Juan Pablo II tocó los corazones de los floridanos

Una reliquia del santo pontífice estuvo en San Agustín y miles llegaron a venerarla en la histórica Misión de Nombre de Dios
Juan Pablo II tocó los corazones de los floridanos
Un relicario con sangre de Juan Pablo II fue venerado en el Santuario de la Virgen de la Leche, en San Agustín. (Raphael Cosme / Especial para La Prensa)
Foto: Raphael Cosme / Especial para La Prensa

San Agustín, FL – Miles de fieles esperaron pacientemente el pasado fin de semana para estar cerca de la reliquias de los santos Juan Pablo II y Pío de Pietrelcina, patrón de los enfermos, que fueron expuestas en la iglesia Santuario de Nuestra Señora de la Leche y el Buen Parto en San Agustín.

Las reliquias llegaron desde el Vaticano a Estados Unidos custodiadas por Mauricio Torres, misionero y presidente de la Asociación Secular de Totus Tuus en Miami, quien además viajará con las reliquias por otros estados de la nación.

La reliquia de Juan Pablo II, canonizado por el papa Francisco en 2014, contiene su sangre suspendida dentro de un relicario dorado de tres centímetros de diámetro.

La familia Del Valle acudió también a la Misión de Nombre de Dios para venerar la reliquia de Juan Pablo II. (Raphael Cosme / Especial para La Prensa)

Fieles como la familia Del Valle, que acudieron desde la Florida Central, llegaron para recibir las bendiciones del santo pontífice. “Venimos a venerar las reliquias de los santos, en mi caso sufro de la enfermedad de asma continua y al momento que estuve frente a las reliquias sentí sanación y respiré mucho mejor, es una experiencia inolvidable y aprovecho para decir e invitar a las personas a que sigan las reliquias mientras estén en los Estados Unidos ya que es un evento único y no tienen que ir tan lejos como el Vaticano para venerarlas”, dijo Carmen del Valle. “Pero es más importante la fe y rezar el rosario frente a las reliquias para que tenga el efecto espiritual”, agregó Harry del Valle.

Otra familia de Orlando que llegó a venerar las reliquias dio testimonio del milagro de la Virgen de la Leche. “Varios años atrás llegamos al santuario de la Virgen de la Leche y el Buen Parto y recurrí a hacer una petición para tener hijos y de ahí nacieron Isabel y Sara y hoy regresamos a la Misión de Nombre de Dios para agradecer a la Virgen por concederme el milagro de estas bellas niñas y al mismo tiempo veneramos a los santos Juan Pablo II y Pío de Pietrelcina que se exponen en el mismo lugar en donde se dio el milagro de mis hijas”, dijo Lina.

Lina, José Alberto, Ana Cecilia, Isabel y Sara viajaron de Orlando a San Agustín para venerar la reliquia de Juan Pablo II. (Raphael Cosme / Especial para La Prensa)

A eso de las 10:30 de la mañana del sábado pasado se iniciaron las actividades con devociones, rosarios y confesiones y la misa de las 12 del mediodía la realizó el rector Iván Carrillo-París de la Misión de Nombre de Dios. Fue al terminar la misa cuando las filas se extendieron hasta afuera de la iglesia con miles de fieles cargando en mano sus objetos para ser tocados por las reliquias y recibir sus bendiciones.

El domingo continuó con similar asistencia del público hasta finalizar a las 4 de la tarde cuando las reliquias viajaron a otra parroquia en Estados Unidos.

Devotos fieles veneraron las reliquias de los santos Juan Pablo II y Pío de Pietrelcina en el santuartio de la Virgen de la Leche, en San Agustín. (Raphael Cosme / Especial para La Prensa)

Según el misionero Mauricio Torres “todo fue un éxito y fue un regalo de Dios, la gente ha respondido, este fin de semana han llegado al santuario más de 4,000 personas. Las reliquias en San Agustín es un regalo de Dios, Dios en su simpleza conoce a su gente, sus necesidades, y la gente ha respondido al llamado de venerar a dos grandes santos de la Iglesia y obviamente vienen por el santuario, a la misa y a recibir los sacramentos. Vemos cómo la iglesia en su nueva etapa nos invita a conocer a los santos y como vivir una vida más cerca de Dios. Seguiremos viajando después de San Agustín a otras diócesis de Oregon, Denver y Atlanta para que otros fieles tenga igual oportunidad de venerar las reliquias”, dijo Torres.

La llegada de las reliquias de los santos Juan Pablo II y Pío de Pietrelcina en San Agustín fue una iniciativa del obispo Felipe de Jesús Estevez de la Diócesis de San Agustín y estuvo unida a la celebración de los 100 años del milagro que sucedió en Fátima, Portugal, con la manifestación a los pastorcitos de la Virgen. Juan Pablo II tuvo mucha devoción a la Virgen de Fátima, especialmente desde el atentado contra su vida en la Plaza San Pedro en el Vaticano. Sobre el disparo él dijo que la Virgen movió la bala y que se salvó por su protección. Esa bala está actualmente en la corona de la Virgen en Portugal. El Vaticano entonces decidió celebrar ese centenario con el recorrido de las reliquias.