legal. Por esta razón, se trataría de una traba inconstitucional, concluyó el tribunal federal, prohibiendo que se aplique la ley en una reciente decisión.

Pero Alabama apeló al Tribunal del Décimo Primer Circuito, que es donde se debate ahora la demanda.

Alabama es uno de un grupo de estados que está tomando la delantera en poner trabas al derecho de la mujer al aborto, que actualmente es legal por decisión de la Corte Suprema tras la decisión de 1973 en Roe v Wade.

Becerra, como el procurador de uno de los estados más importantes del país y de los más progresistas en temas sociales, está tomando la delantera en diversos temas, involucrando al estado y a otros que tienen ideas similares en luchas legales en todo el país y contra acciones del gobierno de Trump.

“Una mujer, y no los políticos, debe decidir en consulta con su médico lo que es mejor para ella cuando se trata de su salid”, dijo el procurador Berra al presentar el documento. “Cada mujer de este país tiene el derecho constitucional a la salud reproductiva, sin importar donde ella viva”.

Los estados que participan aparte de California son Connecticut, Delaware, Hawaii, Illinois, Maine, Maryland, Massachussets, Nuevo México, Nueva York, Oregon, Pennsylvania, Vermont, Virginia, Washington y DC.

Estados como Alabama y otros estados conservadores como Indiana y Iowa, al parecer se están preparando en caso de que haya cambios a la ley federal, para prohibir el aborto en sus jurisdicciones, mientras que ahora sólo pueden imponer límites al tipo y financiación del procedimiento.

Hay que recordar además que el Presidente Donald Trump dijo, durante su campaña, que una mujer debería “ser castigada” por hacerse un aborto y el vice presidente Mike Pence, es radicalmente anti derecho al aborto, como lo son muchos republicanos en el Congreso.  Este es un tema que interesa a buena parte de la base conservadora y evangélica que impulsa al partido republicano.