Mes de la Hispanidad orgullo, de todo latino

Mes de la Hispanidad orgullo, de todo latino
Baile Bomba y Plena de Puerto Rico. (Raphael Cosme / La Prensa)

Por décadas, la nación ha celebrado la herencia hispana, o de la raza, dedicándose a reconocer el buen rendimiento de las personas de habla hispana mientras continua creciendo el orgullo latino en Estados Unidos.

Esta celebración de la hispanidad comenzó en 1968, cuando el Congreso autorizó y el presidente Lyndon Johnson aprobó la semana del 15 de septiembre como la observación oficial de la Semana Nacional de la Herencia Hispana para honrar la cultura y tradiciones de personas que trazan sus raíces a España, México, Centro y Sudamérica y países de habla hispana del Caribe.

En 1989 el Congreso extendió la semana de celebración a un mes, del 15 de septiembre hasta el 15 de octubre, durante la administración del presidente George H. W. Bush.

Se escogió el 15 de septiembre para comenzar el Mes de la Herencia Hispana precisamente porque ese día es el punto de partida de los aniversarios de independencia de cinco países latinoamericanos: Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua.

Además, el día 16 de septiembre, México, el país con el mayor número de hispanos en el mundo, celebra su independencia, comenzando con el tradicional grito la noche antes, aunque este año vivió una de las peores tragedias naturales tras el sismo de   7.1 que azotó la Ciudad de México.

Traje típico colombiano. (Raphael Cosme / La Prensa)

Como comenzó la hispanidad

Esta festividad de la herencia hispana surge como consecuencia al descubrimiento del Nuevo Mundo por Cristóbal Colón en 1492 de y Juan Ponce de León de la Florida en 1513,. Eso, al mismo tiempo, trajo al continente la cultura y costumbres de España.

Para los floridanos hispanos el Mes de la Herencia Hispana aparece con anticipación a lo que proclamó el gobierno federal con la Fundación y Acción de Gracias de San Agustín el 8 de septiembre, día en el que Don Pedro Menéndez de Avilés fundó la ciudad en 1565.

En Estados Unidos, el Mes de la Herencia Hispana se hizo relevante por el creciente número de hispanos que residen en este país: 57.1 millones, 18% de la población total. Para el año 2060 se calcula que la población hispana será de 128.8 millones, según la Oficina del Censo.

Hoy en día los hispanos componen la mitad del crecimiento poblacional de Estados Unidos y son la minoría más grande en la nación.

El último reporte de PEW Research Center indicó la distribución de origen de los hispanos en Estados Unidos: mexicanos 63%, puertorriqueños 10%, salvadoreños 3.8%, cubanos 3.7%, dominicanos 3%, guatemaltecos 2.3 % y otros 14.2%.

Recientemente, historiadores lograron detectar el ingreso del primer hispano a la ciudad de Nueva York: Juan Rodríguez, un dominicano que llegó en un barco holandés en 1613,  seis años después de la llegada de los colonizadores de Jamestown, Virginia. Rodríguez radicó en la isla de Manhattan y por ello el gobierno de esa ciudad bautizó tres millas de la avenida Broadway desde la calle 159 hasta la calle 218 con el nombre de ‘Juan Rodríguez Way’.

El padre Gilbert Medina cono Pedro Menéndez. (Raphael Cosme / La Prensa)

Un siglo antes de la llegada de Rodríguez, en 1513, el explorador Juan Ponce de León ya había desembarcado en las costas de Ponte Vedra, Florida, y en 1565 Pedro Menéndez fundó San Agustín, al norte del estado y ahora la ciudad fundada por europeos más antigua de la nación, al cumplir este año 451 años desde su fundación.

En 1769, los españoles comenzarían a construir la primera de 21 misiones católicas a lo largo de California, desde San Diego hasta San Francisco, proyecto que concluyó en 1823, con la Misión San Francisco Solano, en Sonoma, al este de San Francisco.

Más adelante, en 1848, tras la Guerra entre Estados Unidos y México, se añadieron al país lo que hoy son los estados de Arizona, California, Nuevo México y partes de Utah, Colorado y Nevada. México además renunció a Texas, todo esto por $15 millones de recompensación, según el Tratado de Guadalupe-Hidalgo.

Así que las raíces hispanas en Estados Unidos son indudables, profundas y dignas de una celebración anual que ya todos celebramos del 15 de septiembre al 15 de octubre.