Trump nomina a Alex Azar como próximo secretario de Salud

Los demócratas quieren extraer promesas de Azar de que velará por "Obamacare", pero éste ha dicho en el pasado que apoya su desmantelamiento.
Trump nomina a Alex Azar como próximo secretario de Salud
Foto: STEPHANE DE SAKUTIN/AFP/Getty Images

WASHINGTON- El presidente Donald anunció este lunes por Twitter su nominación del abogado Alex Azar como próximo secretario de Salud, lo que asegura que continuará su dura lucha por eliminar “Obamacare”.

Azar, de 49 años, estuvo a cargo de las operaciones en EEUU de la gigante farmacéutica Eli Lilly & Co., entre 2012 y enero pasado y, según Trump, éste sería una “estrella” para mejorar el sistema de salud del país.

No es secreto que Azar ha abogado por el desmantelamiento de “Obamacare”, y en el pasado ha dicho que, aún si el Congreso no logra su eliminación, el Departamento de Salud y Recursos Humanos (HHS) sí podría tomar medidas para encaminarlo por una ruta más “conservadora”.

En junio pasado, Azar dijo en una entrevista televisiva con “Bloomberg” que la Administración Trump puede encarrilar “Obamacare” en una vía más conservadora, tomando en cuenta que la reforma de salud de 2010 “le da tremenda cantidad de autoridad al secretario del HHS”.

El Congreso, bajo control republicano, no ha logrado aún desmantelar “Obamacare”, una promesa que arrastran desde que la reforma sanitaria fue aprobada en 2010.

Tras su último fallido intento este verano, tanto Trump como sus aliados republicanos en el Congreso han dicho que volverán a intentarlo el próximo año.

Además de su vasta experiencia en la industria farmacéutica, Azar también fue abogado del HHS entre 2001 y 2005,  y posteriormente subsecretario de Salud durante la administración del republicano George W. Bush, entre 2005 y 2007.

El senador Ron Wyden, el demócrata de mayor rango en el Comité de Finanzas del Senado prometió que durante el proceso de confirmación le hará duras preguntas a Azar sobre su compromiso de preservar “Obamacare”, y reducir los costos de las medicinas, que son uno de los principales factores en el alza de los costos de salud en EEUU.

De ser confirmado por el Senado, Azar reemplazaría a Tom Price, quien se vio obligado a renunciar al cargo en septiembre pasado tras revelaciones de que incurrió más de un millón de dólares en viajes oficiales, incluyendo $400,000 en jet privado, cuando bien pudo usar vuelos comerciales.

Para grupos progresistas como “American Bridge”, la nominación de Azar es otra señal de que la Administración , en vez de “vaciar el pantano”, como prometió Trump durante la contienda de 2016, se está llenando de gente ligada a intereses especiales.

Si Azar es confirmado, con él serían al menos 189 los excabilderos contratados por la Administración, según “American Bridge”.

Reacciones mixtas

La presidenta de la Alianza Nacional para la Salud Hispana (NAHH, en inglés), Jane Delgado, aplaudió hoy el nombramiento de Azar, por considerar que el HHS “necesita a un líder que conoce a la agencia y está comprometido con la inclusión de todas las comunidades en sus operaciones y políticas”.

Azar es un líder “respetado” que aportará “inteligencia, integridad y capacidad en general a este crítico puesto del Gabinete” presidencial, afirmó Delgado, cuyo grupo pidió su pronta confirmación.

Sin embargo, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, advirtió de que el proceso de confirmación de Azar, “será un referéndum sobre los repetidos esfuerzos de la Administración para sabotear nuestro sistema de cuidado de salud e incrementar las primas para millones de estadounidenses”.

“Es hora de voltear la hoja en el HHS. El próximo secretario de Salud y Servicios Humanos debe demostrar un compromiso para reducir las primas del cuidado de salud de los estadounidenses”, en vez de sabotearlo, dijo Schumer, quien se comprometió a “revisar” el nombramiento de Azar.

La líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, también instó a Azar a que se sume a los demócratas en la búsqueda de una acción bipartidista “para reducir los exorbitantes costos de las recetas médicas”, y que no anteponga los intereses de la industria farmacéutica a la salud de los estadounidenses.

El HHS es una de las agencias más extensas del gobierno federal, con casi 80,000 empleados y un presupuesto anual de más de un billón de dólares.

Entre otras responsabilidades, el HHS supervisa los programas de “Medicare” y “Medicaid”,  diversos servicios de investigación médica, y la Administración Federal de Fármacos y Alimentos (FDA, en inglés), que vigila todo lo que se consume en este país.

También está a cargo de la implementación de “Obamacare”, pero ha afrontado acusaciones de “sabotaje” por parte de los demócratas y grupos progresistas, porque en los últimos meses ha reducido enormemente el presupuesto para las campañas de inscripción en el sistema.

Azar tiene fuertes credenciales conservadoras, ya que a lo largo de su carrera trabajó para el juez Antonin Scalia en el Tribunal Supremo,  para el fiscal Ken Starr, que emprendió una cruzada contra el entonces presidente Bill Clinton, y estuvo muy activo en la campaña “Bush-Cheney” de 2000.

Azar obtuvo su licenciatura con máximos honores en Gobierno y Economía de Darmouth College en 1988, y su título de abogado de la Facultad de Leyes de Yale, en 1991.