Tiempo o dinero, un debate más para las horas extra

Una propuesta de ley abre la puerta a elegir compensaciones
Tiempo o dinero, un debate más para las horas extra

Antes de dejar la Casa Blanca, la Administración de Barack Obama elevó el salario a partir del cual los trabajadores podrían cobrar las horas extraordinarias que trabajaran. El salario actual que permite este cobro (a no ser que haya un contrato colectivo que lo eleve) a nivel federal es $23,660 al año. Es la cantidad en la que quedó desde principios de este siglo y Obama quiso subir esta cantidad a $47,476 para que más personas cobren estas horas de labor.

La norma se ha quedado en el limbo legal porque fue llevada a los tribunales. El candidato a secretario de Trabajo, Alexander Acosta, dice que esta de acuerdo en elevar el salario que habilita a cobrar estas horas, porque esta muy bajo, pero apuntó que no por encima de $30,000 al año. Es decir, menos personas verían más dinero por trabajar más.

Pase lo que pase con este umbral, ahora el Congreso va a contemplar otra manera de compensar estas horas extra. Y no necesariamente con la mejora en unos salarios que apenas ahora están saliendo de un largo estancamiento. La apuesta es proporcionar más tiempo libre a unos trabajadores que en general tienen pocas vacaciones.

La representante por Alabama, Martha Roby, ha presentado un proyecto de ley en la Cámara Baja que entra ya en debate para abrir la posibilidad de que trabajadores y empresarios acuerden (es obligatorio que lo hagan) que en vez de recibir el equivalente a una hora y media de salario por hora trabajada se reciba una hora y media libre. Bajo esta propuesta que se llama Working Families Flexibility Plan, si se trabajan 45 horas a la semana se acumularían 7.5 horas libres.

Según la propuesta, si el empleado quiere usar el tiempo acumulado, el empleador debe concederlo en un tiempo razonable siempre y cuando no perjudique las operaciones del empleador. Hay un límite porque no se puede acumular más de 160 horas al año con este procedimiento. En caso de que no se tome el tiempo libre antes de que acabe el año natural, las horas se tienen que retribuir.

Entre los analistas más progresistas la propuesta no ha sido recibida con aplausos. Lo que se quisiera ver es realmente más tiempo libre o de libre disposición en los contratos o facilidades en flexibilidad sobre todo para padres de familia que tienen dificultades en un país en el que no hay ley federal que reconozca la licencia parental.

El Economic Policy Institute (EPI) afirma que esta propuesta acaba con protecciones básicas para los trabajadores porque, para no garantiza al trabajador tomar el tiempo libre cuando lo necesita, y se puede dilatar el pago de las horas extra durante meses si no se hace uso de este tiempo.

Desde la EPI se recuerda que los trabajadores de bajos o moderados salarios reciben compensaciones que no son suficientes y suelen preferir trabajar para recibir más dinero.  “Es una oportunidad pra los trabajadores de ganar más y desincentiva a que los empleadores aumenten la jornada de quienes ya trabajan mucho”.