Más de 1,100 iglesias ofrecen “santuario” en EEUU

Los ataques del presidente Trump han contribuido al aumento de este movimiento a favor de inmigrantes
Más de 1,100 iglesias ofrecen “santuario” en EEUU
El movimiento santuario en templos creció 135% en un año.
Foto: MARK RALSTON/AFP/Getty Images

WASHINGTON— Desde la elección del presidente Donald Trump, ahora son más de 1,100 congregaciones las que sirven de “santuario” a inmigrantes indocumentados, y de los 37 que se refugiaron en templos el año pasado, 9 recibieron algún tipo de alivio temporal, según un informe divulgado este lunes por “Church World Service” (CWS).

Los ataques de la Administración Trump contra el movimiento “santuario” sólo han contribuido a su crecimiento, ya que, tan solo en las comunidades de fe, las congregaciones no solo se han conectado con las comunidades inmigrantes sino que han creado una sólida red de solidaridad, indicó el informe.

El documento fue divulgado en unos momentos en que demócratas y republicanos negocian un paquete migratorio que proteja a los jóvenes indocumentados y fortalezca la seguridad fronteriza, mientras la Administración Trump y algunos de sus aliados republicanos piden incrementar el combate a “ciudades santuario”.

El informe, titulado “Santuario en la era de Trump: el auge del movimiento a un año de la Administración Trump”, resume los acontecimientos del movimiento “santuario” en el último año, desde la perspectiva de las comunidades de fe, y ofrece 10 recomendaciones para que las autoridades en todos los niveles del gobierno adopten medidas para proteger a los inmigrantes.

De los inmigrantes indocumentados que se refugiaron en iglesias en 26 ciudades en 2017, nueve recibieron algún tipo de alivio temporal a su situación irregular, indicó CWS.  En 2018, hay 36 refugiados en 26 ciudades.

Ese fue el caso, por ejemplo, de Minerva Cisneros García y sus tres hijos, quienes pasaron 100 días refugiados en la iglesia “Congregational United Church of Christ” en Greensboro (Carolina del Norte).

Un juez anuló la orden de deportación contra Cisneros García, en lo que fue una victoria grande para la comunidad inmigrante. Sin embargo, también fue breve porque la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) le informó recientemente que reabrirá su caso, y le colocó un grillete electrónico en el tobillo para vigilar sus pasos.

Según el informe, el número de coaliciones “santuario” saltó de 12 en 2016, a 40 redes en 25 estados, es decir, un incremento del 135% tan sólo el año pasado.

También se han ampliado en la geografía nacional, ya que se han ampliado más allá de los tradicionales sitios de acopio de inmigrantes, como las ciudades de Los Ángeles (California), Nueva York, Chicago (Illinois), y Filadelfia (Pensilvania), a sitios de reciente asentamiento, como Carolina del Norte, Ohio, Oklahoma y Virginia.

Los sitios “santuario” también se han instalado en suburbios y zonas rurales, en localidades como Mancos (Colorado), Amherst (Massachusetts), Forest Hill (Ohio), y Las Cruces (Nuevo México), dijo el documento de 14 páginas.

El documento hizo hincapié en la necesidad de que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) respete su propia política respecto a los “sitios sensibles”, y frene sus patrullajes en templos, hospitales, escuelas, albergues, tribunales, protestas, y demás sitios públicos.

También pidió la aprobación de un “Dream Act” que legalice al mayor número de “Dreamers” posible.

El informe se produce en unos momentos en que el fiscal general, Jeff Sessions, continúa sus amenazas de sustraer ciertos fondos policiales a “ciudades santuario”, con el argumento de que quienes dan cobijo a inmigrantes indocumentados ponen en peligro la seguridad nacional.

Al respecto, Noel Andersen, coordinador de base de CWS, dijo hoy a este diario que el ofrecer santuario  “es parte de nuestro llamado como personas de fe, para resistir leyes injustas”.

“La gente en los santuarios son nuestros vecinos, amigos, y son parte del tejido de nuestras comunidades. La mayoría tuvo suspensión de la deportación bajo la Administración Obama; no eran prioridad para la deportación porque no eran una amenaza para la seguridad pública”, señaló Andersen.

Aún cuando la gente comete errores, “la comunidad de fe cree en el perdón, en la transformación y segundas oportunidades… la actual Administración ha eliminado la discreción procesal para criminalizar a más personas y convertirlas en blanco de la deportación” por motivaciones políticas, se quejó el activista.

Así, al ofrecer santuario a poblaciones vulnerables, las iglesias continúan una tradición que data de la antigüedad con el pueblo hebreo, cuando los templos y hasta ciudades enteras se declaraban sitios de refugio para personas injustamente acusadas de delitos. La práctica continuó durante el Imperio Romano en Europa hasta la Edad Media.

Ahora, en pleno siglo 21 en Estados Unidos, las iglesias continúan acompañando al movimiento pro-inmigrante, ampliando su papel para la protección de redadas y la deportación para inmigrantes indocumentados, al ofrecer también  clínicas legales y, de ser necesario, techo y comida.

Al entrar en el segundo año de la Administración Trump, “seguimos comprometidos con nuestro llamado a vivir nuestra fe a través de la acción profética. Seguiremos ofreciendo santuario, organizándonos del lado de los inmigrantes, siguiendo su pauta y dirección, y abogando por soluciones duraderas”, puntualizó CWS.