Abogados alegan prejuicio anti latino en homicidio de John Hernández, captado en video en Texas

Una oficial del sheriff de Harris County y su esposo, han sido acusados de la muerte de un joven mexicoamericano ocurrida a finales de Mayo. Abogados alegan que hubo "prejuicio" e irregularidades en las investigaciones iniciales, y ocho oficiales del sheriff están siendo investigados.
Abogados alegan prejuicio anti latino en homicidio de John Hernández, captado en video en Texas
John Hernández y su hija Alexa en una foto sin fecha. La niña hoy tiene 4 años. (Foto tomada de la página de Facebook "Justicia para John Hernandez)

Familiares de John Hernandez, un joven de 24 años muerto a finales de mayo en una confrontación con el esposo de una oficial del sheriff en el condado de Harris, Texas (área de Houston) dijeron este jueves que seguirán buscando justicia en los tribunales, mientras que el abogado que los representa en una demanda civil dijo que el caso tiene tintes raciales.

“Mi familia se ha unido para pedir justicia y difundir el caso en medios sociales, hemos protestado pacíficamente y hemos pedido justicia, y esto es lo que John merece”, dijo Melissa Hernandez, prima del joven, quien falleció tres días después del incidente.

Terry Thompson, y su esposa, la oficial del sheriff del condado de Harris, Chauna Thompson, fueron acusados de asesinato el mes pasado y liberados bajo fianza de 100,000 dólares, por la muerte de Hernández, luego de una confrontación entre el joven mexicoamericano y los Thompson, en las afueras de un restaurante Dennis en Sheldon, Texas.

El incidente del 28 de mayo no sólo llevó a la acusación criminal, sino a una investigación interna de parte del propio departamento del Sheriff donde trabajaba Thompson, contra los ocho oficiales que asistieron al lugar de los hechos y que inicialmente buscaron acusar de un delito a Hernández y detuvieron a su esposa María, quitándole su celular, mientras los Thompson seguían libres.

Parte de la confrontación fue capturada en video por un testigo ajeno a Hernández o a su familia, y en el se muestra a Thompson, quien después se supo es entrenado en artes marciales, colocado encima de Hernández, presionando su cuello y su pecho por un prolongado período de tiempo, mientras el joven apenas pataleaba y gemía.

El video es bastante gráfico y al final se termina cuando dos personas se atraviesan enfrente de la cámara, cuestionando a la persona que lo tomó y diciendo amenazantes que filmar es ilegal y que irá a la cárcel si sigue haciéndolo.

En realidad, filmar un evento en la calle no es ilegal, y es una actividad protegida por la constitución.

He aquí el vídeo que se ha difundido.

Chauna Thompson, quien es oficial del sheriff del condado de Harris -que incluye a la ciudad de Houston- se ve en el video sosteniendo el brazo de Hernández. Varios testigos presentes han dicho que la mujer no intentó detener a su esposo sino que más bien pareció ayudarlo y se dirigió a Hernández cuando gemía diciendo “cállese, ¿no ve que ya no puede ni respirar?”.

Abogados que defienden a los Thompson han declarado que no hubo intención de matar a nadie.  Scott Courtney, un abogado que defiende a Terry Thompson, cuestionó la rapidez con la que se presentaron cargos y dijo que el hombre actuó en defensa propia.

Thompson, dijo, confrontó a Hernández, quien estaba afuera del Dennys, borracho y orinando en público, y este le lanzó un puñetazo.  Fue entonces cuando lo tiró al piso y lo puso en una llave de estrangulamiento, que no cesó hasta que el joven dejó de moverse, a pesar de los gritos y peticiones de los testigos de que lo soltara.

Melissa Trammel, una mesera de Dennys que fue testigo del incidente ha dado declaraciones a los medios en Texas indicando que ella pidió al hombre que soltara a Hernández cuando se dio cuenta de que su cara tomaba un color morado por estrangulamiento.

“(Thompson) me miró a la cara y me dijo que no lo iba a dejar”, dijo Trammel, quien también agregó que a pesar de repetidas llamadas a emergencia, la policía tardó 43 minutos en llegar al lugar de los hechos.

La familia de Hernández, aparte de movilizar a los medios a difundir el caso, también presentó una demanda civil contra los Thompson, por un millón de dólares, indicando que el fallecido era el único sostén de su familia. Hernández tenía una nena de cuatro años, Alexa.

Randall Kallinen, el abogado que representa a los Hernández en el juicio civil, dijo que va a argumentar un estado mental “anti-latino” en Thompson, a raíz de evidencia encontrada en su página de Facebook.

“Allí vimos varios comentarios y ataques contra los latinos”, dijo Kallinen. “Creo que había prejuicios en la mente del asesino”.

El abogado cuestionó lo que calificó de “trato preferencial” hacia los Thompson, que permanecieron libres durante días, hasta que se entregaron luego que el condado presentó cargos contra ellos.

“Queremos ver también una investigación real e independiente sobre el comportamiento de los agentes que llegaron al lugar”, dijo. “¿Por qué detuvieron a la esposa de John y la pusieron en un carro de policía, esposada? ¿Por qué le confiscaron su celular? “

Agregó que el sheriff de Harris county tiene “una larga historia de apoyar a los agentes en la muerte de ciudadanos en las que se ven involucrados y el hecho de que el fiscal presentara cargos de homicidio es muy raro y se debe, creo, a la presión y atención que ha habido sobre el caso.

Un activista local, Cesar Espinoza, dijo que su organización “FIEL”, está asistiendo a la familia a difundir el caso y los están apoyando. “Este es un estado muy conservador, que no siempre está del lado de la justicia, o del lado correcto de la historia”, dijo Espinoza. “No podemos permitir, como ha pasado antes, que los funcionarios y políticos se olviden o lo dejen de lado”.

La organización latina MIJENTE se ha involucrado en llevar el tema a la palestra nacional, incluso pagando por una valla publicitaria que se colocó sobre una autopista principal en la ciudad de Houston y que dice “Justicia para John Hernandez, era un padre, un hijo y un amigo”.

En este otro video se muestra el día en que los Thompson se entregaron a las autoridades, al día siguiente de ser acusados. No entraron esposados y al día siguiente fueron liberados bajo fianza.