Hipertensión: el asesino silencioso

Todo lo que debes saber sobre la presión alta y cómo tratarla
Hipertensión: el asesino silencioso
Detectar a tiempo la alta presión previene las enfermedades cardiovasculares.
Foto: Shutterstock

Casi la mitad de los estadounidenses adultos tiene hipertensión arterial. Muchos de ellos ni siquiera sabe que su presión está demasiada alta. Salvador Ramírez, jubilado, de 67 años de edad y residente de San Dimas, California, es uno de ellos.

“Mi presión sube y baja, depende del día”, explicó Ramírez, en entrevista con La Opinión. “Estoy retirado y vivo tranquilo, pero el médico me dijo que tengo que bajar de peso y comer sin sal”.

La buena noticia acerca de la hipertensión arterial es que puede tratarse. La mala noticia es que, a menos que el paciente visite al médico, puede pasar desapercibida. La mejor manera de saber si un individuo tiene hipertensión es chequeando la presión de la sangre con regularidad.

En el caso de Ramírez, fue su esposa quien lo motivó a ir al médico.

“Tenía muchos dolores de cabeza, detrás de las orejas y en el cuello”, explicó Ramírez, quien también contó que experimentaba problemas de vista e insomnio.

Durante la consulta, el médico chequeó su presión y encontró que tenía 140 de máximo, lo cual es considerado alto. Los niveles normales de presión varían entre 80 mínimo y 120 máximo. Entre 120 y 129 se consideran niveles elevados. A partir de 130, se considera hipertensión etapa 1; y a partir de 180, se considera crisis hipertensiva y el individuo debe consultar al médico inmediatamente.

Carmen Núñez, residente de Los Ángeles, de 54 años de edad, descubrió que tenía alta presión, durante un chequeo regular de salud.

“Tenía dificultad para concentrarme, me olvidaba de todo y le comenté al médico”, recordó. En el caso de Núñez, ella no tiene sobrepeso. “Si no me hubiese tomado la presión, nunca me hubiese enterado”, señaló.

Los médicos aconsejan tomarse la presión regularmente. Archivo

Qué es la hipertensión y cuáles son sus consecuencias

Según información de la Asociación Americana del Corazón la hipertensión o alta presión es cuando la fuerza de la sangre contra las paredes de los vasos sanguíneos es consistentemente alta. De no ser tratada, la hipertensión puede contribuir a ataques cardiacos, o derrame cerebral, entre otras serios problemas de salud.

Núñez contó que se había comprado un tensiómetro, o aparato para medir su presión, y que desde que recibió el diagnóstico, ha estado controlando su presión de manera regular para poder detectar subidas repentinas o “picos” de presión.

“Me preocupa no tener síntomas. En general noté que por la mañana, mi presión está más alta, pero sube y baja depende lo que haga, lo que coma, o si tengo muchos disgustos”, compartió.

El sobrepeso influye en la presión arterial.

Causas y factores de riesgo

La presión arterial se genera por el bombeo del corazón y varía según el nivel de actividad y el estrés, entre otros factores. Sin embargo, una vez que la presión aumenta por alguna razón en particular, debería volver a lo normal. En los casos en que la presión se mantiene elevada, es necesario consultar con un doctor.

Sobrepeso

Las personas delgadas pueden tener hipertensión, pero el exceso de peso aumenta considerablemente el riesgo. Cuando una persona logra bajar aunque sea unas pocas libras puede reducir la presión arterial. La pérdida de peso que se logra con una dieta saludable y ejercicio a veces puede controlar la hipertensión, de tal modo que no sean necesarios los medicamentos o que se necesiten en dosis menores.

Trastornos del sueño

La apnea  es un trastorno caracterisado por interrupciones en la respiración al dormir. Es un padecimiento crónico que muchas veces no se diagnostica, a menos de que el individuo muestre somnolencia excesiva durante el día, o que otra personanote que el paciente ronca mucho o respira de manera entrecortada durante la noche. De no ser tratada, la apnea puede ocasionar problemas de salud y complicaciones. Cerca de la mitad de las personas con apnea del sueño tienen hipertensión.

A su vez, la apnea aumenta el riesgo de obesidad y diabetes, así como de otros trastornos que pueden ocasionar hipertensión o agravarla. La buena noticia es que la apnea del sueño puede controlarse.

Sal

Si bien los expertos siguen debaten los efectos del sodio, es sabido que este aumenta el riesgo de hipertensión.
El sodio eleva la presión arterial porque hace que el organismo retenga  líquidos, aumentando la resistencia al trabajo del corazón.

La American Heart Association recomienda un máximo de solo 1,500 miligramos de sodio (menos de una cucharadita de sal) para las personas con hipertensión y las que tienen mayores probabilidades de padecerla. Para esto, los médicos recomiendan comer alimentos no procesados, como frutas, verduras y carne o pescado preparados en casa, ya que los alimentos no procesados tienen muy poco sodio.

Tabaco

Fumar aumenta la presión arterial. Dejar de fumar es, por sí solo, la medida más importante que se puede tomar para prevenir la hipertensión o reducir slos niveles de presión.

Alcohol

La recomendación es la misma para las personas con y sin hipertensión: si bebe alcohol, hágalo con moderación. Para los hombres, eso significa no más de dos bebidas estándar al día; para las mujeres, no más de una. Las personas mayores de 65 años deben beber todavía menos.
El consumo intenso de alcohol puede elevar la presión arterial y aumentar el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular. Si usted toma medicamentos para la hipertensión, hable con su médico sobre las posibles interacciones con el alcohol.

Medicamentos para el dolor

Hay pruebas de que los analgésicos de venta libre (aspirina, paracetamol, naproxeno e ibuprofeno) pueden elevar la presión arterial. Si usted tiene hipertensión y toma alguno de estos medicamentos regularmente para aliviar el dolor, hable con su médico sobre sus opciones. Las mujeres que toman analgésicos todos los días pueden ser especialmente susceptibles a un aumento en la presión arterial.

(Información de UC Berkeley School of Public Health y Transamerica Center for Health Studies)