“La policía mexicana está en total desventaja legal frente a los criminales”

Así lo reconoce el comisionado Nacional de Seguridad Pública, Renato Sales
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“La policía mexicana está en total desventaja legal frente a los criminales”
Renato Sales, comisionado Nacional de Seguridad Pública (al centro, de traje sastre) a lado de policías federales que lidera en el país.

MÉXICO.- Impulsor de la policía moderna mexicana, abogado, poeta, filósofo, ex zar antisecuestros y actual comisionado Nacional de Seguridad Pública añade a sus batallas contra el crimen una muy particular: quiere prisión para quienes porten armas de uso exclusivo del Ejército.

Renato Sales (Campeche, 1963) lleva esta lucha abierta y persistente – de la que habla en entrevista con este diario- a todo tipo de foros públicos y cuenta tanto con aliados en el congreso como críticos entre defensores de derechos humanos y legisladores que hace una década quitaron la obligación de cárcel preventiva aunque una persona lleve colgadas cuernos de chivo hasta en la espalda.

Ejemplos del daño que ha hecho esa permisividad hay por montones, cientos, miles. En un rápido repaso mental, el comisionado recuerda al abatido Ricardo Pacheco Tello “El Quino”, capo del Cartel Jalisco Nueva Generación en Veracruz, donde causó cientos de sanguinarios asesinatos y desapariciones.

“Esa persona había estado detenida con armas de alto poder y ni siquiera ingresó a prisión, sólo estuvo en los separos y salió libre el mismo día  para que unos días después se volviera victimario de más homicidios”.

Renato Sales (de frente), comisionado Nacional de Seguridad Pública.
Renato Sales (de frente), comisionado Nacional de Seguridad Pública.

La peor parte de esta situación –apunta –  la ha llevado la policía porque como la ley deja a criterio de los jueces la libertad de los portadores de armas si un el juez de control, determina que alguien que lleve una calibre 50 (por ejemplo) no amerita prisión preventiva oficiosa y lo deja libre, el agente que lo vuelve a encontrar, no puede detenerlo y en cambio se vuelve blanco de venganzas.

“Esto es muy perverso”. Y ha debilitado a la policía.

“Mi mensaje a los opositores de esta propuesta de reforma a la ley es que se den cuenta que a mayor presencia de armas de fuego, habrá mayor cantidad de homicidios dolosos”, comenta en entrevista con este diario en sus oficinas de la Ciudad de México, su centro de operaciones desde que en 2014 lo asignó en el cargo el presidente Enrique Peña.

Sales habla con la experiencia que le ha dado haber sido funcionario en administraciones de todo tipo: estuvo a cargo de la procuración y evolución de la justicia en la Ciudad de México con gobernantes de izquierda como Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador y de centro como ocurrió en su estado natal, donde encabezó la fiscalía.

Pero también habla con números memorizados del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI): en 2017 siete de cada 10 homicidios se cometen con arma de fuego, en comparación con 2004, donde  eran cuatro de cada 10.

El incremento de los homicidios dolosos tiene que ver con el incremento de armas de fuego, particularmente con armas largas (de asalto/guerra: lanza granadas, AK47, Calibre50…), artefactos calificados para causar la muerte simultánea de muchas personas por lo que creeemos que si se detiene a una persona infraganti, necesariamente debe ir a prisión no es factible que siga su proceso en libertad.

  •  ¿Por qué no dejar esta decisión al juez?

El problema con los jueces es que sctúan como reyes de sus juzgados. Interpretan la ley con muchas posibilidades, según les conviene. Igual pueden dar prisión preventiva a un sujeto A que se le detiene con 10 armas AK47 que puede dejarlo por la libre a un sujeto B por llevar el mismo tipo y cantidad de armas.

  • ¿Y qué pasa con el ejemplo de EEUU donde hay una política permisiva por la segunda enmienda constitucional?
  • Allá existe que podríamos llamar “confianza procesal”; en México tenemos una “babel procesal”, es decir que los operadores del sistema no se hablan entre sí, no se entienden. El Ministerio Público no entiende lo suficientemente bien lo que le dice el juez, el juez es capacitado en un lugar diferente al de el MP y el policía. Debemos trabajar primero en eso.
Renato Sales dialoga con policías federales de su equipo.
Renato Sales dialoga con policías federales de su equipo.

El abogado que hay dentro de Sales hace una pausa, dibuja líneas y círculos para explicar mejor el complejo sistema de justicia de su país y luego vuelve a su papel de policía o más aún de policía abogado en defensa y dignificación del gremio porque tal y como están las leyes actualmente no les permite trabajar de manera eficiente.

Entre otras cosas, no pueden gozar de presunción de inocencia y se les declara culpables en caso de un juicio con una sola acusación; se le aplican exámenes de control de confianza a policías y peritos, pero no a  jueces, magistrados, ministros o  diputados y, el colmo, advierte Sales no pueden detener a los malandrines que porten armas largas.

“Tal y como están las leyes actualmente los policías mexicanos estamos en total desventaja frente a la delincuencia”.