Senado debate medida presupuestaria que perjudicará a latinos, según expertos

Analistas indican que el proyecto de presupuesto beneficiará principalmente a los ricos y las grandes corporaciones
Senado debate medida presupuestaria que perjudicará a latinos, según expertos
Los recortes a programas sociales perjudicarán a los más pobres en EEUU. John Moore/Getty Images

WASHINGTON- El Senado prevé votar una medida presupuestaria que impondrá fuertes recortes a programas sociales y despejará el camino hacia una eventual reforma tributaria que, según advirtieron este miércoles expertos y activistas, perjudicará a latinos de bajos recursos y a la clase media.

La resolución presupuestaria es una lista de deseos y prioridades de los republicanos que anoche se ganó el respaldo de conservadores clave como los senadores John McCain, de Arizona, y Thad Cochran, de Mississippi, cuya ausencia por enfermedad ponía en peligro la supervivencia del plan.

Siguiendo las reglas parlamentarias, el debate de la resolución presupuestaria para el año fiscal 2018 comenzó ayer tras una estrecha votación de 50-47, y varios senadores han presentado numerosas enmiendas al texto.

En declaraciones a este diario, el senador demócrata por Nueva Jersey, Bob Menéndez, dijo hoy que la resolución, tal como está escrita, “representa los valores que debemos tener como país”.

“Ya sea su falta de enfoque en inversiones para la educación, para el cuidado de salud, o comunidades marginadas, es evidente que este presupuesto es un vehículo de los republicanos para dar enormes recortes de impuestos al 1% de los más ricos del país, mientras ignoran las urgentes necesidades de familias trabajadoras y de clase media en toda la nación”, advirtió Menéndez, quien piensa votar en contra.

Si todo sale como lo tienen previsto los republicanos, podría ser sometida a un voto definitivo mañana o el viernes.

Para ser adoptada, la medida que salga del Senado tendrá que ser armonizada y votada en un solo texto con la versión que apruebe la Cámara de Representantes.

A diferencia de la versión del Senado, la de la Cámara Baja incluye $72,500 millones más para el Pentágono y $5,000 millones menos para gastos sociales, además de que pide a los comités relevantes que realicen recortes obligatorios al gasto fiscal por $203,000 millones en la próxima década.

Lo que propone la resolución

La resolución presupuestaria ante el Senado establece los parámetros para los gastos del gobierno en dos partes: un límite de $549,000 millones para gastos de defensa y otros $516,000 millones para gastos discrecionales no vinculados con defensa.

Un análisis divulgado hoy por el Centro para Prioridades Presupuestarias y Políticas (CBPP, en inglés), advirtió de que el plan en ciernes abre una “´vía rápida” hacia la eventual aprobación de recortes de impuestos por $1,5 billones en una década, que beneficiarán principalmente a los ricos y las grandes corporaciones.

Es una especie de “Robin Hood a la inversa” porque la resolución del Senado establece recortes por $5,8 billones al gasto fiscal en una década, lo que perjudicará a una vasta gama de servicios públicos básicos, asistencia pública para ancianos y discapacitados dentro de “Medicaid” y “Medicare”, y ayuda para personas de ingresos bajos y moderados, entre otros programas.

Otro análisis del Centro para Política Tributaria (TPC, en inglés), señaló que para el año 2027, cuando buena parte del plan tributario esté en marcha,  las personas que ganan más de $912,100 al año –el 1% de la población- obtendría el 80% de los recortes de impuestos netos, o un promedio de más de $200,000 al año.

En cambio, el 80% de la población obtendría menos del 13% de los recortes de impuestos, con un promedio de menos del 0,5% en sus ingresos netos.

 

Es decir, los recortes a programas sociales ayudarían a financiar los recortes de impuestos, pero a costa de quienes más necesitan esa ayuda y con garantías de inflar más el déficit.

Impacto en los pobres

Para grupos como “UnidosUS” (antes Concejo Nacional de La Raza, NCLR) y “Mi Familia Vota”,  consultados hoy por este diario, la resolución presupuestaria podría reducir los servicios sociales y sumir en la miseria a muchos latinos.

Rafael Collazo, director de campañas políticas de “UnidosUS”,  dijo que su grupo se opone a la medida porque elimina “miles de millones de dólares  para la comunidad “y empuja a millones de latinos a la pobreza”.

“Es más, estos recortes sólo lograrían reducir los impuestos para los ricos. Esta propuesta es vergonzosa y va en contra de nuestros valores como estadounidenses”, subrayó.

Por su parte, Ben Monterroso, director ejecutivo de “Mi Familia Vota”, dijo que la medida “antepone los intereses de los millonarios a las prioridades de la clase media y las necesidades de la gente pobre, y nos preocupa que (los republicanos) quieran recortar programas sociales para nuestra comunidad“.

“Nuestra gente puede terminar perdiendo beneficios médicos, de asistencia social, para el cuidado de niños o de personas discapacitadas en casa. Se estaría reduciendo la entrada de dinero para el gobierno y dándole al pueblo migajas”, se quejó.

Monterroso agregó que su grupo continuará presionando a los líderes del Congreso a que protejan los servicios sociales, “y no se olviden que esos recortes tienen nombre y apellido, tienen rostros en nuestra comunidad”.

“Mi Familia Vota” también seguirá educando a los votantes sobre el impacto del presupuesto en la comunidad latina a través de campañas en las redes sociales y de los medios de comunicación.

Necesitan victoria clave

Los republicanos controlan el Senado con 52 de los 100 escaños, y para este voto no pueden permitir más de dos deserciones entre sus filas.

Con pocos logros de consideración y ante los fallidos intentos por anular “Obamacare”, la aprobación de la medida presupuestaria es clave para los planes de la Casa Blanca y sus aliados republicanos  para implementar recortes de impuestos por $1,5 billones que incrementarían el ya abultado déficit en una década.

El presidente Donald Trump se ha embarcado en una campaña de persuasión para que el Congreso apruebe para fin de año una reforma tributaria de largo plazo.

Pero el plan tributario desde ya afronta el rechazo de la mayoría de los demócratas y de numerosos grupos cívicos, incluyendo el Centro para el Progreso Estadounidense (CAP) y el Instituto Urbano.