El cortocircuito de Trump con su asesor de Seguridad Nacional

Regaños, celos y mucha discordia con un hombre aplaudido por demócratas y republicanos
El cortocircuito de Trump con su asesor de Seguridad Nacional
El teniente general H.R. McMaster junto a Donald Trump.

Las cosas no marchan bien entre el presidente Donald Trump y el asesor de Seguridad Nacional, el teniente general H.R. McMaster.

Un reporte de Eli Lake en Bloomberg News indica que las diferencias entre Trump y el funcionario llegaron a un punto muerto. El militar tampoco tendría buenas relaciones con el grupo de Steve Bannon, el jefe de estrategia de la Casa Blanca, ni con Reince Priebus, jefe de gabinete.

Las discrepancias se extienden a varios temas. Trump estaría decepcionado por una llamada de McMaster a su similar en Corea del Sur en el que le asegura que esa nación no tendrá que costear por  su cuenta un sistema de defensa antimisiles. El presidente creyó que el general lo desautorizó y le gritó en una llamada que tuvieron.

El reporte dice que McMaster, quien reemplazó al controvertido Michael Flynn, impide que Trump haga preguntas durante reuniones, e incluso lo regaña. Lo que llama la atención es que el nombramiento del general fue de los pocos aplaudidos tanto por demócratas como republicanos.

Otra disputa entre el presidente y el asesor fue por el uso de la frase “terrorismo radical islámico”.  McMaster envió un memorando en el que se quejaba que un discurso de Trump tuviera esas palabras.

McMaster y el círculo cercano a Trump también tuvieron diferencias con respecto a personal. El general se vio forzado a dejar en su puesto a un funcionario nombrado por Flynn pero tampoco quiso despedir a varios empleados heredados del gobierno de Obama como lo quería el nuevo gobierno.

Trump desmiente las diferencias y asegura que está “muy a gusto con McMaster”, pero la reportera dice que el presidente dejó de recibir llamadas del militar hace unas semanas.