Ex sheriff Joe Arpaio: culpable de desacato criminal

El que fuera alguacil de Maricopa, Arizona, es convicto por ignorar durante un año y medio la orden de un juez contra sus patrullas ilegales y discriminatorias

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Ex sheriff Joe Arpaio: culpable de desacato criminal
Arpaio podría pagar una pena de seis meses de cárcel.

El ex Sheriff de Maricopa, Arizona, Joe Arpaio, es ahora un delincuente convicto, que podría pasar hasta seis meses tras las rejas, luego de un veredicto de culpabilidad por desacato criminal de parte de un juez federal en Phoenix.

Con esta decisión, la juez federal Susan Bolton decide que Arpaio ilegalmente desafió un fallo judicial emitido por otro juez en diciembre de 2011, que le prohibió continuar sus redadas a inmigrantes sobre la base del enfoque racial.

La decisión judicial, publicada este lunes cerca del mediodía hora local, pone fin a una larga lucha legal y a un juicio de cinco días realizado este verano en Phoenix. La sentencia se realizará el 5 de octubre.

Arpaio, quien fue defenestrado de su cargo el pasado mes de noviembre, podría recibir hasta seis meses de cárcel y una multa, aunque por su edad, 85 años, es improbable que termine entre rejas.

No es la primera vez que Arpaio resulta culpable en relación a sus actividades contra los inmigrantes en el condado de Maricopa durante los últimos diez años de su desempeño como Sheriff y administrador de las cárceles en esa jurisdicción.

En 2013, otro juez federal dictaminó que Arpaio usó la raza de las personas inmigrantes para perseguirlas, lo cual es ilegal en los Estados Unidos. A raíz de ese fallo, Arpaio hubo de desbandar su “unidad de inmigración”, que se enfocaba en patrullas de tráfico para atrapar a inmigrantes.

El juicio que acaba de terminar probó, según la juez Bolton, que Arpaio violó las órdenes judiciales y subvirtió el proceso de investigaciones internas del Departamento que dirigía para evadir la justicia.

Se determinó así que Arpaio siguió persiguiendo a cualquiera que, por su apariencia, pareciera a sus oficiales ser un inmigrante indocumentado. Esto siguió durante dieciocho meses después que un juez le ordenó que dejara de hacerlo.

Cecilia Wang, subdirectora de la Unión de Libertades Civiles Americanas, dijo en su cuenta de Twitter que abogados de derechos civiles y la comunidad de Maricopa “trabajaron durante años para detener las acciones discriminatorias e ilegales de Arpaio”.

Indicó que Arpaio usó métodos inconstitucionales en su celo por perseguir  inmigrantes indocumentados y que, cuando la corte le ordenó detenerse, ignoró dicha orden durante un año y medio.

Entretanto, partidarios de Arpaio, organizados como el Centro Nacional de Defensa Policial Inc , han calificado al juicio de “cacería de brujas” y presionado al Departamento de Justicia para que abandone el caso de derechos civiles que data de los años de Obama, contra el otrora “sheriff más duro de Estados Unidos”.

Arpaio hace mucho tiempo que aceptó haber transgredido las órdenes de la corte, pero sus abogados insistieron que no fue intencionalmente, sino porque la orden no tuvo suficiente claridad.

Janet Murguía, presidenta de UnidosUS (antes NCLR), dijo tras el veredicto que “nada puede reparar el daño y el caoes que el Sheriff Arpaio trajo a tantas familias latinas, pero es alentador ver este resultado en el mismo sistema de justicia que él usó para promover una agenda arraigada en el fanatismo anti inmigrante, a expensas de la seguridad pública.