La sensual mexicana que Donald Trump ni Harvey Weinstein pudo tener

Ni todo el dinero ni todo el poder pudo con la bella mexicana
La sensual mexicana que Donald Trump ni Harvey Weinstein pudo tener
Salma Hayek tuvo que lidiar con los avances sexuales de estos poderosos hombres
Foto: Getty Images

Esta semana la sensual y talentosa mexicana Salma Hayek se sumó al numeroso grupo de mujeres que han acusado públicamente al poderoso productor Harvey Weinstein de acoso sexual.

Hayek escribió la historia para el New York Time. Según la actriz, durante el rodaje de la cinta Frida en 2002, una película biográfica sobre la vida de la artista mexicana Frida Kahlo, Harvey Weinstein se convirtió en su peor pesadilla.

La crueldad que narra Hayek tuvo lugar después de los avances sexuales que fueron desde solicitarle que tomara una ducha con él hasta preguntar si podía realizarle sexo oral, al igual que si podía verla en la ducha con otra mujer.  “No creo que (Weinstein) odiaba nada más que la palabra ‘no’ … Y con cada rechazo llegaba la rabia maquiavélica de Harvey”.

Hayek recuerda que Weinstein trató de sacarla del proyecto contratando a otra actriz. Sin embargo cuando Hayek recurrió a medidas legales, Weinstein respondió con lo que describe como “una lista de tareas imposibles”, incluyendo $10 millones en financiación, un director top de Hollywood, y actores de talla mundial para el proyecto.

Salma Hayek

Ella escribe que las “tácticas de persuasión” de Weinstein se extendieron desde hablarle de manera dulce hasta hablarle con rabia. Un día le dijo “te voy a matar, aunque no creo que pueda hacerlo”.

Hayek ha experimentado por desgracia estas tácticas de manipulación de dos hombres separados: el poderoso productor Harvey Weinstein y el propio presidente Donald Trump.

“Estaba en un evento con mi novio. Trump se acercó amable y encantador, después siguió charlando con mi pareja y llegó a iniciar una amistad con él, incluso lo invitó a cenar”.

A pesar de que los hombres intercambiaron teléfonos en ese momento, el empresario comenzó a llamarla a ella en lugar de a su pareja.

“Me llamaba a mí, me invitaba a salir. Yo le recordaba que tenía novio, le dije que no saldría con él, ni aunque estuviera soltera. Pero él solo me decía que mi novio no era lo suficientemente bueno para mí, que no era digno de mí, que tenía que salir con él“,  asegura la actriz.

Al igual que Harvey Weinstein, Donald Trump trató de manipularla haciendo publicar una historia en el National Enquirer diciendo que Donald Trump nunca saldría con Salma Hayek porque ella era muy bajita.

“Más tarde, me llamó y me dejó un mensaje. ‘¿Puedes creer esto? Quién lo diría? No quiero que la gente piense eso de ti” le dijo Trump pensando que Salma iba a acceder a salir con él debido a la historia que fue publicada en el tabloide.

Si bien la anécdota Trump no es para que sea considerada como intimidante o abusiva, su deseo de humillar Hayek y de presionarla a que aceptara la cita con él fue un clase de venganza.

Mientras Weinstein usó su influencia de la industria para tratar de controlar e incluso castigar a Hayek, Trump pidió a un aliado, el National Enquirer para tratar de obligarla a salir con él.

Al final de todo ninguno de los dos poderosos hombres pudo salir con la bella y sensual actriz mexicana.