Nuevos límites a los pequeños préstamos

Se impondrá una nueva regulación federal en los préstamos del día de pago
Nuevos límites a los pequeños préstamos
Estos préstamos tienen unas comisiones/intereses del 391% como media./Shutterstock

Las personas de bajos recursos que no tienen tarjetas de crédito, han llegado al límite de estas y tienen pocos ahorros tienen el problema de que cualquier gasto inesperado (un arreglo en el carro, en la casa o una factura médica) puede poner en peligro su presupuesto e impedir pagar una factura o varias de la luz, por ejemplo.

¿Cómo se soluciona este problema?

Para muchos consumidores en la mayor parte del país — donde está permitido–, la salida es pedir prestadas pequeñas cantidades para saldar esas deudas a negocios que hacen payday loans o préstamos del día de pago. Estos préstamos que no suelen superar los $1,000 y han de devolverse el día que se cobra el salario.

Son de bajas cantidades y cortos plazos pero altos intereses o comisiones. De acuerdo con la Community Financial Services Association of America (CFSSA) que representa a estos prestamistas como media se pagan comisiones de $15 por cada $100 recibidos en préstamos. Eso es un APR (interés anual) del 391%. Esta asociación argumenta que hay costos de comisiones de la banca convencional que son más caras.

Pero ¿Es de verdad una solución?

No siempre, según la Oficina de Protección al Consumidor Financiero (CFPB). Esta agencia, creada tras la crisis crediticia que dió lugar a la Gran Recesión, ha estudiado los efectos de este tipo de préstamos  durante años para concluir que la mayor parte de quienes tienen necesidad de ellos no pueden permitírselos y tienen que volver a tomar prestado una y otra vez para pagar lo que deben. Se crea así una espiral de deuda que no hace más que incrementar los costos de lo que se debe.

Hasta ahora la legislación que los regula es estatal y en lugares como Nueva York (que prohíben tasas de interés de más del 25%) están prohibidos. Tampoco están permitidos en New Jersey, Arkansas o Massachusetts, entre otros estados aunque Internet ha permitido que se tenga acceso a ellos. En 35 estados, como California o Texas si se permiten. En algunos casos con limitaciones sobre cantidades, a las renovaciones o sin ningún límite.

¿Y va a haber cambios?

Si. El CFPB ha emitido nuevas regulaciones para limitar lo que ve como prácticas abusivas de esta industria. Pero es un cambio que tardará en llegar porque la normativa entrará en vigor en julio de 2019. A partir de esa fecha cambian las siguientes cosas:

  1. Los prestamistas tienen que verificar que los acreedores de estos préstamos tienen ingresos suficientes para devolver estos préstamos además de seguir pagando sus gastos mínimos de vida y otras obligaciones financieras (la renta, la hipoteca, el préstamo del carro, entre otros ejemplos) sin tener que volver a tomar prestado en los siguiente 30 días.
  2. Si el préstamo es de menos de $500 no hay que pasar por todo el proceso de verificación en todos los casos y se pueden hacer hasta tres préstamos seguidos pero el segundo tiene que ser por un capital al menos un tercio menor que el del primero. El tercer préstamo tiene que ser dos tercios menor que el primero. En este escenario, el aval del carro no permite que el prestamista tome este en propiedad.
  3. Cuando se ha tomado prestado un payday loan tres veces en menos de 30 días, no se puede volver a conceder un crédito de este tipo hasta que no hayan pasado otros 30 días en los que no se deba nada
  4. Los prestamistas no pueden tratar de conseguir los fondos de las cuentas de los acreedores cuando estas no tienen fondos (lo que fueza a pagar más comisiones). Quienes emiten payday loans tienen que aportar una nota escrita a los acreedores  antes de intentar cobrar lo que se debe de la cuenta. Tras dos intentos fallidos tienen que solicitar de nuevo el permiso del acreedor.

¿Cuáles son las alternativas?

Lo que se espera es que muchas entidades que hacen payday loans puedan aplicar sin problemas esta normativa pero además hay préstamos de corto plazo en bancos comunitarios (que además ayudan a reparar o contruir historias crediticias) y uniones de crédito que pueden ser más utilizados.