5 tips para evitar que la frustración dañe la relación de pareja

Experto ofrece técnicas que ayudan a controlar las emociones para lograr una convivencia armoniosa
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5 tips para evitar que la frustración dañe la relación de pareja
El sentimiento de frustración en cualquier integrante de la pareja es un motor para discusiones y peleas.

Si por naturaleza las relaciones intrapersonales resultan complicadas para algunas personas, la relación con el cónyuge lo es aún más, especialmente cuando uno de los integrantes se siente frustrado emocionalmente ante la forma de pensar o actuar de la pareja.

“Es normal experimentar frustración en algún momento en cualquier tipo de relación”, dice el Dr. Luis Sandoval, especializado en psiquiatría y vinculado a Kaiser Permanente en Santa Ana, California. “Y dentro de la relación de pareja, muy a menudo, la frustración se presenta cuando una de las personas no opina igual que la otra o cuando una de ellas siente que la dirección que ha tomado  la relación no está cumpliendo sus expectativas”.

Y cuando el gusanillo de la frustración se mete en uno o ambos cónyuges resulta bastante común las actitudes de disgusto o explosión emocional (con o sin razón), ante cualquier situación con el uso de palabras agresivas, despectivas, irónicas u ofensivas, generando peleas y disputas.

“Expresar este tipo de emociones a nuestra pareja resulta perjudicial para la convivencia”, señala el psiquiatra. “Por lo cual, es importante aprender a lidiar eficazmente con la frustración para disfrutar de una relación feliz y saludable”.

Qué hacer

Para evitar que la frustración sea motor de discusiones o disputas permanentes, que pueden conducir al divorcio o la separación, el Dr. Sandoval recomienda:

1. Poner un alto antes de que una discusión comience

Organizar los pensamientos y obtener una perspectiva clara de la situación antes de empezar a interactuar con la pareja es una técnica saludable para evitar las ofensas y, por consiguiente, los enfrentamientos.

“Nunca conviene acercarse a la pareja para hablar con ella cuando la mente y el cuerpo hierve de frustración. En esos momentos ayuda mucho el retirarse y practicar las técnicas de la respiración profunda, que reducen el estrés y calma”, explica el especialista.

2.  Priorizar la importancia de la discusión

Cuando el sentimiento de frustración está a flor de piel ante cualquier situación, u opinión contraria sobre algo que se está discutiendo, resulta importante hacerse a sí mismo esta pregunta: ¿será importante esto la próxima semana?  Si la respuesta es “no”, entonces, se debe dejar de hablar del tema y nunca más traerlo a la mesa para aclarar posiciones o puntos de vista.

3. Identificar con claridad la razón de la frustración

En ese punto, el Dr. Sandoval dice que se debe evitar culpar a la persona más cercana o la situación más fresca que se tenga en la mente por la frustración que se está sintiendo.

“Hay que ser claros y honestos al momento de señalar la fuente exacta de la frustración que se está sintiendo y al hablar con el compañero o compañera sobre ésta se debe evitar la personalización”, apunta el experto. “Es decir que se debe evitar el decirle a él o ella, ‘me frustras’, ya que estas palabras son muy generales y no explican nada. A cambio se le debe decir qué actos de él o ella están frustrando y buscar soluciones para ambos poner de su parte para corregir lo que está causando este tipo de sentimiento”.

4. Pregúntarse cómo un cambio de actitud personal podría ayudar a aliviar con la frustración

“Si, por ejemplo, la pareja siempre deja los zapatos en la sala o se le olvida cerrar los cajones o la crema dental, hay que estar consciente que ante estas acciones siempre se tienen dos opciones: enojarse a diario con la pareja por esto o tomar la responsabilidad personal de poner los zapatos en su lugar o cerrar los cajones o la crema dental sin molestias ni enojos”, detalla el Dr. Sandoval. “Y, ¿qué es preferible? Empezar una discusión por esto o hacer la tarea uno mismo”.

Al tener un cambio de actitud ante acciones poco importantes dentro de una relación se previenen las peleas que van minando los sentimientos y el gusto de la convivencia.

5. Enfocarse en mantener una relación saludable, no perfecta

En este punto, el experto recuerda que “la perfección no existe, pero las relaciones saludables sí son alcanzables” cuando cónyuges ponen de su parte.

“Cuando se establece una relación de pareja estable siempre se debe tener en mente que habrán peleas y desacuerdos. Y para encontrar las posibles soluciones a las situaciones o actitudes que crean las discusiones, juntos deben hacer una lista de las cosas que desean mejorar tanto a nivel personal como de pareja”, concluye el Dr. Sandoval.