El “DREAM Act” también salvaría a estudiantes de escuelas de medicina

Desde que Trump ordenó la anulación de DACA, arrecian los esfuerzos por salvar a los "Dreamers"
El “DREAM Act” también salvaría a estudiantes de escuelas de medicina
La "Dreamer" mexicana, Blanca Morales Temich, estudia segundo año de medicina en la Universidad de Harvard. Foto: suministrada

WASHINGTON.- La mexicana Blanca Morales Temich siempre escuchó desde niña en un barrio de Santa Ana (California) que la educación es un “antídoto” contra la pobreza, y ahora figura entre los 65 “Dreamers” que estudian medicina en prestigiosas universidades pero que están a merced de que el Congreso les permita legalizarse.

Morales Temich emigró con sus padres de México a los cinco años de edad, fue la mejor estudiante en la secundaria Santa Ana High, y es la primera “Dreamer” de la organización “Health Scholars Program” aceptada en la Facultad de Medicina de Harvard, adonde llegó en 2016 con una beca completa.

Ya inició su segundo año de medicina pero es algo agridulce, porque afronta la misma zozobra que los cerca de 700,000 “Dreamers” que perderían sus permisos bajo el popular programa de “acción diferida” (DACA) de 2012, si el Congreso no actúa.

“El camino para llegar hasta acá ha sido largo, duro, lleno de lágrimas, decepciones, temores, pero es lo que cimienta mi tenacidad. Tengo esperanzas de que algún día podré contribuir plenamente a este país, porque, después de todo, este es mi hogar”, dijo Morales Temich en entrevista con este diario.

Blanca Morales Temich quiere ser doctora y atender a “poblaciones vulnerables”. Foto: Asociación de Estudiantes de Medicina Latinos en Harvard.

“Este país afronta enormes problemas de salud, y me gustaría contribuir a resolverlos, porque el cuidado de salud es fundamental para que la gente pueda llevar una vida sana, y todos merecemos el derecho de perseguir nuestro bienestar”, enfatizó Morales Temich, quien tramitará su residencia permanente.

La joven recordó su paso por Santa Ana College y por la Universidad de California en Irvine, de donde se graduó en 2008 con los más altos honores en neurobiología, y donde encontró buenos mentores y profesores que la alentaron a perseguir su sueño de ser doctora.

Blanca Morales Temich es la primera “Dreamer” del programa “Health Scholars” en asistir a la Facultad de Medicina en Harvard, y ha luchado por el “DREAM Act”. Foto: Health Scholars Program

Al iniciar su carrera estudiantil, Morales Temich se implicó de lleno en la militancia a favor del “DREAM Act”, recogiendo firmas, haciendo discursos, llamando al Congreso, y organizando protestas.

Y conoció íntimamente el significado de subsistir “sin papeles” porque, pese a su diploma universitario, se tuvo que conformar con “trabajitos aquí y allá”, y así pasó años hasta que, gracias al “DACA”, pudo solicitar cupo en una escuela de medicina.

Preguntada sobre las críticas de que los inmigrantes indocumentados “roban” oportunidades a los estadounidenses y no merecen “trato preferencial”, Morales Temich replicó que los “Dreamers” han crecido en este país, han jurado alianza a su bandera, y comparten los mismos valores que los nacidos en EEUU.

“Los inmigrantes indocumentados han ayudado a construir EEUU, en todos los sectores de la economía… luchan por ser los próximos maestros, ingenieros, abogados y doctores. No es aceptable que contribuyan tanto a este país y se les obligue a vivir en la sombra, arañando su sustento”, argumentó.

Morales Temich no olvida sus raíces y, si logra su sueño y la legalización, piensa regresar a Santa Ana para ayudar a la comunidad latina y demás “poblaciones vulnerables”.

Ella forma parte del grupo de 65 “Dreamers” que estudian medicina en instituciones como Harvard, la Universidad de California, y la Universidad de Loyola en Chicago, que tiene 32 “Dreamers” y fue la primera en todo el país en aceptarlos en 2012.

Lucha campal por los “Dreamers”

Morales Temich espera que historias como la suya conmuevan a los legisladores a que resuelvan de una vez por todas el futuro de “DACA”, ahora que la Administración Trump canceló el programa y ha dado plazo hasta marzo de 2018 para una solución legislativa.

Esa lucha la enarbolan el coautor del “DREAM Act”, el senador demócrata por Illinois, Dick Durbin, la mayoría de los demócratas del Congreso, asociaciones médicas, organizaciones latinas como “UnidosUs”, redes comunitarias como “Border Network for Human Rights”, grupos religiosos y sindicalistas, y líderes empresariales, que hoy mismo difundieron una carta abierta al Congreso , con 800 firmas.

James Madara, principal ejecutivo de la Asociación Médica Estadounidense (AMA), urgió al Congreso que proteja y legalice a los “Dreamers” a través de medidas como el “DREAM Act”,  porque la anulación de “DACA” podría tener “graves consecuencias” para los pacientes y el sistema de salud en general.

En la actualidad, EEUU afronta una escasez de más de 8,200 médicos de cabecera, y ese déficit crecería a entre 61,700 y 94,700 para 2025, precisó.

Un programa que legalice a los “Dreamers” en el campo de la salud permitiría que en las próximas décadas al menos 5,400 extranjeros ayuden a resolver la sequía de doctores, especialmente en zonas rurales y marginadas, señaló.

Sería una decisión irracional no permitir que personas bilingües y  biculturales puedan servir a la sociedad.  El permitir que los Dreamers se gradúen no excluye que se gradúen también personas documentadas; debemos sumar, no restar, recursos para atender la salud de la población”, dijo, por su parte, el oncólogo peruano, Elmer Huerta, que atiende a los latinos de escasos recursos en el área de la capital estadounidense.

“El servicio de los Dreamers en zonas con severa carencia de profesionales podría ser un prerequisito para su graduación”, afirmó.

Elena Ríos, presidenta de la Asociación Nacional Médica Hispana (NHMA, en inglés), explicó que los latinos son apenas el 5% de todos los médicos en EEUU, “y hay mucha necesidad de médicos latinos conforme aumenta nuestra población, que en 20 años será un tercio del país”.

“Hay que luchar tanto por los Dreamers como por el resto de los latinos que logran entrar a una facultad de medicina. Sería una vergüenza que, después de tanto esfuerzo y sacrificio –los Dreamers no reciben ayuda federal-, éstos no puedan atender a nuestra comunidad”, dijo Ríos.

Los “Dreamers” latinos en el campo de medicina comparten la misma cultura que sus futuros pacientes y entienden los retos particulares de esta comunidad, y “eso es un valor incalculable”, subrayó Ríos, cuyo grupo piensa difundir pronto una nueva carta de apoyo a los “Dreamers”.

Líderes políticos en Wisconsin, donde viven más de 7,500 “Dreamers”, y otros estados, llevan semanas programando conferencias telefónicas, como parte de un enorme esfuerzo mediático para persuadir a la opinión pública.

Acompañado de varios “Dreamers” y activistas de “Voces de la Frontera”, el alcalde de Madison (Wisconsin), Paul Soglin, dijo hoy que, a su juicio, “simplemente es un error discriminar y ensañarse con jóvenes que trabajan duro por vivir su Sueño Americano”, por lo que el Congreso debe “preservar y fortalecer” el “DACA”.

Mientras, grupos como “Fwd.Us” y “United We Dream”, siguen recabando cartas y peticiones, y programando talleres de información sobre recursos y asistencia disponible para tramitar la última prórroga de los permisos.

La traba para la aprobación de la nueva versión del “DREAM Act”, claro está, yace en qué tipo de concesiones tendrán que hacer ambos partidos para lograrlo pero, según Durbin,  el Congreso viene arrastrando este problema desde 2001, y “ya es hora de que lidiemos con este asunto”.