Protagonista de ‘Twilight’ no le molesta que lo sigan recordando como Edward

A Robert Pattinson no se incómoda de su pasado
Sigue a La Prensa en Facebook
Protagonista de ‘Twilight’ no le molesta que lo sigan recordando como Edward
Robert Pattinson revela si le gustaría participar en una secuela de la exitosa película

Desde que en 2012 se despidiera para siempre del personaje que le lanzó al estrellato, el del vampiro Edward Cullen en la adaptación cinematográfica de la saga “Twilight”, el actor Robert Pattinson ha hecho todo lo posible para desmarcarse de ese perfil de ídolo juvenil del que otros muchos intérpretes no han podido escapar, así como para evitar que su imagen pública se viera excesivamente definida por su extinto y mediático romance con su compañera de reparto Kristen Stewart.

Sin embargo, el artista británico asegura ahora que, a pesar de los riesgos que podría entrañar involucrarse en un fenómeno social de semejante magnitud, jamás se ha arrepentido de la decisión que tomó en su momento de presentarse a las audiciones con las que conseguiría el papel más notorio de los que ha recibido en su carrera, ya que entiende que toda esa popularidad adquirida le ha abierto más puertas de las que le ha podido cerrar.

Sinceramente, creo que una de las mejores cosas de ser un, digamos, ‘vendido’, es que si tienes que hacer cinco películas de una misma franquicia, ante todo demuestras que estás comprometido con un papel y que te responsabilizas de él, y eso manda una señal muy importante. Además, nunca tuve que besarle el cu** a nadie. Al menos no recuerdo haberlo hecho“, reflexionó en conversación con el diario The New York Times.

A pesar de las dificultades que haya podido atravesar en su proceso de reconversión en artista “serio” y respetado, que no deja que el interés que sigue suscitando su vida amorosa -ahora mantiene una discreta relación con la cantante FKA Twigs– eclipse de alguna forma a su carrera, el británico ha conseguido finalmente enamorar a la crítica, tras encadenar algunas películas de modesta recepción, con su participación en la cinta “Good Time” que fue presentada recientemente en el Festival de Cannes.

Pese a las alabanzas recibidas y su aparente consagración profesional, a Robert le sigue incomodando profundamente ver los resultados de su trabajo en pantalla y trata de evitarlo en la medida de lo posible, sobre todo porque es en esos casos cuando saca a relucir su carácter demasiado exigente.

“Prefiero no hacerlo porque sé que luego me voy a castigar demasiado. No soy el único al que le ocurre esto. Por otro lado, soy de los que piensa que hay una especie de energía perversa que recibes cuando todavía lees malas críticas sobre tus anteriores trabajos, como si pensaran que esas experiencias definen qué clase de actor eres ahora. De alguna forma te motiva”, explicó al prestigioso diario.