¿Qué quieres ser cuando seas grande?

Lo que hay que dar y lo que hay que evitar para el futuro de nuestros hijos
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¿Qué quieres ser cuando seas grande?
Hijos, planes futuros, compromiso, todas son cosas que necesitas saber a tiempo.

¿Qué quieres ser cuando seas grande?

Esta es la típica pregunta que los adultos hacemos a los niños y jóvenes de todas partes. De hecho, en el colegio al que van mis hijos de 9 y 7 años, a los niños que empiezan primaria les hacen esa misma pregunta y publican las respuestas en el libro de fin de curso para deleite de los adultos.  Las respuestas son muy divertidas, desde espía hasta veterinario pasando por presidente del gobierno.

Mi hijo por ahora está entre tres profesiones – chef, profesor universitario de economía y maestro- y mi hija no lo tiene claro todavía.

No tengo ni la más remota idea sobre la profesión que acabarán ejerciendo mis hijos. Lo que sí sé es que las habilidades que vayan desarrollando a lo largo de la vida serán cruciales a la hora de decidir su futuro trabajo e ingresos.

Pero ¿qué habilidades deberíamos desarrollar?  y ¿cómo se desarrollan esas habilidades? Estas cuestiones son muy importantes para cualquier padre-madre y para los niños y jóvenes de América Latina y el Caribe (ALC). Brindar las respuestas correctas a estas preguntas vitales es necesario para acompañar a las futuras generaciones asegurando su bienestar, además de aumentar la productividad y reducir la pobreza de ALC en su conjunto.

Por eso, el BID aborda estos temas en su próximo libro “Aprender Mejor: Políticas Públicas para el desarrollo de habilidades”. Lo que surge con claridad es que las habilidades son maleables, se adquieren en diferentes etapas de la vida, algunas son difíciles de medir, la motivación y apoyo de la familia, profesores y mentores son decisivos para seguir aprendiendo, y la cantidad y la calidad de la educación son claves. A modo de avance ya se puede leer uno de los capítulos aquí.

En la iniciativa NEO, liderada por el BID—a través de su Fondo Multilateral de Inversiones  y de su División de Mercados Laborales —la International Youth Foundation y los socios Arcos Dorados, Caterpillar Foundation, CEMEX, Fondation Forge, Microsoft, SESI y Walmart trabajamos con más de 150.000 jóvenes y 175 instituciones educativas, de capacitación para el trabajo, orientación vocacional e intermediación laboral de 12 países de ALC para mejorar los servicios que ofrecen tanto a jóvenes de bajos recursos estudiando sus últimos años de escuela técnica como a jóvenes no escolarizados y desempleados.

Creemos que es fundamental fortalecer los procesos de orientación vocacional, enseñanza e intermediación laboral para que sean de calidad, adaptados para los jóvenes y enmarcados dentro de su contexto personal y del mundo laboral. Estas instituciones tienen la gran tarea de equipar a los jóvenes con una variedad de habilidades para insertarles exitosamente en el mundo del trabajo y animarles a seguir estudiando.

Entre las habilidades promovidas bajo NEO, destacan las habilidades socio-emocionales como el autocontrol, comunicación y resolución de conflictos, cuya falta suele bloquear a los jóvenes e impedir su crecimiento personal y profesional. Además, muchos jóvenes arrastran deficiencias en sus habilidades básicas o fundamentales, como las matemáticas y el lenguaje, por lo que también es necesario apuntalar esas habilidades que son la base para desarrollar otras más complejas.

También las habilidades técnicas o específicas de alguna profesión u ocupación son cruciales, sobre todo para aquellos jóvenes que desde la escuela secundaria deben escoger una especialidad técnica y, en particular, para los jóvenes que hacen cursos de corta duración de capacitación para el trabajo. Y finalmente, promovemos el “aprender haciendo”, aplicando lo aprendido en el aula con prácticas y pasantías en las empresas con retroalimentación y evaluación del desempeño.

Pero algo que es fundamental en un mundo tan digitalizado como el de hoy en día, donde cada vez más se requieren una mayor flexibilidad y diversidad de habilidades, es seguir aprendiendo a lo largo de la vida. Porque las habilidades también se deprecian, como nos recuerda el libro del BID, y para mantenerse al día es necesario tener las ganas de seguir aprendiendo cosas nuevas y, por qué no, también nuevas habilidades.

Independientemente del trabajo o profesión que escojan mis hijos, espero que siempre tengan la curiosidad y motivación para seguir aprendiendo habilidades, no solo para ser más productivos sino para divertirse y ver las cosas que son capaces de hacer. Lo mismo les recomendaría a todos los jóvenes de la región, que no pierdan esas ganas de seguir aprendiendo y adquiriendo habilidades para el trabajo y la vida.

Elena Heredero es Especialista Líder del Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), un laboratorio de innovación para promover el desarrollo del sector privado y reducir la pobreza del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Tiene más de 17 años de experiencia diseñando e implementando proyectos de asistencia técnica en América Latina y el Caribe. Coordina la estrategia de desarrollo de la fuerza laboral de la economía del conocimiento y su foco está en crear modelos sostenibles que mejoren la empleabilidad de jóvenes vulnerables y en probar nuevos esquemas de colaboración público privada que lleven a mejores empleos y resultados educativos para los jóvenes. Dirige la iniciativa NEO, que apunta a mejorar la calidad de la fuerza laboral y la empleabilidad de un millón de jóvenes en América Latina y el Caribe. Elena es Licenciada en Economía por la Universidad Autónoma de Madrid.