James Comey se enteró por televisión de su despido del FBI

El ahora exdirector del FBI hablaba a empleados en Los Angeles
James Comey se enteró por televisión de su despido del FBI
James Comey.

El despido de James Comey de la dirección del FBI ocurrió de la manera menos profesional posible de acuerdo a varios testimonios.

Comey hablaba a un grupo de empleados de la oficina de Los Ángeles cuando las pantallas de televisión comenzaron a mostrar la alerta noticiosa. De acuerdo con el New York Times, la carta de despido del presidente Donald Trump llegó minutos después a la sede principal de la agencia en Washington.

“Aunque aprecio enormemente que usted me informara, en tres ocasiones distintas, de que no estoy bajo investigación, aún así estoy de acuerdo con la conclusión del Departamento de Justicia de que usted no es capaz de liderar eficazmente el Buró”, escribió Trump en la misiva, en una aparente referencia a la pesquisa del FBI sobre los lazos entre Rusia y la campaña electoral del actual mandatario.

“Es esencial que encontremos un nuevo líder para el FBI que restaure la confianza del público en su vital misión de aplicación de la ley”, agrega Trump en la misiva.

El despido se produjo después de conocerse que Comey aseguró ante el Congreso la semana pasada, de manera errónea, que Huma Abedin, antigua asesora de la excandidata presidencial demócrata Hillary Clinton, había reenviado cientos y miles de correos electrónicos a la computadora portátil de su esposo, algo que, de hecho, no ocurrió.

El descubrimiento de los mensajes de correo electrónico en octubre pasado, a apenas unos días de las elecciones presidenciales de 2016, provocaron que Comey alertara al Congreso en una carta pública que reabrió la investigación sobre el servidor privado de Clinton.

Algunos demócratas y la propia Clinton han culpado a Comey de su derrota en los comicios por volver a elevar dudas sobre su manejo de la información a pocos días de la cita electoral del 8 de noviembre, en la que se impuso el republicano Donald Trump

En su comparecencia ante un comité del Senado de la semana pasada, Comey aseguró sentir “náuseas” al pensar que su investigación a Hillary Clinton pudo impactar en el resultado de las elecciones, pero defendió su decisión de reabrir las pesquisas cuando quedaban solo once días para los comicios