Adicción al sexo termina en masacre familiar en Florida

Ejecuta a sus padres y hermanos
Adicción al sexo termina en masacre familiar en Florida
Grant Amato
Foto: Suministrada

MIAMI — Las drogas no son la única adicción que involucran finales violentos.

Un joven de 29 años de Florida fue arrestado el lunes y acusado de asesinar a sus padres y su hermano, a los que robó antes $200,000 dólares para enviárselos a una mujer en Bulgaria a la que había conocido a través de un sitio web para adultos, informó la Policía.

Grant Amato fue arrestado y acusado de asesinato en primer grado por la muerte de sus padres, Chad y Margaret Amato, de 59 y 61 años, respectivamente, y de su hermano Cody, de 31 años, cuyos cadáveres fueron encontrados en la vivienda de la familia en la localidad de Chuluota (centro de Florida).

Fue un compañero de trabajo de Cody, preocupado por la ausencia de este el viernes pasado, el que alertó a la Policía, recogió un comunicado de la oficina del alguacil del condado Seminole.

Tres meses antes de cometer presuntamente el triple asesinato, Amato había robado $200,000 dólares a sus padres y hermano y transferido esos fondos a un mujer supuestamente en Bulgaria a la que había conocido en junio pasado a través de una web para adultos, según el informe policial del arresto.

Amato dijo en los interrogatorios que sus padres, tras descubrir el robo y su adicción a las páginas pornográficas en internet, le habían dado un ultimátum: o realizaba un programa de prevención de adicción al sexo o abandonaba la vivienda.

Una vez realizado el programa en línea, sus padres le advirtieron que, si rompía algunas de las reglas fijadas por ellos, tendría que abandonar la casa de inmediato.

Una de las normas impuestas por los padres era que no volviera a tener ninguna comunicación con la mujer búlgara, una orden que el joven incumplió, por lo que su padre tomó la decisión de echarle de casa, y así se lo dijo el 24 de enero pasado.

Al día siguiente, los tres cuerpos fueron hallados sin vida y mostraban heridas de bala propias de una “ejecución”, según la oficina del alguacil.

Grant Amato había sido despedido de puesto de trabajo en un hospital del condado por sustraer píldoras.