Ecuatoriano se refugia en una iglesia en Connecticut para no ser deportado

Marco Reyes Alvarez ha tomado refugio en una iglesia mientras aguarda respuesta a su moción para reabrir su caso y pedir asilo en EEUU.
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Ecuatoriano se refugia en una iglesia en Connecticut para no ser deportado
Debía afrontar deportación pero se refugió en una iglesia

WASHINGTON.- Tras recibir una orden de deportación, Marco Antonio Reyes Alvarez debía abordar este martes un vuelo de regreso a su natal Ecuador desde el aeropuerto JFK en Nueva York pero en vez, desafiando a la Administración Trump, se ha refugiado en una iglesia en New Haven (Connecticut).

Reyes Alvarez, quien vive con su esposa y tres hijos en la localidad de Meridien (Connecticut) desde 1997, no tiene antecedentes penales pero, bajo la Administración Trump, la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) dejó de suspender su deportación como había ocurrido en veces anteriores desde 2009.

Ahora Reyes Alvarez es considerado un “fugitivo” por parte de ICE al no haber salido del país, como estipulaba la orden.

El tomar refugio en la Iglesia Metodista Unida de First y Summerfield en New Haven lo protege de ICE, que ha dicho que, salvo que haya razones extraordinarias, la agencia no entra a cazar inmigrantes indocumentados en lugares sensibles, como escuelas o iglesias.

Sin embargo, debido a las implicaciones del caso, no ha sido una decisión que Reyes Alvarez tomó a la ligera, según explicó a este diario su abogada, Erin O´Neil-Baker.

“Marco debía salir de EEUU y regresarse a Ecuador esta mañana a las 9am. Sin embargo, al último minuto, decidió que necesitaba tomar refugio en la iglesia… porque teme regresar a Ecuador”, dijo la abogada.

“Su familia y él tomaron esta difícil decisión porque sienten que no les quedaba más opción. Ahora mismo, él tiene una moción pendiente ante la Junta de Apelaciones de Inmigración para que se reabra su caso”, explicó O´Neil-Baker, quien describió a la familia como “complemente desconsolada”.

Simultáneamente, Reyes Alvarez también ha pedido una entrevista para demostrar “miedo creíble”, como parte de su proceso para solicitar asilo para él y su esposa, Fanny Torres.

Un cuñado de Reyes Alvarez fue asesinado recientemente en Ecuador, y el responsable del crimen fue puesto en libertad, por lo que la familia teme que éste pueda convertirse en blanco.

Entre la espada y la pared

La familia se encuentra al interior de la iglesia también pero puede salir sin problemas.

Reyes Alvarez, en cambio, no puede salir de la iglesia porque arriesgaría el arresto y deportación por parte de ICE, que además usaría su refugio en su contra.

Eso significa que tampoco podrá trabajar y mantener a su familia –es el único sustento de su hogar-, mientras esté encerrado en la iglesia y no se resuelva favorablemente su caso.

De sus tres hijos, los dos mayores tienen protección bajo el programa de “acción diferida” (DACA) de 2012, mientras que su hija menor es ciudadana estadounidense.

En 2007, Reyes Alvarez fue detenido mientras tomaba unas vacaciones con su familia, poco después de confundirse y entrar por error al lado canadiense de la frontera norte.

El senador demócrata por Connecticut, Richard Blumenthal, que ha estado interviniendo en varios casos similares al de Reyes Alvarez, dijo hoy que el hacer cumplir las leyes “también debe reflejar valores humanos y compasivos, incluyendo el vínculo inquebrantable entre un padre y su hijo”.

“Me indigna y me desconsuela la decisión arbitraria y desalmada de deportar a Marco Reyes”, dijo Blumenthal, quien antes de ser senador fue fiscal general.

Blumenthal ha surgido como uno de los más férreos críticos de la política migratoria del presidente Donald Trump. La semana pasada, Blumenthal y decenas de activistas del grupo “Unidad Latina en Acción” realizaron una protesta frente al edificio federal “Abraham Ribicoff”, en Hartford para pedir solidaridad con Reyes.

El senador demócrata por Connecticut, Richard Blumenthal, ha criticado la “crueldad” de la política migratoria de Trump.

Blumenthal argumentó entonces que Reyes Alvarez lleva dos décadas en EEUU y no puede regresar a un país donde un “brutal asesino aterroriza a su familia”.

El mes pasado, un juez le dio plazo hasta el próximo 8 de agosto para salir del país y, según ICE, Reyes Alvarez ya agotó todas sus opciones legales y la agencia no puede dar más oportunidades.

A cada queja por el trato de inmigrantes indocumentados sin historial criminal, ICE replica que su tarea es hacer cumplir las leyes de inmigración y las órdenes de deportación que da un juez.

Activistas de la comunidad inmigrante calculan que, con Reyes Alvarez, ya van cinco inmigrantes indocumentados ecuatorianos que reciben órdenes de salir de EEUU.