Retos y oportunidades de los boricuas que llegan a la Florida Central

Miles de puertorriqueños han arribado, y seguirán llegando, a la región. Sus necesidades de empleo, vivienda, educación, salud son importantes y aún no suficientemente atendidas
Retos y oportunidades de los boricuas que llegan a la Florida Central
Familias desplazadas de Puerto Rico acuden a la organización Latino Leadership para preguntar por ayuda y alimentos. (Roxana de la Riva / La Prensa)
Foto: Roxana de la Riva / La Prensa

Carmen Martínez Aponte llegó a Florida Central el pasado 26 de noviembre. Su ideal era quedarse siempre en Puerto Rico. “Adoro mi país y tengo a toda mi familia allá, pero una vez que nos atacaron los huracanes Irma y María no puedo seguir subsistiendo allá”, señaló Aponte, quien recuerda que se negaba a dejar suelo borinqueño pero, operada de la columna vertebral, no podía cargar el agua y enfrentar en nuevo estilo de vida caótico de la isla caribeña.

Martínez Aponte es solo una los más de 200,000 puertorriqueños que han llegado a Florida desde que los huracanes impactaron la Isla del Encanto. Ahora los retos continuarán para muchos boricuas en el Estado del Sol. Algunos regresarán a su tierra natal y otros lucharán para establecerse en Orlando, Kissimmee o donde las circunstancias los lleven.

“Venirme para Orlando fue un reto bien grande y gracias a FEMA que en parte me ayudó a conseguir el cuarto que hoy tengo. Mi meta es seguir trabajando como maestra de educación especial en autismo y progresar”, aseguró Martínez Aponte, quien visitaba el almacén de la Coordinadora de Apoyo, Solidaridad y Ayuda (CASA).

Para el mexicano Guillermo Hansen, presidente del Concilio Hispano de Negocios de Kissimmee y el Condado de Osceola, hay muchas oportunidades solo “tienen que buscarlas o investigar donde las hay, pero a través del Concilio y de Valencia estamos promoviendo carreras cortas de 8 y 20 semanas, con certificados para trabajar en empresas importantes y donde les van a pagar de $15 a $25 la hora”, dijo Hansen. Y citó por ejemplo que la escuela Valencia de la ciudad de Ponciana ha estipulado un programa nuevo de ‘guardia de seguridad’. La primera graduación de 15 miembros ha sido contratada por Disney.

Hansen afirmó que para aquellos que llegan con carreras más complejas, y quizás tienen dificultades en poder sacar su certificado por el dominio del idioma, hay clases de inglés acelerado para ayudarlos a que se incorporen al mercado laboral.

Mientras Viviana Janer, comisionada del condado de Osceola, dijo que relocalizarse en una emergencia es un reto para cualquier persona.

“Cuando llegan se les está brindando principalmente información”, dijo Janer. “Mayormente el primer reto siempre va a ser conseguir trabajo, pero afortunadamente estamos en un periodo bastante bueno, entonces seguramente van a poder conseguir trabajo, pero el problema es que aquí en Osceola no tenemos suficientes viviendas asequibles y va a ser difícil encontrar viviendas para rentar”, afirmó la comisionada de origen puertorriqueño.

Por su lado, el alcalde de Kissimmee, José Álvarez, dijo que el problema más grande es que no hay suficientes viviendas económicas para los que están llegando.

“Ese es un reto bien grande para todos nosotros. Es un trabajo que estamos tratando de resolver”, señaló Álvarez, quien es de ascendencia cubana y dijo que está trabajando con los legisladores en Tallahassee para atender el tema de la vivienda.

Para Jimmy Torres-Vélez, presidente de Iniciativa Acción Puertorriqueña y coordinador general de la CASA, grupo formado por organizaciones comunitarias para responder a la devastación que dejaron los huracanes Irma y María en Puerto Rico, los retos son la falta de conciencia que puede tener una comunidad que recibe a un grupo de personas de repente.

“Nosotros somos ciudadanos con el derecho a recibir los mismos beneficios que otra persona. Nosotros no tenemos que ser [mal] tratados, ni nosotros, ni nadie, estoy hablando de alguien que llega de Siria o de México, si llegan en una condición de desplazamiento por una situación de emergencia como es el caso de Puerto Rico por el huracán María, la gente debe pensar en darle la mayor oportunidad a estos migrantes que llegan por las condiciones económicas creadas por [el huracán] María”, aseguró Torres-Vélez.

El líder comunitario agregó que los boricuas pueden participar en la construcción de “un nuevo Florida”, multicultural, donde los caribeños tienen muchas cosas que aportar y pueden reenfocar el rol del gobierno. “Que podamos rescatar esa conversación sobre el estado benefactor que no es algo malo, el estado ayudó a la creación de una clase media. Cientos de miles de puertorriqueños pueden llegar con una visión diferente”, señaló.

Y es que al ser ciudadanos americanos de nacimiento los puertorriqueños pueden inscribirse para votar desde el primer día que llegan a Estados Unidos continental, un hecho que puede cambiar el aspecto político del Estado del Sol y los partidos lo están notando. En diciembre pasado surgió una controversia cuando el periódico El Nuevo Día, con base en Puerto Rico, publicó una declaración donde Bob Cortés, representante estatal de Florida, dijo en un eco de una frase de Ronald Reagan que los puertorriqueños son “republicanos pero no lo saben”.

“Nunca había visto un derroche tan grande de ignorancia hecho por el representante Bob Cortés”, dijo categórico Torres-Vélez, quien aseguró que sus ideas son más afines con el Partido Demócrata, aunque reconoce que ese partido tiene que hacer más para ganarse el voto puertorriqueño.

“Yo voy a enviar este mensaje al señor Bob Cortés: ‘los puertorriqueños creen en el rol del gobierno, en atender su familia, que los ancianos deben quedarse con sus hijos, que todos los niños deben tener desayuno gratis en la escuela, que debe haber salud pública para todos, que las madres en estado de gestación deben tener licencia de maternidad paga por sus empleadores, nada de eso significa ser republicano’…”, aseguró el activista.

Mientras, el republicano Cortés dijo a La Prensa que “es lamentable que muchas personas me critiquen por haber hecho un comentario que no es partidista”.

El representante dijo que en la isla los puertorriqueños definen su afiliación política en base al estatus político en Puerto Rico. “Si eres pro estadidad, eres del Partido Nuevo Progresista; si eres pro estado libre asociado, eres del Partido Popular, o si eres independentista eres del Partido Independentista, ese es el entendimiento que tienen (los puertorriqueños) de los partidos políticos”, aseguró Cortés. Pero las cosas cambian cuando los boricuas llegan a EEUU porque al inscribirse no saben por cuál partido optar y muchos están inscribiéndose sin afiliación porque no entienden la ideología de los partidos en la nación americana.

“Cuando he tenido la conversación con muchos puertorriqueños y les explico las ideologías de republicanos y demócratas dicen que se identifican más con el republicano porque creen que el gobierno no debe ser un intruso en la vida de la gente. En Puerto Rico el gobierno lo hace todo, todo pasa a través del gobierno estatal y hay mucha corrupción, entonces le vas preguntando y muchos de ellos quieren ser fiscalmente responsables, que no me suban los impuestos, muchos puertorriqueños son católicos, no creen en el aborto, por eso la razón de mi comentario”, aseguró Cortés.

Sin embargo el reto mayor para ambos partidos será motivar a los puertorriqueños a salir a votar.

“El puertorriqueño cruza líneas partidistas, puede estar registrado como demócrata y vota por republicano y viceversa”, dijo Cortés al recordar el caso del senador republicano Marco Rubio, quien obtuvo muchos votos de los demócratas. “El hispano vota por el candidato de su gusto, no por el partido”, aseguró.

En ese mismo sentido Torres-Vélez señaló que algunas personas se sienten republicanas porque en alguna época era el partido que luchaba por la estadidad para Puerto Rico.

“La gente llega aquí y se da cuenta de que hay puertorriqueños republicanos y demócratas. Lo que debe hacer el Partido Republicano si quiere el voto de los puertorriqueños [es] redefinir su idea de lo que es el rol del gobierno y la relación de ese gobierno con sus ciudadanos”, dijo el activista y reconoció que hay temas como el matrimonio gay y el aborto que el Partido Demócrata por los que ha luchado permanentemente y que han empujado a conservadores demócratas a salirse del partido.

“Los retos son obvios: personas que están viniendo porque están desesperados, hicieron una decisión fuera de su control, la gente no tiene los recursos más básicos [en Puerto Rico] como agua o luz o tienen daños en sus casas donde ya no pueden vivir, entonces al llegar acá no creo que haya suficiente ayuda”, dijo Zoe Colón de la organización Power4PuertoRico, una coalición a nivel nacional cuya meta es hacer un llamado al Congreso y a nivel estatal para que haya fondos no solo para Puerto Rico sino también para los estados que están recibiendo a la población desplazada.

Colón agregó que Florida Central necesita tener más instituciones hispanas para poder responder a esta crisis: “porque en las organizaciones hispanas es donde nuestro pueblo se siente más cómodo porque usualmente hay gente que habla español, son de la misma cultura, de la misma comunidad, y muchas personas no confían en las oficinas del gobierno”, aseguró.

Maritza Sanz, encargada de Latino Leadership, la única organización hispana sin fines de lucro que estuvo atendiendo desde el primer día en el aeropuerto de Orlando, también entrega suministros de primera necesidad y comida en su oficina al este de Orlando.

“No queremos un gueto, pero entonces para evitar eso lo que necesitamos es educación, aprender inglés y registrándote para votar”, dijo Sanz quien tras el cierre de su oficina en el Aeropuerto tiene un ‘plan B’ que consiste en educar a la gente: “aquí hay reglas y eso lo tenemos que enseñar… Si eres nuevo debes integrarte en la escuela de los niños, aunque no sepas el idioma, pero tenemos gente bilingüe, entonces hay que empezar a crear mentores que puedan adoptar una familia”.

“El reto es que no hay suficiente vivienda de bajo costo”, dijo Betzy Franceschini, de Hispanic Federation en Florida, organización hispana que está desarrollando un plan para ayudar a los boricuas desplazados.

“Lo importante como institución y gobierno es poder identificar claramente cuáles son los cuatro puntos [de necesidad] que son vivienda, educación, salud y desarrollo económico junto con empleo, si nos enfocamos en esas áreas podemos entonces empezar a diseñar el plan”, agregó Franceschini.

Por su parte el representante Cortés continúa con sus esfuerzos de hacer leyes para traer vivienda asequible a la Florida Central.

“Estamos proponiendo unos fondos que se van a asignar para aquellos que quieran construir vivienda económica, pedir cambios en las regulaciones de construcción locales y estatales”, dijo Cortés y agregó que se le han pedido un inventario de los terrenos baldíos que tienen los gobiernos de los condados con la posibilidad de construir allí vivienda de bajo costo.