Cómo evitar peligrosos errores con EpiPen

Muchas personas no llevan los autoinyectores con ellas, mientras que otras no saben cómo usarlos
Cómo evitar peligrosos errores con EpiPen
De nada sirve tener un EpiPen a la mano si no se sabe usar.

Un informe recién publicado por la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) muestra que la mayoría de las personas que tienen alergias alimentarias intensas (la mayoría de ellas, niños) no llevan consigo un autoinyector de epinefrina en todo momento y esperan demasiado tiempo después del inicio de un ataque para inyectarse.

Lo que es incluso más alarmante es que otro estudio independiente descubrió que solo 16% de los adultos a quienes se les ha recetado epinefrina saben cómo usar el autoinyector correctamente, incluyendo a los padres que podrían tener que inyectar a su hijo.

No tener un autoinyector contigo, esperar demasiado tiempo para usarlo y no saber cómo inyectarte tú mismo son errores potencialmente mortales, indica Michael R. Cohen, R.Ph., presidente del Institute for Safe Medication Practices.

Eso se debe a que si estás sufriendo un ataque, podrías tener solo unos minutos para obtener una dosis de epinefrina, una forma de adrenalina, para prevenir un resultado potencialmente fatal. El medicamento funciona abriendo tus vías respiratorias, restaurando la respiración normal mientras que también contrae los vasos sanguíneos para llevar tu presión arterial de nuevo a un nivel normal.

Esto es lo que ocasiona estos errores, y lo que puedes hacer para prevenirlos.

No tener el autoinyector

Mientras 60% de los pacientes o familias de pacientes con alergias a los alimentos dijeron que la epinefrina se debe llevar en todo momento, solo 40% reportaron llevar el medicamento, de acuerdo con una encuesta de 2014 realizada por Nationwide Children’s Hospital, en Columbus, Ohio.

Las razones más comunes que reportaron son la incomodidad, el olvido, el costo de comprar el aparato y la falta de conocimiento de que se necesita en todo momento.

Aunque muchos centros públicos como escuelas y hospitales mantienen un inventario de epinefrina, no vale la pena el riesgo de asumir que estará disponible. Asegúrate de llevarla contigo.

Esperar demasiado tiempo para poner la inyección

El informe de la Academia Estadounidense de Pediatría revela que las personas esperan demasiado tiempo para usar el EpiPen y otros autoinyectores de epinefrina, debido a que posiblemente no reconocen los síntomas de anafilaxis, los cuales incluyen dificultad para respirar, inflamación de la garganta y sibilancia, o no están seguros de estar teniendo un ataque. También existe el miedo a las agujas, a lastimarse a sí mismo o tener una mala reacción al medicamento, a pesar de ser seguro.

“La anafilaxis puede evolucionar muy rápido, y ciertamente no quieres retrasar una terapia que podría salvarte la vida”, dice Cohen.

Aún si te inyectas tú mismo, debes acudir a una sala de emergencias

Al igual que muchos medicamentos, podría haber efectos secundarios a causa de la epinefrina, tales como ansiedad, mareos y sudoración e inflamación, dolor o cambios en el color de la piel en el lugar de la inyección debido a la disminución del flujo sanguíneo hacia el área. Y aunque esto ocurre raras veces, las personas con enfermedades del corazón podrían experimentar dolor de pecho después de una inyección.

Aúnn así, los beneficios de usar el autoinyector, incluso si no estás seguro de estar teniendo un ataque, superan por mucho los riesgos, indica Cohen.

Olvidar cómo funciona el inyector

Quizás el mayor problema es que la mayoría de las personas podrían estar usando el EpiPen y otros autoinyectores incorrectamente cuando tienen una emergencia.

La mayoría de los autoinyectores funcionan de manera similar. Después de deslizar el inyector fuera de su tubo de protección, retira la tapa de seguridad, introduce el extremo de color (anaranjado en el caso del EpiPen) en tu muslo y sujétalo durante 10 segundos. La aguja atravesará tu ropa, pero debes asegurarte de que no haya otras obstrucciones. (Consulta las instrucciones paso a paso más adelante).

En uns estudio de 2015 de University of Texas, solo 16% de las personas a quienes se les recetó un autoinyector de epinefrina pudieron demostrar correctamente su uso cuando se les pidió hacerlo.

De 102 pacientes, 86 personas cometieron al menos un error. Más de la mitad de las personas a quienes se les hizo la prueba cometieron 3 errores o más.

Los problemas más comunes fueron 1) no sostener el autoinyector en su lugar por suficiente tiempo; 2) presionar el extremo incorrecto en el muslo y 3) usar muy poca fuerza para inyectarlo en el muslo. Todos son errores graves que pueden retrasar o impedir que alguien reciba la epinefrina necesaria para detener una reacción.

¿Por qué se cometen tantos errores? Una explicación, dice Cohen, es que las personas podrían olvidar cómo usar el inyector después de tener una sesión de capacitación inicial, pero no recibir cursos de actualización.

Las personas que llevan un autoinyector posiblemente aprendieron a usarlo cuando se les recetó por primera vez, pero “en ese momento cuando están teniendo una reacción anafiláctica, se ponen muy alteradas y no necesariamente recuerdan las instrucciones”, explica Cohen. “Es ahí cuando pueden sostener el inyector al revés y encontrarse con otros problemas”.

Otro motivo para cometer errores es que las personas no están recibiendo una capacitación correcta en el consultorio del médico.

Aunque los médicos deben demostrar el uso correcto cuando recetan un autoinyector, un estudio de enero de 2016 de Northwestern University en el que participaron 859 familias con al menos un hijo con alergias a los alimentos descubrió que la capacitación sobre el uso del autoinyector es incompleta en el mejor de los casos. Un tercio (33%) de los padres dijeron que su alergólogo o pediatra no les explicó cómo usar la epinefrina durante una cita.

Los médicos podrían fallar en la capacitación de los pacientes por diferentes motivos, de acuerdo con Andrew Murphy, M.D., un alergólogo certificado por la junta en el Asthma, Allergy and Sinus Center en West Chester, Penn.

“Por un lado, tanto los médicos como los pacientes podrían menospreciar la posibilidad de cometer errores y por lo tanto, asumir que la capacitación no es necesaria”, dice Murphy.

Los médicos también podrían estar presionados por el tiempo o asumir que alguien más, como un farmacéutico, capacitarán al paciente. “Y algunas veces los pacientes insisten en que ya saben cómo usar los autoinyectores”, agrega Murphy.

“Si tu médico no te ofrece una sesión de capacitación durante tu cita o si tienes más preguntas sobre cómo usar tu inyector, asegúrate de preguntar a tu farmacéutico cuando recojas la receta de tu autoinyector”, recomienda Barbara Young, Pharm.D., de la American Society of Health-System Pharmacists.

Y debido a que podría haber un lapso significativo de tiempo entre el momento en que recibas la capacitación sobre el uso del autoinyector y el momento en el que necesites utilizarlo durante una emergencia, es importante practicar regularmente usando un “entrenador” de inyector, que es una versión reusable que es similar en tamaño y forma a un autoinyector activo, pero no contiene ni aguja ni medicamento. Auvi-Q, EpiPen y EpiPen genérico incluyen un entrenador con cada receta médica. Los pacientes que usan Adrenaclick genérico pueden ordenar un entrenador en el sitio web del fabricante.

“Cada 3 meses más o menos, revisa el autoinyector y sus instrucciones de nuevo”, aconseja Cohen. “Mientras más lo hagas, más te familiarizarás con el aparato y más probabilidades tienes de recordar cómo usarlo durante una emergencia”.

Pasos que debes seguir durante una reacción alérgica

Aunque una sesión de capacitación con tu médico o farmacéutico es un primer paso esencial para aprender cómo usar tu autoinyector, los fabricantes de Adrenaclick genérico, Auvi-Q y EpiPen y su genérico (los autoinyectores que están a la venta actualmente) también recomiendan leer las instrucciones y observar el video de capacitación que se encuentra en el sitio web del inyector antes que necesites usarlo. (Consulta las instrucciones para el uso de Auvi-QEpiPen y genérico, y Adrenaclick genérico).

Los miembros de la familia, los encargados del cuidado, los amigos cercanos, los maestros y los compañeros de trabajo también tienen que aprender el uso correcto. Es posible que tengan que ayudarte durante una emergencia.

Ten en cuenta que las instrucciones difieren ligeramente para cada autoinyector. El recién lanzado autoinyector Auvi-Q es actualmente el único en el mercado que cuenta con instrucciones de voz para guiar su uso durante una emergencia.

El minuto en que tú o un niño experimenten los síntomas de una reacción grave (dificultad para respirar, inflamación de la garganta y sibilancia), dice Cohen, inyecta la epinefrina en el músculo del muslo por medio de los siguientes pasos:

1. Saca el autoinyector de su estuche de protección.

2. Retira la tapa de seguridad (dependiendo de qué autoinyector uses, este podría tener más de una).

3. Asegurándote de sostener el dispositivo con el extremo de la aguja hacia tu muslo, presiona el autoinyector firmemente contra el centro de la parte externa del muslo hasta que escuches un sonido de clic. (El medicamento se puede inyectar a través de tu ropa).

Para que entre el medicamento, sostén el inyector firmemente contra tu muslo durante 3 segundos para el EpiPen y su genérico, 5 segundos para el Auvi-Q, o 10 segundos para el Adrenaclick genérico.

Retira el dispositivo de tu muslo y llama al 911. La epinefrina es segura, pero podrías necesitar tratamiento médico adicional después de un ataque.

Si, después de la primera dosis de epinefrina, tus síntomas continúan o desaparecen, pero luego regresan, debes administrarte o pedirle a alguien más que te administre la segunda dosis.

Mantente seguro en áreas públicas

Si sales de casa sin tu autoinyector, buscar a alguien que te ayude durante una reacción es menos tenso de lo que podrías esperar.

Aunque es de conocimiento común que los hospitales y las escuelas cuentan con un inventario de epinefrina, 27 estados tienen establecidas actualmente “leyes de almacenamiento para las entidades”. Las leyes requieren que los restaurantes, instalaciones deportivas, parques de diversiones, centros de cuidado infantil, campamentos para jóvenes, hoteles y centros comerciales cuenten con un inventario de epinefrina y que su personal reciba capacitación para administrarla.

La Administración Federal de Aviación requiere que todos los miembros de la tripulación de una línea aérea reciban capacitación sobre cómo responder ante un pasajero que experimente una reacción alérgica, incluso administrar la epinefrina y oxígeno, monitorear la respiración y comunicarse con la cabina de vuelo para coordinar la asistencia médica.

Así que, si empiezas a experimentar una anafilaxis en un restaurante o en un avión, llama la atención de tu mesero o asistente de vuelo de inmediato y pregúntale si tiene un autoinyector.


Nota del editor: La elaboración de este artículo y de los materiales relacionados es posible gracias al subsidio del programa Attorney General Consumer and Prescriber Education Grant del estado, que es financiado por el acuerdo multiestatal de reclamos de fraude de los consumidores en relación con la comercialización del medicamento de venta con receta Neurontin (gabapentina).