Carlos Beltrán revela el lado amable de Barry Bonds en carta de despedida

Aquí un consejo para conseguir el éxito
Carlos Beltrán revela el lado amable de Barry Bonds en carta de despedida
Carlos Beltrán y Barry Bonds. Getty Images.
Foto: Getty Images

El pelotero Carlos Beltrán anunció su retiro de los diamantes este lunes en un texto sentimental publicado en The Players Tribune.

El boricua deja el béisbol a los 40 años y tras conseguir el anillo de campeón de la Serie Mundial con Houston Astros.

Beltrán tomó su tiempo para agradecer a su familia, entrenadores, compañeros y aficionados, por las enseñanzas que le dieron a lo largo de su carrera. El jardinero reveló anécdotas de sus 19 años en las Mayores.

Una de las historias que llama la atención en el documento involucra al toletero Barry Bonds. Los dos compartieron en el Juego de Estrellas de 2007, que se jugó en el AT&T Park, casa de San Franciscos Giants, donde Bonds hizo su leyenda como jonronero.

“Yo estaba parado en el “clubhouse” en AT&T Park en San Francisco cuando vi a Barry Bonds en una esquina sentado en su “locker”.  Ahora bien, la mayoría de los jugadores tienen un sólo “locker”.  Algunos tienen dos.  ¿Pero Barry? El tenía como cinco “lockers”…y un televisor… y un reclinable — como una silla de masajes. Él era el dueño de una esquina entera del “clubhouse”.  Creo que muchos jugadores se sentían intimidados por él, simplemente porque era Barry Bonds.  Él era el mejor pelotero en el mundo y tenía como una…presencia.  Pero cuando él estaba sentado en su esquina del “clubhouse”, uno básicamente sentía que él era inaccesible”, escribió Beltrán.

El hombre que jugó en los dos equipos de Nueva York reconoce en la carta que estaba equivocado con respecto a Bonds. Ese día recordó uno de los consejos que le dio el golfista  puertorriqueño Chi Chi Rodríguez: “Para ser exitoso en la vida, Carlos, tienes que rodearte de gente exitosa.  No puedes tener miedo de hacerle preguntas a las personas que admiras”.

Así que Beltrán decidió acercarse a Bonds, el hombre que más jonrón bateó en la historia de las Grandes Ligas (762), y que además tenía fama de arrogante.

“Así que caminé hasta la esquina de Barry, me acerqué y le toqué la espalda. Se volteó y dijo, ‘Hey, Carlos. ¿Cómo estás?’ Me sentí como un niño.  Para mí era un honor el que él tan siquiera supiera mi nombre”, recordó Beltrán. “Entonces le dije, ‘Barry, cuando será un buen momento para que hablemos sobre bateo? Él se detuvo un momento a pensar, luego se paró y dijo, ‘Ok, vamos’. Se paró y me llevó afuera del ‘clubhouse’ hasta las cajas de bateo. Así que ahí estaba yo, sólo con el mejor pelotero en el mundo y él estaba, básicamente, dándome una lección privada de bateo. Simplemente porque se lo pregunté”.

Aquí queda una lección para todos. Suerte a Beltrán en su retiro.